El desarrollo del Reino de Dios Marcos 4:26-29

Introducción:

A) Mateo 6:33 nos dice; “... buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

B) Es importante por lo tanto, mencionar primeramente lo que el reino de Dios no es;

  • El evangelio social de muchos evangélicos.
  • La futura restauración de la nación de Israel que algunos añoran.
  • El poder sobrenatural-misterio del pentecostalismo.
  • La teología de dominio (reconstruccionismo) de muchos reformados.

C) Lo que el reino de Dios es; la manifestación del poder y dominio salvífico de Dios. Esto implica que en esencial el reino de Dios es espiritual;

  • “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” (Juan 3:3).
  • “Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.” (Lucas 17:20-21).
“Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.” (Marcos 4:26-29 RV 1960).

El desarrollo del Reino de Dios

Los tres punto a tratar bajo este tema el día de hoy son los siguientes; 1) primeramente vamos a ver la esfera (o campo) del reino de Dios, 2) los ciudadanos y beneficios del reino y 3) el Rey y Señor del reino de Dios.

I. La estera (o campo) del reino

A) Primeramente debemos saber y entender que el gobierno de Dios es sobre todas las cosas como el Dios soberano que Él es;

  • “Él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” (Daniel 4:35).

B) En cambio, cuando hablamos del reino de los cielos hablamos de ese lugar en donde el evangelio y la gracia de Dios reina por Su Palabra y Espíritu. Ese lugar es la iglesia de Cristo.

  • Marcos 1:15; “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.”
  • Esto lo vemos incluso en la oración modelo de nuestro Señor al decir: «Venga tu reino» La venida del reino implica una realización progresiva del reino de Dios en una esfera o campo. Esto no se puede hablar del poder omnipresente de Dios el cual no viene sino está gobernado siempre.
  • Por lo tanto, cuando oramos a Dios que venga Su reino, lo que la Escritura enseña es que el anhelo del pueblo de Dios es por la manifestación del poder salvífico de Dios por el evangelio predicado.
"Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo."

II. Los ciudadanos y beneficios del reino

A) En cuanto a lo ciudadanos, la Escritura enseña que son;

  • Aquellos que han sido trasladados del reino de las tinieblas a la luz admirable de Cristo (Colosenses 1:9-13).
  • Esto incluye a los niños (según el pacto de gracia) de padres piadosos (Lucas 18:15-17, Marcos 10:13-14). Quienes son bendecidos por Cristo como el intercesor por excelencia del pacto de gracia (Marcos 10:16, Juan 17:9).

B) En cuanto a los beneficios, la Escritura enseña que esencialmente los beneficios del reino de Dios consiste en;

  • “... justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17).
"Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado."

III. El Rey y Señor del reino de Dios

A) En cuanto a quién es el Rey y Señor del reino de Dios, la Escritura enseñan que;

  • El Hijo eterno encarnado es el Cristo el Rey esperado (Lucas 2:8-14)
  • El Hijo eterno encarnado es el Cristo el Rey de Israel; “Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.” (Juan 1:49).
  • El Hijo eterno encarnado es el Cristo el Rey de las naciones; “¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti.” (Jeremías 10:7).
  • El Hijo eterno encarnado es el Cristo a quien le fue asignado el reino de Dios; “Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,” (Lucas 22:29).

B) Por lo tanto,

  • “... al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (1 Timoteo 1:17).

Conclusión: Nuestro Catecismo de Heidelberg Día del Señor 48, P/R 123 pregunta: ¿Cuál es la segunda súplica?

“Venga tu reino,” es decir: reina de tal modo sobre nosotros por tu Palabra y Espíritu, que nos sometamos cada vez más y más a Ti. Conserva y aumenta tu iglesia. Destruye las obras del diablo y todo poder que se levante contra Ti, lo mismo que todos los consejos que se toman contra tu Palabra, hasta que la plenitud de tu reino venga, cuando Tú serás todo en todos.

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Iglesia Reformada Cristo Redentor
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