"SE QUERÍAN" VICENTE ALEIXANDRE

Pertenece a la generación del 27. Fue un poeta absoluto: solo escribió poesía.

ETAPAS POÉTICAS

Poesía pura. Con su primer libro, Ámbito (compuesto entre 1924 y 1927 y publicado en Málaga en 1928) todavía no ha encontrado su propia voz. Predomina el verso corto asonantado y la poesía pura juanramoniana y guilleniana, además de influencias ultraístas y de la poesía clásica española de la Edad de Oro, especialmente de Fray Luis de León y Góngora.

Poesía surrealista. Entre 1928 y 1932, se produce un cambio radical en su concepción poética. Inspirado por los precursores del surrealismo (en especial por Arthur Rimbau y Lautréamont) y por Freud, adopta como forma de expresión: el poema en prosa y se caracteriza por el irracionalismo. A esta etapa pertenece La destrucción o el amor, obra en la que se encuentra el poema "Se querían". El poeta celebra el amor como fuerza natural ingobernable, que destruye todas las limitaciones del ser humano, critica el convencionalismo de la sociedad y también expresa el dolor por el final de un amor.

Poesía antropocéntrica. Tras la guerra, su obra cambia, acercándose a las preocupaciones de la poesía social imperante. Desde una posición solidaria, aborda la vida del hombre común, sus sufrimientos e ilusiones. Su estilo se hace más sencillo y accesible. Dos son los libros fundamentales de esta etapa: Historia del corazón, de 1954 y En un vasto dominio, de 1962.

Poesía de vejez. En sus últimos libros (Poemas de la consumación, de 1968 y Diálogos del conocimiento, de 1974 ), el estilo del poeta vuelve a dar un giro. La experiencia de la vejez y la cercanía de la muerte le llevan de vuelta al irracionalismo juvenil, aunque en una modalidad extremadamente depurada y serena. Póstumamente se publicó En gran noche (1991).

TEMA- Relación amorosa entre dos amantes, cuya identidad no se precisa, que los une a la naturaleza, que es capaz de unir también los contrarios (como la flor y su espina).

Para el poeta, el amor es una fuerza que funde a todos los seres en la naturaleza y une a los contrarios en una pasión destructiva que iguala el placer y el dolor, la vida y la muerte.

No hay otra salida sino el amor porque fuera de este se destruye todo, pero amar también es sufrir y sacrificarse como ser individual por el otro (de ahí, el significado del título de la obra: La destrucción o el amor).

El amor se busca a todas horas y es un juego de contrarios.

ESTRUCTURA DE CONTENIDO- El poema lo podemos dividir en tres partes según los distintos momentos del día en que los amantes se aman, que es el eje de la disposición del contenido del texto.

Introducción (las dos primeras estrofas). El paso de la noche al día se hace de manera general, para indicar que los amantes se aman a todas horas. En la primera estrofa, el paso definitivo de la noche al día, es decir, la madrugada. En la segunda, el paso suavizado del casi día al día pleno, el amanecer (amarillo nuevo).

Desarrollo (las cuatro estrofas siguientes). El paso de la noche al día se hace ahora de manera pormenorizada. Cada una de las estrofas supone un nuevo escalón en ese acercamiento: noche-madrugada-día-mediodía. Aquí, pues, en perfecta gradación ascendente se llega ya al día total en cuanto a que es el momento de máxima potencia luminosa de los rayos solares, el mediodía.

Conclusión (dos últimas estrofas). En la conclusión se recogen evidentemente los dos matices de contenido expresados en las dos estructuras anteriores. Así, tenemos dos tipos de conclusión: uno, general, en la penúltima estrofa, similar al de la introducción, se querían de noche y de día («luna» y «mar»); otro, particular, similar al del desarrollo, se querían en cada uno de los momentos que componen la noche y el día («día, noche, ponientes, madrugadas»). Lo que sucede, además, es que esta conclusión de la última estrofa es, al mismo tiempo, la conclusión definitiva del poema; de ahí que también se concluyan en ella los lugares en los que se aman («mar», «tierra», «navío», etc.), cómo se aman («metal», «música», etc.), y a pesar de ese insinuador paso del tiempo que hay en el verso «ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas». Esta doble conclusión viene matizada asimismo por la utilización de diferentes formas verbales: amando, se querían, sabedlo.

MÉTRICA

Versos de diferente medida: el verso más corto es de cuatro sílabas (“Se-que-rí-an”, v. 1) y el más largo de dieciocho (“cuan- do-los-ros-tros-gi-ran-me-lan-có-li-ca-men-te-gi-ra-lu-nas”, v. 8). La rima es libre, con rima asonante en los versos pares ocasionalmente.

RECURSOS LITERARIOS

Del poema se desprende una insistencia, una reiteración clara, en los contenidos que la componen. Por ello, es lógico que los recursos que se utilicen sean los repetitivos, pues son los más eficaces para acentuar el valor expresivo de los contenidos que se presentan.

Anáfora: Repetición al inicio del verso de “Se querían” (aparece repetido diez veces en total). El poeta remarca la importancia de ese hecho, incluso tal vez más que en las repeticiones, en el verso final: “Se querían, sabedlo” (v. 35), que no deja lugar a dudas, que es un hecho que los amantes del poema se querían) También se repite anatómicamente: «labios azules... / labios saliendo... / labios partidos...»; «duras como los cuerpos... / duras como los besos...».

Metáfora (verso 7): “esa amorosa gema del amarillo nuevo…” (= el sol del amanecer).

Hipérbaton (v. 25): "cuerpos en soledad cantando…”. En realidad, el orden sería: “cuerpos cantando en soledad…”

Interrogación retórica: Es típica del surrealismo, acompaña la afirmación del cuarto verso hay "sangre" ("¿sangre dónde?).

Símil: Abundante uso del “como”, para describir el amor que sienten en forma de comparación: "Se querían (como) la luna lucida, / (como) ese mar redondo..." (vv. 26 y 27)

Personificación: Usado para describir el paisaje nocturno: “y los valles se estiran / como los lomos arcaicos que se sienten repasados”.

Imágenes que se asocian al gozo y al dolor: "labios partidos", "sangre" frente a "cuerpos que se levantan de la tierra flotando..."

Imágenes que se asocian al día y a la noche: "horizontes remotos" frente a "los perros hondos laten bajo la tierra".

Enumeración caótica con asíndeton (vv. 30- 34): “Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,/ ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,/ mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,/ metal, música, labio, silencio, vegetal, mundo, quietud, su forma.".

Esta enumeración es una síntesis, un proceso recolectivo de todos los lugares donde se amaban y la alta intensidad de su amor. Es una estrofa que no significa nada si se analiza palabra por palabra, pero que busca representarlo todo, puesto que en todas partes y en todo momento, los sujetos del poema “se querían”. El efecto que produce es de clímax del amor y del poema.

La composición no se cierra exactamente igual que se abre, porque al sintagma se le incorpora una nueva forma verbal, que es precisamente la que presta a esa estrofa su carácter conclusivo: «sabedlo».

El léxico es sencillo, se entienden todas las palabras. La única que puede causar un poco de dificultad es las “giralunas" (v. 9). Igual que los girasoles giran hacia la luz del sol, los amantes giran hacia la luz de la luna.

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