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Reporte Escucha Creativa Valdivia, octubre de 2018

Escuchas Creativas Cecrea

El corazón de Cecrea está en su sistema de participación permanente, pues buscamos que el programa se desarrolle a partir de las visiones, inquietudes e intereses de sus protagonistas. Su metodología principal es la Escucha Creativa, metodología participativa, lúdica y creativa que busca promover una participación activa de los niños, niñas y jóvenes (NNJ), a través de estrategias de consulta que posibilitan una constante retroalimentación de información para la toma de decisiones en cada Cecrea.

Se realiza al finalizar o durante cada ciclo programático. Para ello se invita a los/as NNJ que han participado de los laboratorios en Cecrea para conocer su experiencia, además de proyectar la programación y la vida del Centro. La Escucha Creativa pone de manifiesto el derecho de NNJ a participar y ser escuchados.

Para esta Escucha Creativa se ha propuesto un juego de simulación: ha sucedido una catástrofe en la Tierra, se ha acabado el agua y debemos abandonar el planeta. Los primeros en realizar el viaje para salir de la Tierra serán los participantes de Cecrea.

Antes de realizar el viaje, tendrán 90 minutos para diseñar los espacios que tendrá la nave espacial y pensar en actividades que quisieran hacer durante el año que durará el viaje. Además, elaborarán un perfil de los adultos que podrán acompañarles en la travesía.

Una vez realizado el viaje se realizará un rito para refundar las ciudades en el nuevo planeta, identificando qué quieren conservar de sus ciudades actuales, que cambiarían y qué sueñan para esa nueva ciudad.

Objetivo de la Escucha

El objetivo de las Escuchas Creativas 2018 es posibilitar la construcción de relatos territoriales a partir de los intereses que movilizan a los niños, niñas y jóvenes; las problemáticas o necesidades que identifican de su territorio; las ideas creativas y proyectos que imaginan para contribuir a la solución de esos problemas; y/o las fortalezas y recursos que identifican, tanto en ellos/as mismos/as como en su territorio.

La Segunda Escucha Creativa fue realizada el día sábado 06 de octubre de 2018, a partir de las 10:30 hrs., en el Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia. La actividad contó con la asistencia de 31 participantes entre los 6 y 14 años aproximadamente, de los cuales 13 fueron hombres y 18 mujeres.

¿Qué hicimos?

Para conocer en detalle la metodología utilizada en esta Escucha, puedes descargar la planificación aquí.

Llegada

Corría la mañana del primer sábado de octubre en la ciudad de Valdivia, día en que se desarrollaría la Segunda Escucha Creativa en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC).

La jornada comenzó alborotada, ya que a las 10:00 hrs. (media hora antes de lo programado), 2 de las 3 vans que traían a los niños, niñas y jóvenes de distintos sectores de la ciudad llegaron al recinto, incluso antes que parte de los facilitadores, situación que obligó a que esperaran unos minutos dentro de los vehículos.

La ansiedad comenzó a crecer pasado los 5 minutos de estar esperando, por tanto se optó por dejarlos bajar. Algunos NNJ comenzaron a jugar y correr en el exterior del recinto, hasta que se completó la llegada de todos los participantes y finalmente se hizo ingreso al recinto, para poder dar inicio a la jornada, alrededor de las 10:20 hrs.

La arquitectura del MAC se caracteriza por tener espacios amplios sostenidos por columnas de fierro que son conservadas del antiguo edificio. Una amplia escalera conecta las salas hipóstilas Francisco Smythe y Roberto Edwards. En esta última se desarrollaría gran parte de la Escucha. La ancha escalera que sirve de acceso a ésta fue muy funcional para reunir a todos los NNJ, que habían llegado curiosos y exploradores al interior del museo, el que por sus características espaciales les permitiría correr y perderse dentro de él.

Mientras estaban sentados en los peldaños se le entregó a cada uno un distintivo, en colores azul, rojo, verde y amarillo para formar los 4 grupos que permitirían el desarrollo de la actividad. En esos momentos, una coordinadora de Cecrea, les advirtió que se había cortado el agua en el museo, por lo que si alguien necesitaba beber un poco, se contaba con algunas botellas de reserva para la actividad.

