“EL BOXEO ME PARECÍA DEMASIADO TONTO” el tiquito vasquez

Por: Nelson Brenes Mejía

Con sólo entrar al gimnasio confirmé que es un gran profesional: muy serio, completamente concentrado en su entrenamiento. Sospecho que por unos minutos ni siquiera notó mi presencia.

Me senté en las gradas de entrada al ring a esperarlo, en ese lugar totalmente acondicionado para la práctica del boxeo, que en su interior hacía aún más sofocante el calor alajuelense y con música ranchera de fondo.

Pasaron diez minutos, el campeón mundial interino de la AMB, Bryan Vásquez, me mostró su otra faceta, la de un muchacho humilde y accesible para hablar. Pero eso no ocurrió hasta que tuvo oportunidad de sentarse…eso sí, en una bicicleta estacionaria y dando pedal.

Apodo. Primero saqué la duda que he tenido desde que lo escuché nombrar -En los Centroamericanos de Nicaragua, los nicaragüenses me decían Tiquillo, cuando llegué acá los compañeros me fregaban con esto de Tiquillo y Tiquillo, y al final Ólger Duarte (su entrenador en aquel momento) se metió y dijo, “no, no es Tiquillo, es Tiquito, y desde ahí me quedé Tiquito, era súper pequeño, más que ahora.

Vida y trayectoria. Bryan tuvo una infancia difícil. Fue lo que él mismo llama un “piso de tierra”. Y sobre su familia, acepta que es un tema complicado, del que no le gusta hablar mucho, pero sí dice que existen personas a quien ha “adoptado” a lo largo de su vida, y ahora forman su nueva familia.

Hace referencia continua a “Papá Dios”, y acepta las dificultades que se le presentan como una prueba de Él, y como una experiencia para disfrutar más de los buenos momentos.

Bryan Vásquez nació el 26 de agosto de 1987. Es oriundo de Escazú, aunque ahora vive en Santa Ana. Tiene una hija de tres años, se llama Camila.

-Soy un mae super pasivo. Me gusta “fregar”, no me gusta “volar”. Cuando me pongo nervioso me pongo necio. Cuando estoy bajando de peso me pongo odioso, es normal en los boxeadores. Pero soy una persona muy pasiva y muy comelón.

Como boxeador aficionado peleó 101 combates de los que solamente perdió siete. A los 17 años dio el salto al profesionalismo, en el peso superpluma (130 libras) donde ha peleado 28 veces, y ha ganado las 28.

Admira a Floyd Mayweather y a Óscar De La Hoya. Si no hubiera sido boxeador, le hubiera gustado practicar el tennis.

Poniéndose los guantes. Sobre sus inicios como boxeador comenta algo que a estas alturas es sorprendente – El boxeo me parecía demasiado tonto, porque me parecía no lógico ver a dos personas que se subían a pegarse y ni siquiera se conocían.

Entonces un amigo, Alejandro, que boxeaba en Juegos Nacionales, y yo le trabaja en el Country Club, me dijo ‘metete a boxear’ y yo, ‘nombres, eso es para tontos’-.

Evidentemente Alejandro lo convenció. Le pagó para que boxeara y su primera pelea fue tres días después de que comenzó a entrenar. El resultado: se llevó una paliza, luego otra, y después una más.

Pero en vez de retirarse, este difícil inicio lo motivó, y a partir de ahí empezó a ganar y a la fecha no ha parado.

Campeón mundial. La rueda de la bicicleta seguía girando y Tiquito, enfundado en un buzo y una jacket deportiva, sudaba copiosamente.

Era momento de hablar de su momento de gloria. Cuando conquistó el título interino contra el nicaragüense Santos Benavides, en noviembre pasado, estaba con un dedo del pie fracturado.

En los entrenamientos me sentía fatal, porque no podía entrenar bien. Me sentía desmotivado, pero en parte, sentía que si Dios me estaba poniendo eso era una prueba para superarla.

Sin embargo, llegado el momento de la pelea, asegura que todo eso se olvidó -es como sacrificarse durante muchísimo tiempo para llegar a la fiesta, a comer y a bailar…el dedo pues sí me dolía, pero ya era un dolor como pasable-.

Sin embargo, la fiesta se complicó cuando en el segundo round otra lesión apareció.

Es que le pegué en la cara y luego en la cabeza, yo he peleado con gente que tiene la cabeza muy fuerte, y este muchacho era como patear una piedra. Entonces, donde yo le pegué en la cabeza pues de inmediato sentí donde se me reventó como la muñeca.

Abrí y cerré, y me pasó un dolor de dedos a codo. Seguí peleando, me quedó la oportunidad y le pegué otra derecha. Fue más dolor, casi me hinco y todo a sobarme…le pegué otra derecha, y se me fue el dolor, se me durmió todo el brazo, entonces aproveché y terminé la pelea así-.

Después se confirmó que tenía una pequeña fisura con ruptura de ligamento. Pero para ese momento, los doce asaltos de la pelea habían concluido, los jueces lo habían declarado ganador por decisión unánime, y era el nuevo campeón interino de la Asociación Mundial de Boxeo.

