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Ignoran el 21-F ANUARIO 2017

Alas 16:45 del 28 de noviembre, en una tarde tranquila de Sucre, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) logró sacudir al país con una noticia: los abogados Macario Lahor Cortez, Mirtha Camacho, Osvaldo Valencia y Zenón Bacarreza, magistrados todos, pusieron la cara para comunicar que ellos (y el magistrado Ruddy Flores, que no apareció para la foto) habían decidido que el presidente Evo Morales –y las demás autoridades electas del país– pueden buscar la reelección al cargo sin límites. Eso sí, su fallo no contó con el voto de Efrén Choque, una suerte de tribuno ‘rebelde’, ni con el mandato del referéndum del 21 de febrero de 2016 (21-F), que prohibió expresamente la reforma del artículo 168 de la Constitución para habilitar la reelección del binomio Evo-Álvaro.

Golpe al tablero político, el fallo del Tribunal Constitucional, ejecutado a cinco días de las segundas elecciones judiciales en la historia de Bolivia, tuvo en adelante –o al menos, por algunos días– efectos de protesta callejera y en las urnas (del 51% del electorado voto nulo en las listas de magistrados, en sintonía con campañas opositoras que pedían castigar a una justicia subyugada al poder).

Enseguida, dirigentes de oposición, como el excandidato a la Presidencia y jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, o el expresidente Jorge Tuto Quiroga, calificaron el hecho como un ‘golpe’ a la democracia; situación que se venía venir desde diciembre de 2016, cuando un congreso del partido de Gobierno decidió que los resultados del referéndum vinculante no podían interferir con su proyecto de poder.

Como quien quiere desmarcarse de la factura por el voto nulo en las elecciones judiciales, el Gobierno, entre el 28 de noviembre y el 3 de diciembre, salió a explicar que el recurso de la bancada masista que validó el Constitucional era una cosa muy diferente al referéndum del 21-F y que las judiciales, a pesar de la bronca, sí habían servido para renovar a sus máximas autoridades. Que a pesar de todo, quien tiene las ‘palancas’ del poder impuso sus razones. Amén de la votación del 21-F y de los malestares, el hecho político del año se había consumado.

OTRA CRÓNICA CON FINAL CANTADO

Todo comenzó dos años atrás. A finales de 2015, cuando no se había cumplido ni un año del tercer mandato de Evo Morales, el oficialismo echó a andar una iniciativa legislativa parlamentaria para reformar el artículo 168 de la Constitución Política del Estado, que limita la reelección a un solo periodo consecutivo, de modo que el presidente y su compañero de fórmula pudieran ser candidatos de nuevo en 2019. Es decir, solo cuatro años más tarde.

Complicada por problemas de imagen, como la investigación del caso Fondo Indígena, la administración de Morales y su bancada en la Asamblea Plurinacional impulsaron un referéndum para febrero del año siguiente. No se imaginaban que se cruzaría en medio, a 10 días de la votación, otro escándalo de supuesta corrupción que golpeó directamente la imagen del presidente: el caso de Gabriela Zapata, su expareja, convertida en ejecutiva de una empresa multinacional china que tenía contratos con el Gobierno por más de $us 550 millones. Morales perdió el referéndum (51% le dijo No a la reforma) y él –cártel de la mentira por acá, conspiración de la embajada de EEUU por allá– culpó por su derrota a los medios de comunicación y a las redes sociales.

Tres días después del referéndum, en tono de broma, Morales contó cómo vendría la mano. “¿Qué he entendido, compañeros? Los que dijeron Sí, es para que siga el Evo. Los que dijeron No, es para que no se vaya el Evo”, dijo, risueño, en Palacio de Gobierno. 10 meses después, el 16 de diciembre, la comisión política del IX Congreso del MAS, en Montero (Santa Cruz), decidió presentarlo como candidato en 2019, muy en contra de su voluntad, según el presidente.

Ese acto, el del congreso del MAS, marcó el camino del año que se va. No se equivoca quien diga que 2017 fue un año destinado a medir fórmulas y elegir y aplicar alguna de ellas para rehabilitar la candidatura de Evo Morales; aquella que garantice más control de resultados políticos que otro referéndum. Todo frente a una oposición todavía sin músculos para desafiar el aparato del Gobierno.

