Loading

El parche histórico / arquitectónico del Distrito de Innovación árboles declarados patrimonio histórico, iglesias masonas, un cementerio museo y varias leyendas urbanas. explora el norte histórico de medellín, sus espacios y LAS HISTORIAS DE quienes los vivieron.

ARTE, HISTORIA Y RESISTENCIA EN EL CAMPUS DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

Nuestro punto de encuentro para este recorrido, que nos llevará por varios referentes arquitectónicos e históricos de Medellín y Colombia, es la Ciudadela Universitaria de Medellín, campus principal de la Universidad de Antioquia y, al igual que su predecesor, el Paraninfo de San Ignacio, bien de interés cultural de la Nación.

La Ciudadela Universitaria fue inaugurada en 1968, después de 165 años de historia de la Universidad de Antioquia.

Pasear por sus jardines es reconocer el valor histórico y paisajístico del campus: es encontrarse con pedazos de historia viva, como el Teatro al Aire Libre, donde se celebraron las primeras asambleas estudiantiles en 1968, un fresco de Pedro Nel Gómez que ha sido sobrevivido a uno que otro aerosol despistado, o El hombre creador de energía, de Rodrigo Arias Betancur, más bonito entre las 5:00 y las 6:00 p.m., cuando la fuente está encendida y el atardecer le hace encuadre perfecto en el fondo.

"El hombre creador de energía", de Rodrigo Arias Betancur, ubicado en la plazoleta principal del campus.

LA ESTACIÓN DE FERROCARRIL MÁS PEQUEÑA Y ADORABLE DEL MUNDO*

*título no oficial

Detrás del Parque Explora, entre la Avenida Ferrocarril y la calle 77, encontrarás una estructura que llama la atención por contrastar con su vecino tanto en época y estilo arquitectónico como en tamaño. La estación del ferrocarril, que sorprendentemente sigue erguida a pesar de más de un siglo de renovación urbana que ha transformado todo el paisaje a su alrededor, tiene cerca de 200 metros cuadrados y una placa en memoria de la única jefe de Estación en la historia del Ferrocarril de Antioquia, Romelia Vélez de Jaramillo.

¿UNA IGLESIA MASONA EN PLENO CENTRO DE MEDELLÍN?

Cuenta la leyenda que, días antes del Bogotazo, Jorge Eliécer Gaitán pasó por Medellín, y el único lugar no relacionado con su campaña que insistió en visitar, a pesar de su apretada agenda en plena carrera electoral, fue una iglesia ubicada en uno de los barrios que ya empezaban a expandirse alrededor de la ciudad.

El curioso interés de Gaitán, que poco tiempo después terminaría muerto en uno de los episodios más importantes de la historia de Colombia, aumentó los rumores, que ya circulaban, de que el templo había sido obra de la comunidad antioqueña de los francmasones. ¿Por qué, a diferencia de todas las otras iglesias católicas de su época, la Parroquia del Sagrario, en el barrio Sevilla, no tiene ni un solo santo en su fachada?

¿Y por qué los íconos de adentro parecen llamarse Fortaleza, Justicia y Templanza?

OLY DE MAR, UNA PRUEBITA DEL PACÍFICO COLOMBIANO

¡Llegó la hora de comer! A solo unos pasos de la Iglesia podrás parar en una de las joyas gastronómicas del Distrito: Oly de Mar. Este negocio, de más de 10 años en el sector, trae lo mejor del pacífico colombiano, cocinado por la misma Oly, quien te enamorará con su carisma y su sonrisa.

El plato del día, que varía constantemente, vale 10 mil pesos e incluye consomé de pescado, arroz de coco, patacón, el pescado elegido y guandolo. También, si quieres algo más 'pesado', podrás disfrutar la inolvidable cazuela de mariscos. Seguro no te vas a arrepentir.

CEMENTERIO MUSEO SAN PEDRO: LA ITINERANCIA DE LA MUERTE

Hace 20 años, cuando un grupo de amigos del entonces Cementerio San Pedro se dio a la tarea de convertirlo en un museo, se encontraron con que el requisito principal era contar con al menos una exposición permanente y una itinerante. Las tumbas de figuras públicas, como Jorge Isaacs, 'Pepe' Sierra y Fidel Cano, sumadas a las muchas otras de privados, como la familia de don Corolario Amador, constituye la exposición permanente del ahora Cementerio Museo San Pedro, con sus obras escultóricas y arquitecturas representativas del arte funerario.

¿Cómo itinerar algo que por su misma naturaleza es inamovible?

Esta fue la pregunta generadora de un proyecto en el que se analizó la expansión concéntrica del Cementerio y la manera en que nuestra relación con la muerte está en constante evolución, en un espejo casi perfecto del crecimiento de Medellín hacia la periferia.

Cuando visites este lugar, favorito personal del humano detrás de esta reseña, te recomendamos empezar tu recorrido en el jardín central. Rodeado de altos pinos vela y con una leve pendiente de la que se erige la iglesia, es aquí donde encontrarás los mausoleos más antiguos, que datan de 1842, año en el que fue construido el Cementerio.

Los rituales alrededor de la muerte evolucionan con los tiempos. Esta es la exposición itinerante del Cementerio Museo San Pedro.
EXPLORA LAS TUMBAS MÁS EMBLEMÁTICAS DEL CEMENTERIO

La madre sin consuelo

Una de las obras escultóricas más conocidas del Cementerio Museo es la que adorna la tumba de José María Amador: una mujer postrada llorando a su hijo, reflejando el dolor de doña Lorenza Uribe Lema al perder al único heredero de la fortuna de una de las familias más representativas de Medellín de finales del siglo XIX.