Bienvenida

Para comenzar la jornada, todo el grupo fue reunido en la sala Edwards, que se caracteriza por una gran amplitud y por columnas de fierro oxidados. Frente a ella se encuentra un gran ventanal que articula el paisaje con el museo, teniendo vista privilegiada al río y al centro de la ciudad.

Una vez que estuvieron todos presentes, los coordinadores dieron la bienvenida y explicaron acerca de qué era Cecrea y les preguntaron a los NNJ si alguno sabía qué se hacía allí, a lo que uno de los niños, de alrededor de 10 años respondió de manera espontánea: ¡Crear! A continuación les comentaron sobre las nuevas instalaciones de Cecrea prontas a construirse y finalmente se puso en contexto la jornada, contándoles a todos los participantes el problema que se había presentado con el agua.

Hacia el fondo de la sala estaban ubicadas mesas en donde se encontraban los materiales para la actividad: post its y lápices scriptos de colores, también amarrados a dos columnas estaban los cordeles con perritos de ropa, donde se colgarían lo que los NNJ describieran como sus expectativas para la jornada.

Los participantes procedieron entonces a escribir sus deseos apoyados en el suelo o en las columnas. Esta actividad tuvo duración aproximada de 10 minutos, luego de lo cual, las facilitadoras hicieron un llamado para acercarse a ver un video, por lo que los NNJ colgaron rápidamente sus expectativas para la Escucha: “que vamos a jugar”; “yo pienso que vamos a hacer arte”; “divertirme”; “quiero mi colación”; “yo espero que sea súper divertido como siempre”; “crear y hacer cosas nuevas”; “me espero que me enseñen sobre el medio ambiente”, entre otras.

Los NNJ se sentaron al ver el video, tal como lo habían solicitado los facilitadores. Se trataba de un extra noticioso, en el cual se informaba de una grave crisis mundial por la sequía y falta de agua y se proponía a los niños de Cecrea la misión de hacer un viaje espacial para refundar la ciudad en un nuevo planeta. Esta noticia fue recibida con incredulidad por los más grandes y con asombro por los más pequeños. En todos los casos primaba la atención y el interés, el que fue canalizado en aplausos al terminar la transmisión.

Más allá del mensaje, pareciera que los NNJ apreciaron la calidad del video proyectado. A continuación, los facilitadores les mostraron las botellas de agua indicando: “esto es lo que queda, debemos cuidarlo”. Luego se dieron las indicaciones y se explicó que se dividirían en grupos según el color de su distintivo, con el objetivo de diseñar la nave espacial y definir las características del adulto que les acompañaría a realizar este viaje. Algunos niños y niñas habían ido a recorrer el espacio y fueron llamados a la escalera para escuchar las instrucciones.

Preparación del Viaje

Una vez conformado los grupos, comenzó la organización de cada uno para poder cumplir con la tarea asignada. Cada grupo disponía de: lápices, plastilina, dos papelógrafos en blanco para crear la nave y otro papelógrafo con la silueta de una persona, más adhesivos de emojis. Por el número de NNJ se establecieron los siguientes grupos de trabajo:

Azul: conformado por niñas y niños. Muy detallistas a la hora de hacer sus bocetos, se dividieron el trabajo de forma organizada. Dentro de los elementos importantes que destacaron para la nave estaban: las plantas, los animales, semillas y frutas, el oxígeno. En cuanto al adulto, destacaron que debía ser inteligente, divertido, payaso y no enojón.

Rojo: Integrado en su mayoría por niños, sólo con 2 niñas. El liderazgo de 2 niños (de 11 años aproximadamente) fue bastante autoritario, eran ellos quienes definían la mayor parte de la actividad. Algunas niñas parecían no estar de acuerdo con mucho de lo que ellos hacían, pero no lo comunicaban de forma directa, sino que se restaban de hablar y de dibujar. Según este grupo, la nave debía tener separaciones para niños y niñas, así como muchos baños, y el adulto que los acompañara debía ser como un supersayayin, fuerte, gritón y enojón a veces, porque debía defenderles, como también ser buen bailarín.