Entonces, en los albores de un año en el que correspondía renovar a la cúpula del Órgano Judicial mediante elecciones, Héctor Arce Zaconeta, hombre del Gobierno, abogado de conocida relación con el presidente, abandonó el cargo de procurador general del Estado para ocuparse del cargo de ministro de Justicia y Transparencia Institucional, desde donde sus funciones le permitieron trabajar la relación del Ejecutivo con el aparato judicial. Por otro lado, Arce fue uno de los primeros en plantear que para habilitar al presidente se podía apelar a la consulta al Tribunal Constitucional. El ministro incluso viajó a la Organización de Estados Americanos (OEA) para defender esta vía.

El G-6 de LA oposiCIÓN que se redujo a G-5

Ubicados a un lado de las plataformas ciudadanas que hicieron campaña por el No para el 21-F, como si fuesen meros espectadores, los dirigentes de la oposición tomaron diferentes acciones para tratar de frenar la ruta del aparato político del MAS a la repostulación. Los expresidentes Carlos Mesa y Tuto Quiroga; el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas; el alcalde de La Paz, Luis Revilla; el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas; y el excandidato a la Presidencia, Samuel Doria Medina, ensayaron enfrentar la iniciativa gubernamental y los comicios judiciales como un solo bloque.

Entre abril y septiembre ellos emitieron algunos pronunciamientos en conjunto, el Gobierno reaccionó asociándolos a todos con los gobiernos y vicios de un pasado ‘neoliberal y en la opinión pública se comenzó a hablar del grupo de los seis líderes opositores, el G-6, como algo que podía tener una agenda de largo aliento. Poco duró la comunión opositora.

La cosa comenzó a desportillarse poco después de que un grupo de diputados del MAS y dos que fueron elegidos bajo sigla opositora presentaron, el 18 de septiembre, un recurso de acción abstracta de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional para dejar si efecto varios artículos de la Ley del Régimen Electoral y para que se declare la inaplicabilidad de otros tantos artículos de la Constitución, entre ellos el 168, por el que ya se había votado durante el 21-F. Todo para habilitar como candidato al presidente. A los tres días, las cabezas de la oposición ensayaron un nuevo pronunciamiento conjunto, pero, a último momento, Luis Revilla se bajó. Y, entre roces, el G-6 pasó a reducirse en G-5.

Primero, Revilla dijo que su agrupación, SOL.Bo, tenía que tomar una postura orgánica. Luego mencionó que él estaba en contra del recurso que el MAS presentó ante el TCP porque él, como uno de los opositores más jóvenes, estaba en contra del ‘continuismo’ y de que viejos políticos sigan al frente. Esta última referencia le valió fuertes críticas de Doria Medina, que enseguida le recordó a Revilla que ya había sido concejal en dos mandatos, alcalde de La Paz en uno, y que ahora estaba en su segundo periodo. Es decir, que se encamina a los 20 años como actor político en el poder y que eso contradice el discurso de que es una figura nueva en la política boliviana.

Un tribunal de enjuiciados

Un par de datos ayudan a entender las circunstancias de los magistrados que aprobaron el fallo. En primer lugar, en seis años de trabajo en el Tribunal Constitucional, los siete juristas que tuvieron en sus manos la repostulación de Morales y de García Linera acumularon 65 denuncias en su contra, a la espera de una resolución del Comité del Ministerio Público de la Cámara de Diputados para el inicio de juicios de responsabilidades. Es decir, el TCP tenía en sus manos un pedido de la bancada parlamentaria que, por otro, lado, tenía a los colegiados como acusados en varios procesos, donde la Cámara Baja hace las veces de Fiscalía y la Cámara Alta, como tribunal de sentencia.

El otro dato: todos provienen de las judiciales de 2011, donde el voto nulo y el blanco se impusieron seis a cuatro al voto válido. En el mejor de los casos, el más votado del TCP saliente no superó el 15%. Esos magistrados abrieron el camino a Morales.

Defensa del voto, bronca, destrozos y represión

Entre el 28 y el 30 de noviembre, grupos juveniles de Santa Cruz de la Sierra encabezaron protestas sofocadas con gases.

Seis hechos destacaron en torno a estas protestas callejeras:

1. El 29 de noviembre, después de las protestas callejeras, la Policía detuvo a una veintena de manifestantes. Liberó a la mayoría casi inmediatamente, pero a tres de ellos los pasó a la Fiscalía.

2. La Policía aprehendió a Alfonso Torrico (25) por supuesta sublevación e incitación a la violencia, tras publicar un video en el que amenaza al presidente en su cuenta de la red social de Facebook. El detenido fue liberado.