Su padre era nada más y nada menos que don Corolario “El burro de oro” Amador, quien, entre otras cosas, trajo el primer carro a la ciudad.

Un final alternativo

“Si en Ibagué me dan tumba prestada, que pronto envíe Antioquia por mis huesos, a ella pertenecen, que los sepulten en el valle de Medellín o cerca de la tumba de Córdoba”, escribió en su testamento el escritor, lo que explicaría por qué está enterrado aquí, y no allí donde nació.

Pero como las leyendas son, a veces, mucho más interesantes y reveladoras que la verdad corroborable, aquí les va otra: dicen que debajo de la loza de mármol ubicada en el centro del cementerio yace únicamente el corazón de Isaacs y una versión inédita de María con un final alternativo que el autor juró llevarse a la tumba.

Aquí yace el hombre más rico de Colombia

Rodeada de imponentes esculturas y mausoleos cuya altura era símbolo de estatus y riqueza en su época, resalta una tumba en particular por su horizontalidad. Dos losas de mármol oscuro adornadas con una cruz del mismo material componen el lugar de descanso del hombre más rico de Colombia en su época, José María “Pepe Sierra”.

El nombre es leyenda no solamente por su impresionante riqueza que le permitía, incluso, prestarle al Estado para grandes proyectos de infraestructura, sino también por haber dejado hijos por fuera de su matrimonio en cada rincón del país. ¿Su último deseo? que todo el que pase por su tumba tenga que agachar la cabeza. ¡Y lo logró!

Las que tienen tantas apariencias como ojos las miran

Una de las interpretaciones de la obra de Bernardo Vieco “Las Tres Marías” es que éstas representan las Parcas o las Moiras, figuras de la mitología griega y romana, que controlaban el metafórico hilo de la vida desde el nacimiento hasta la muerte. Si las miras de cerca (y dependiendo de la hora y el día, dicen los que están convencidos de que las tres figuras se mueven y cambian de expresión), la primera tiene la apariencia de una mujer joven con los brazos cruzados, mientras que la segunda es una mujer adulta que empieza a sentir. La tercera figura es una mujer vieja que ya ha puesto sus ojos en el cielo y parece querer tocar lo divino con sus manos y, al frente de la procesión, una flor marchita terminando sus días.

La obra adorna el mausoleo de la familia de Pedro Estrada y, según la creencia de que los que estén más cerca de la iglesia serán los primeros en ser salvados el día del juicio final, este mausoleo es, probablemente, el mejor ubicado de todo el Cementerio Museo.

La de los fundadores

Los camposantos son un espejo de la sociedad que entierra allí a sus muertos. La familia Uribe fue una de las fundadoras del Cementerio Museo San Pedro, y como tal tiene un lugar privilegiado en el jardín central, con un mausoleo que no solamente guarda eternamente a los descendientes de la estirpe, sino también a Petronila Posada, 'Nila', sirvienta fiel, ¡por los siglos de los siglos!

UN PASEO POR LA EUROPA DE 1914

Eso es recorrer los senderos entre los pabellones del Hospital Universitario de San Vicente Fundación, con sus edificaciones bajas y amplias y ladrillo naranja a las que solo les faltan las enfermeras francesas y los soldados heridos para llevarte de vuelta a la Europa de la Primera Mundial.

El diseño de los planos del Hospital se le encargó al arquitecto francés Augusto Gavet, quien en aquel entonces se desempeñaba como Director General de Construcciones Hospitalarias de la república francesa. A partir de octubre de 1914, y desde Francia (Gavet nunca pisó tierra colombiana), se proyectó la obra, lo que explica en gran medida por qué los jardines y esquinas de este lugar nos transportan a otra década y otro continente.

El Hospital es el inicio de un mini recorrido al interior de nuestro recorrido. Si en un hospital nacemos, la avenida Juan del Corral, punto de encuentro de poetas, soñadores y vagabundos, es el camino andado, adornado de árboles que han estado aquí desde antes de que llegáramos y que permanecerán cuando nos vayamos. Esa avenida, que empieza en el San Vicente se convierte, unas cuadras más arriba, en la calle de Medellín con más funerarias por metro cuadrado.

El Hospital Universitario de San Vicente Fundación fue declarado Monumento Nacional el 5 de noviembre de 1996 y desde el 15 de noviembre de 1988 hace parte del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación.

FACULTAD DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

El Hospital sirve como punto inicial de todo un conglomerado que se ha ido construyendo en torno a la salud, y del que la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia hace parte. Sus fachadas, que rodean la entrada del San Vicente y datan de 1925, son patrimonio arquitectónico de la Nación y están habitados por una comunidad académica de más de 3.000 integrantes.

LA IGLESIA DE LAS DOS CARAS

Ladrillos del siglo XIX, pequeñez y austeridad por un lado. Arquitectura gótica del siglo XX con influencia francesa, colores terracota y crema encendidos y opulencia por el otro. Así son las dos caras de la Parroquia de Jesús Nazareno, ubicada en Carabobo con la calle 6.

La primera fachada es lo único que queda de la estructura original, una ermita construida en 1895 e inaugurada con el traslado de la estatua del Señor con la cruz a cuesta desde la capilla de la Vera Cruz.

La segunda fachada fue construida entre 1941 y 1953 por los Misioneros Claretianos, y la marcada diferencia entre épocas y estilos arquitectónicos atrae a curiosos, devotos e historiadores por igual.

Created By
Ruta N Aristizabal
Appreciate

Report Abuse

If you feel that this video content violates the Adobe Terms of Use, you may report this content by filling out this quick form.

To report a Copyright Violation, please follow Section 17 in the Terms of Use.