Amarillo: el grupo amarillo estaba conformado sólo por niños, y tenía menos integrantes que los demás grupos, todos mayores de 10 años aproximadamente. Hicieron 3 naves distintas, una de ataque, una de equipaje y otra de estadía, en su mayoría subirían animales para repoblar la nueva ciudad. El adulto sería amable, cariñoso, buena onda, conversador, observador.

Verde: Este grupo se apropió de forma tímida de los materiales, se les tenía que repetir muchas veces lo que debían hacer, en él estaban la mayoría de participantes de menor edad. Los elementos que irían en la nave serían: un spa, una piscina, computadores, baños, un profesor para enseñarles cosas, y el adulto debía ser aventurero, inteligente, creativo, siempre chistoso y payaso.

Todos los grupos coincidieron en que la nave debería llevar cosas básicas de supervivencia, como oxígeno y comida, como también que el adulto debía ser payaso (aludiendo literal y concretamente al Emoji de payaso en los adhesivos).

Esta actividad fue apoyada constantemente por los facilitadores- quienes asumían un liderazgo bastante dialogante- sobre todo para ayudar que se terminara en el tiempo programado, para luego dar paso a la siguiente actividad.

El Viaje

Pasadas las 11:00 hrs., uno de los facilitadores les invitó a comenzar el “viaje”. Para esto, los NNJ se dispusieron rápidamente hacia el sector de los túneles, ansiosos por ver qué encontrarían allí. Antes de ir, las facilitadoras les pintaron la cara con pintura fluorescente, mientras una de las niñas indicó: “pónganse la mochila con oxígeno”. Estaban todos ansiosos y curiosos.

Una vez que entraron a los túneles, se quedaron todos en silencio para escuchar las instrucciones. Luego se dirigieron por la oscuridad dentro de los túneles, hasta una sala en que sólo se podía apreciar al fondo las luces de un proyector. Junto a música “espacial” se proyectaban en el techo de la bóveda luces de distintas formas y tamaños. Todos se mostraban atónitos y compenetrados en esta etapa, y si bien no entendían del todo de qué se trataba, se escuchaban exclamaciones como: “¡qué mágico!”, “¡qué psicodélico!”

Una facilitadora señaló: “Se abrió un portal, vamos a entrar a otra dimensión, síganme”. Todos los participantes siguieron avanzando de a poco, guiados por ella, quien aprovechó de hacer un trabajo corporal en este momento: dar grandes pasos, agacharse, etc.

Los participantes se mostraban asombrados por las luces, las formas, los mandalas, los colores. Conforme fue pasando el tiempo algunos decían en voz alta: “me mareo”; otro comentaba “mirar mucho marea”, otro señaló: “esto es como viajar”.

En una esquina con algo más de luz, un niño dijo: “hay fantasmas”; en ese momento se percibía temor en los niños que estaban al lado. Pronto olvidaron el comentario y luego de mirar a su alrededor, se volvieron a concentrar en las luces. No creían mucho haber viajado en el tiempo, pero se entregaron a la ilusión del espacio, aunque los más grandes no se mostraban sorprendidos por las imágenes proyectadas, valoraban más el momento y el estar ahí, que el contexto y la ilusión creada.

Al cabo de un rato, algunos empezaron a intentar explorar los túneles, ver qué había más allá del espacio en donde se encontraban: alumbraban con celulares, sacaban fotos. Percibieron que el suelo estaba mojado, un niño recordó la explicación dada al inicio sobre la historia del lugar y dijo: “ah, debe ser el agua del río”.

Refundación de la Ciudad

Una vez terminado el viaje todos salieron al exterior, en donde estaba un “chamán”, como lo definieron los NNJ, quienes se acercaron a él y le preguntaron qué hacía ahí, por qué vestía de esa forma. En ese momento él tocó un instrumento de viento con sonido profundo, otra facilitadora comenzó a tocar un tambor, los NNJ se acercaron y todos formaron un círculo.

El chamán les explicó que estaban en otra dimensión y que ahora tenían energía creativa, y que eso era algo que tenían que cuidar. Algunos participantes señalaron que en realidad no habían viajado, ya que estaban en el mismo lugar, ante esto el chamán les explicó que podía ser que sí, o podía ser que algo hubiese cambiado. Los participantes entonces se entregaron a la idea de que estaban en una dimensión distinta a la que antes habitaban.