3. Auto de buen Gobierno. Las medidas legales para garantizar las judiciales aplacaron en buena medida la intensidad de las protestas.

4. Liderazgo femenino. Las movilizaciones cruceñas en defensa del voto del 21-F dieron lugar al surgimiento de plataformas ciudadanas de mujeres, como Kuña Mbaerete y Resistencia Femenina. Hay mucho debate sobre ellas.

5. Una parte de los manifestantes contra el fallo del TCP y a favor del respeto al voto del 21-F demandó al Comité pro Santa Cruz un paro cívico. Preocupados por las formalidades, en el Comité decidieron llevar esta medida al ámbito nacional.

6. El TSE y el 21-F. La presidenta del TSE, Katia Uriona, pidió que el TCP aclare cómo afecta su fallo al mandato del referéndum.

El nulo llegó al 51% en la ELECCIÓN judicial

El TCP emitió su fallo a favor de quitar los límites a la reelección de Evo Morales cinco días antes de los comicios. El hecho molestó al electorado

El proceso electoral del Órgano Judicial llegó a su fin rápido. De más de 500 precandidatos que se presentaron, después de la preselección en el Congreso y de la votación del 3 de diciembre, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) oficializó los resultados con los nombre de los magistrados de las cuatro instancias que tiene el Poder Judicial. El voto nulo alcanzó el 51%, según señalaron los resultados oficiales.

NUEVAS AUTORIDADES

Consejo de Magistratura (CM) como titulares: Dolka Vanessa Gómez Espada, Gonzalo Alcón Aliaga y Omar Michel Durán; y como suplentes: Marvin Arsenio Molina Casanova, Mirtha Gaby Meneses Gómez y Sandra Cinthia Soto Pareja.

Tribunal Agroambiental (TA), como titulares: Gregorio Aro Rasguido, Rufo Nivardo Vásquez Mercado, Elva Terceros Cuéllar, María Tereza Garrón Yucra y Angela Sanchez Panozo; y como suplentes: Juan José García Cruz, Soraya Alicia Céspedes Moreira, Hugo Alberto Miranda, Soledad Mirtha Quiroz Gonzales y Patricia Guadalupe Flores Marín.

Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), las autoridades departamentales que asumirán son: por Chuquisaca: José Antonio Revilla Martínez, (titular) y Marina Durán Miranda (suplente).; por La Paz: Juan Carlos Berrios Albizu (titular) y José César Villarroel Bustios (suplente); por Cochabamba: Esteban Miranda Terán (titular) y Nuria Gisela Gonzales Romero (suplente); por Oruro: Marco Ernesto Jaimes Molina (titular) y Virginia Colque Calle (suplente); por Potosí: Edwin Aguayo Arando (titular) y Elizabeth Arismendi Chumacero (suplente); por Tarija: Maria Cristina Díaz Sosa (titular) y Rolando Isidoro Espíndola Manguía (suplente); por Santa Cruz: Olvis Eguez Oliva (titular) y Joyce Lizeth Choquerive Sossa (suplente); por Beni: Carlos Alberto Eguez Añez (titular) y Mariana Montenegro Añez (suplente); y por Pando: Ricardo Torres Echalar (titular) y Ponciano Ruíz Quispe (suplente).

Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) las autoridades que asumirán son: por Chuquisaca: Orlando Ceballos Acuña (titular) y Paul Enrique Franco Zamora (suplente); por La Paz: Brigida Celia Vargas Barañado (titular) y Karel Romelia Chávez Uriona (suplente); porCochabamba: Karem Lorena Gallardo Sejas (titular) y Jesús Víctor Gonzales Milan (suplente); por Oruro: Georgina Amusquivar Moller (titular) y Lizet Angélica Carvajal Rada (suplente); por Potosí: Petronilo Flores Condori (titular) y Pastor Segundo Mamani Villca (suplente); por Tarija: Julia Elizabeth Cornejo Gallardo (titular) y Marcos Ramiro Miranda Guerrero (suplente); por Santa Cruz: Carlos Alberto Calderón Medrano (titular) e Isidora Jiménez Castro (suplente); por Beni: Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano (titular) y Marco Antonio Justiniano Mejia (suplente); y por Pando: Rene Yvan Espada Navia (titular) y Carla Adriana Cortéz Hoyos (suplente).

TEXTO Y FOTOS: EL DEBER

www.eldeber.com.bo

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Diario EL DEBER
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