El chamán les dijo que harían entonces un “acto simbólico” y que lo podían acompañar con instrumentos musicales. Los participantes probaron distintos instrumentos, hasta escoger el que más les gustaba, luego de ello, reorganizaron el círculo.

Se les comentó que del viaje se había traído una planta ritual para trasplantar, y que luego sería llevada al Cecrea. Iniciaron el rito, los NNJ entendieron el momento, y comenzaron a hacer sonar sus instrumentos.

Se sentía armonía al realizar el ritual, empezaron, sin acuerdo previo, a hacer sonar más fuerte los instrumentos. Luego, con la misma armonía fueron bajando la intensidad hasta el silencio.

Terminado el rito de la planta, el chamán les preguntó si asumían el compromiso de hacer este “cambio”. No respondieron fuerte, unos dijeron sí, aunque se escucharon algunos no.

A continuación, se les preguntó si recordaban el grito realizado en la Escucha anterior, una niña lo dijo bajito y dudosamente, pero luego al sentir aprobación, ella misma lo gritó para repetir todos juntos: “¡Adelante Energía Creativa!”

Cierre

Una vez realizado el rito de refundación de la ciudad, llegó el momento del cierre.

Esta actividad fue realizada con el mínimo de atención por parte de los participantes; cuando comenzó el primer grupo a exponer su trabajo aún no entraba a la sala ni la mitad de los asistentes. La lenta entrada a la sala no permitió que esta actividad fuera escuchada por NNJ de otros grupos. Otro factor influyente fue que el catering estaba preparándose a la vista de todos, lo que desvió totalmente la atención de los NNJ, quienes se mantuvieron ansiosos hasta el momento de comer.

Una vez que terminaron las presentaciones por grupo, y como forma de hacer un cierre de la jornada, se les preguntó qué parte de la Escucha les había gustado más: “¡cruzar el portal”!, respondió la mayoría. Luego se les preguntó dónde iba a quedar la planta y respondieron a coro: “¡en el Cecrea!” Finalmente se les preguntó dónde iba a estar el Cecrea y todos respondieron: “en la estación de trenes”.

Los NNJ estaban ansiosos por comer, entonces se les invitó a compartir la colación, se intentó que se acercaran al lugar donde estaba la comida, pero se abalanzaron todos juntos, por lo que se decidió repartir las leches en el lugar de cada uno y mantener el momento de cierre, siguieron entonces en su lugar conversando y compartiendo.

Pasado el mediodía se dio por finalizada la actividad, no obstante antes de que los participantes se retiraran, aprovecharon de recorrer con los facilitadores en grupos las exposiciones de arte y esculturas dispuestas en el lugar.

Lo que escuchamos y observamos

En la Segunda Escucha Creativa realizada en Valdivia, se levantaron las inquietudes e intereses de los niños, niñas y jóvenes asistentes al Cecrea. Ellos manifestaron sus gustos e intereses por medio de actividades lúdicas relacionadas con un viaje a otro planeta, con el fin de hacer frente a la escasez de agua en su ciudad y en el país en general.

En la etapa de planificación del viaje, se les pidió a los participantes definir las distintas secciones que debería tener la nave espacial, y los elementos que creían que necesitarían llevar para el viaje.

Entre las principales propuestas se mencionó que necesitaban llevar: plantas, animales, semillas, frutas, oxígeno, comida, un spa, una piscina, computadores, un profesor para enseñarles cosas, pan, ideas, agua, abejas (muy importante para la vida), tv cable, helados, comida chatarra, carne, aceite, flores y árboles. Además que existiera una cocina grande, que fueran los papás y muy importante, que hubiera Wifi infinito.

Hay que tener mucho amor para tener más personas en la nave (niña, 6 años)
Me llevaría a mi familia en la nave (Tamara, 12 años)
Tía, necesitamos Wifi, un celular

La tecnología es una constante al momento de pensar en las cosas más relevantes de sus vidas cotidianas. Mencionan también las consolas de videojuegos, como también el centro comercial.

Plantas para tener oxígeno, chocolate para tener energía, animales para poder comer y semillas, porque para poder comer frutas se necesitan semillas (niña, 7 años)

Si bien podría sonar algo lógico, el discurso de la niña revela una significativa conciencia a nivel ecosistémico, donde todos los organismos están relacionados y se sustentan entre sí como comunidad viviente. Es importante seguir incentivando este tipo de discurso, sobre todo en territorios como el nuestro donde convergen muchos ecosistemas, lo que sin duda servirá para conocer y apropiarse mejor del territorio que habitan.

El diablo lo encontramos y lo encerramos, para que no haga maldades (niña, 7 años)

Respuesta de una niña al consultarle sobre un dibujo que había hecho dentro de la nave. El diablo encarna toda posibilidad de maldad o mal, elementos que no quiere llevar a esta nueva ciudad. En este sentido es importante poder descifrar qué acciones concretas son las que llevan el significante de “diablo” para los NNJ, para concientizar cuáles son los elementos que empañan nuestro presente y debemos partir por cambiar, más allá de una mítica figura.

Separado para mujeres y para los hombres, porque a las mujeres no les gusta lo mismo (niño, 11 años)

Esta respuesta fue dada en un grupo donde mayoritariamente había niños. Se le puede dar una lectura simple de acuerdo a la etapa vital que atraviesan los NNJ, la pubertad trae cambios, los cuales hacen que niños y niñas se distancien en cuanto a gustos e intereses, según los roles y estereotipos de género. También sería importante indagar si no se trata de un problema de convivencia entre niños y niñas en los laboratorios, o bien de una característica de nuestra sociedad que los NNJ tienen naturalizada como “baño para mujeres/baño para hombres”. Cualquiera sea el caso, se sugiere incorporar la perspectiva de género en los laboratorios creativos, independiente del tema, de manera transversal, para aclarar que no hay actividades propias de niños y niñas, y que los gustos e intereses pueden ser tan diversos como personas hay en el mundo.

También hubo otra propuesta de diseñar 3 naves distintas: una de ataque, una de equipaje y otra de estadía.

Por otra parte, se les pidió definir las características que debería tener el adulto que los acompañaría en el viaje. Algunas de las características que mencionaron fueron: inteligente, divertido, payaso, no enojón, “súper sayayin”, fuerte, gritón y enojón a veces, porque debe defenderles. También cariñoso, buena onda, conversador, observador, aventurero, creativo, pacifista, observador, chistoso, conversador, que sepa guardar secretos, que le guste el rock, bacán, que sepa bailar (pegan una figura de una mujer bailando).

No puede ser gay… porque no queremos ver cuando un hombre se bese con otro hombre (niño, 11 años)

Esta respuesta no necesita una lectura más profunda para saber que es homofóbica y discriminatoria, por lo que es crucial realizar alguna unidad en los laboratorios de Cecrea que se enfoque en respeto a la diversidad y buen trato, siendo ante todo conscientes que prácticamente no existe educación sexual en los establecimientos educacionales, menos con temas que atañan a la comunidad LGBTI, y que Cecrea tiene ya la puerta abierta para trabajar con NNJ y directamente con los establecimientos, y que son contenidos que con urgencia deben ser parte del currículum.

Simpático, amable con buen humor, inteligente (Tamara, 12 años)

En general, resaltan el hecho de que los adultos sean divertidos y de buen humor como valor fundamental. Pero siempre y sin excepción se refieren al adulto como un personaje masculino, tanto entre niños como niñas.

Tiene que ser peleador, porque nos tiene que defender (niño, 11 años)

Es relevante detenerse a reflexionar qué hay detrás de ese discurso ¿defendernos de un extraterrestre?; ¿defender nuestra soberanía en el nuevo planeta? Se sugiere indagar cuáles serían las amenazas y peligros que ellos visualizan mediante ejercicios proyectivos, pues una actitud defensiva hacia lo desconocido (nacida de una noción de peligro) puede instar a la discriminación.

Una vez definidas la nave y las características del adulto que los acompañaría, se realizó el viaje espacial, a través de diversos túneles, que les permitieron llegar a una nueva dimensión.

¿En esta dimensión existe todavía Donald Trump? (niño, 10 años)

Este discurso denota preocupación en cuanto a si en este nuevo futuro existirán los mismos personajes despóticos que llevaron a la sequía y muerte de nuestro planeta. Sería importante retomar esta pregunta en algún laboratorio, pero desde una mirada crítica ¿Tendría Trump la posibilidad de existir, con el poder que tiene, en un una nueva ciudad/planeta nueva que funde yo? ¿Qué tanto de Trump hay en nosotros? ¿Tenemos consciencia que nuestros actos son también políticos y tienen un impacto directo en nuestro medio?

Allí los niños, niñas y jóvenes deberían refundar su ciudad. Se les invitó simbólicamente a trasplantar una planta y utilizar su energía creativa para realizar los cambios que quisieran generar en su comunidad.

Conclusiones

La jornada de la Segunda Escucha Creativa de Valdivia se caracterizó por una participación activa y un ambiente lúdico entre todos los participantes. Los niños, niñas y jóvenes disfrutaron cada etapa de la Escucha, y expresaron su alegría también de forma afectiva mediante la aproximación tanto física como emocional hacia lo/as adulto/as a cargo. El rango etario y las actividades propuestas fueron adecuadas para cumplir los objetivos planteados.

Si bien en muchos NNJ había timidez para levantar la voz cuando se les indicaba, se apropiaron rápidamente de los materiales, los que sin duda fueron de su agrado (pintura para cara, adhesivos de emoticones). Se apropiaron también rápidamente del espacio, el que por sus características les invitaba al recorrido y la exploración.

Algunas sugerencias de mejora para una próxima Escucha: delimitar de mejor forma los tiempos para cada actividad, tener separaciones de los espacios de las actividades, para evitar distracciones, y disponer de megáfonos o similares, para facilitar la comunicación de los facilitadores, sin tener que forzar la voz.

En cuanto al contenido del guion y el lenguaje, se sugiere utilizar conceptos que engloben tanto a hombres como mujeres, ya que por ejemplo, al pedir caracterizar “al adulto” muchos NNJ asociaron rápidamente que se trataba de un hombre, y al momento de preguntar si podía ser una mujer, a esa altura para ellos ya no era transable. La persona es un término que deja abierta la posibilidad a pensar en un hombre o una mujer- idealmente ambos- puesto que los NNJ de ese rango etario aún tienen pensamiento concreto.

En cuanto a la formación de grupos, se sugiere que éstos contengan un número similar de hombres y mujeres, puesto que ello permite hacer dialogar sus representaciones y realidades. Sucedió que en algunos grupos había más niños y éstos se apropiaron de una manera autoritaria de las actividades, lo que significó que no quedaran plasmadas las ideas de las niñas.

Se observa que los NNJ son altamente tecnologizados, y la creación para ellos, debe servirse de estos elementos. Son más concretos, en sus comentarios, en la forma en que ven las cosas, tal vez, influenciados por la tecnología, por el acceso a ver, conocer, otras cosas sin salir de su espacio común. Cambian su forma de hablar, de vestirse, de expresarse, hablan poco, pero manejan mucho vocabulario, están informados.

En ese contexto, esta Escucha fue así, concreta, dinámica, la invitación fue a jugar, y dentro del juego, los niños aceptaron ser parte de la “ilusión” aunque en su mayoría, siempre estuvieron conscientes de que se trataba de eso.

Sin duda esta Escucha logró su cometido como educación no formal, propició la exploración, el movimiento, un genuino deseo de aprender y de crear, por ejemplo, cuando los participantes fueron al exterior en el momento de Refundación de la ciudad, tiene en frente la misma ciudad de siempre, no obstante, el ejercicio creativo y reflexivo les enseña a ver nuevas cosas, a repensarla.

Desafío Cecrea

Como Cecrea Valdivia, ¿qué haremos con esta información?

Cecrea se quiere hacer cargo de aquello que se levantó en la Escucha Creativa. A través de un proceso de validación y proyección de esta información, denominado “devolución” hemos considerado los diferentes temas, opiniones, anhelos y expectativas de niños y niñas y jóvenes para levantar una programación coherente con sus intereses.

Credits:

Cecrea

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