-Uy vieras que todavía ni me lo creo. Cuando me pongo a pensar me pongo nervioso y todo. Fue demasiado bonito, lo que fue ganar y ver a toda la gente ahí toda contenta.

Pues era un orgullo, hacer sentir bien a mi familia, a las personas que han confiado en mí, y cada vez que subo al ring y pienso en eso pues hago lo mejor que puedo-.

Tiquito es campeón interino ya que el campeón absoluto, el japonés Takashi Uchiyama, pidió una licencia por lesión. El asiático ya está recuperado y en el transcurso de este año deberá pactarse una pelea entre ambos, para definir cuál de los dos se deja definitivamente el cinturón.

-En realidad pues te soy muy sincero, yo solo tengo en la cabeza a ese muchacho, yo solo quiero pelear con él ya. Siempre que vaya bien preparado, no hay nada que me impida ganar. Él sabe que lo que él tiene es mío-.

Día a día. Mientras sigue pedaleando, Bryan repasa su rutina diaria.

Se levanta temprano y junto con su mánager Mario Vega van a Ojo de Agua a entrenar en piscina durante una hora. Ahí, practica golpes trabajando por rounds, para aprovechar la resistencia del agua, y en el minuto de descanso, nada.

Luego va al gimnasio, donde descansa en su oficina por una hora y luego, por unas tres horas hace guanteo, ejercicios abdominales, sacos, suiza, y más.

Se va para su casa donde reposa dos horas y luego parte a las montañas de Escazú. Ahí corre de 11 a 12 kilómetros. Finalmente descansa.

Esto es de lunes a sábado, los domingos los tiene libres. Ahí interviene su mánager Mario Vega – le faltó decir que el papá le da unas lecciones en “Play”-.

Como dos buenos amigos se molestan y vacilan acerca de sus partidas de videojuegos. Entre risas de los dos, Bryan se defiende -Jugamos futbol mae, y solo me ha ganado las últimas dos mejengas. Pero yo no soy futbolero, eso es lo que él no entiende, y aun así le he ganado-.

Duro trabajo. Cualquiera que vea una pelea de boxeo puede intuir, sin tener que saber mucho del deporte, que es una disciplina dura para quienes lo practican. Esto me motivó a pedirle que me contara una anécdota de un momento realmente difícil sobre el cuadrilátero.

-Yo peleé en México con un muchacho Juan David Sierra. Cuando llegamos, el muchacho era impresionantemente bueno. Fue tanto que en el primer round me pegó una paliza que dije yo ‘¡juepuña, nunca me han pegado tanto en mi vida!’ Pasé como diez segundos viendo manchones negros, azules, rosados…cuando llegué a la esquina me dice mi entrenador “¿qué vamos a hacer? ¿Está bien bueno verdad?”.

Pero él me lo dijo, diay para ver si parábamos o qué. Entonces tomamos la decisión de seguir peleando. Y fue una pelea muy dura, pero terminamos noqueando y ganamos la pelea en el quinto round.

Mario lo corrige en el 7.

¿Ah en el 7? ¡Bueno imaginate si estaba golpeado que ni me acuerdo!

Hannah. Estaba advertido de que no le gusta hablar mucho del tema. Sin embargo igual me contestó un par de preguntas acerca de su relación con Hannah Gabriels.

-En realidad han sido súper respetuosos los medios, muy gentiles y no han hablado más de lo que tienen que hablar, siempre han hablado con la verdad-, y luego –de vez en cuando, cuando sale el tema o así pues tocamos el tema del boxeo. Pero solo que sé yo cuando vemos peleas, o así, comentamos de los muchachos, pero nada más, normalmente no-.

Está claro el cariño que le tiene, pues aunque opté por no preguntarle directamente por ella siempre dedicó tiempo para ensalzarla.

La negrita es súper buena persona. Cocina súper bien que es muy importante para mí muy cariñosa, muy noble. Cada vez que vamos a pelear, como te dije ahora, yo me pongo un poco odioso porque probablemente me pongo muy tenso. Supongo que como ella es boxeadora sabe lo que es, y entonces, por eso calzamos como anillo al dedo.

Futuro. Me gustaría nunca perder, obviamente. Soy una persona muy positiva. Pero sé que todos vamos a tener que perder en algún momento. No somos invencibles y hay que estar preparado y tratar de ganar todas las peleas que se pueda antes-.

Por primera vez excepto para mencionar cómo el boxeo lo sacó de la pobreza, habla de dinero. Muestra que está enfocado y bien asesorado pues quiere asegurarse su futuro, invertir bien y –no quedar como la mayoría de deportistas, sin nada en la vida-.

Luego de retirarse, baraja con Mario, que además de su mánager y su amigo es su asesor, un par de opciones para invertir que no especifica, y también quiere ayudar al pueblo.

Mientras se baja de la bicicleta nos despedimos. Yo termino de revisar mis apuntes, guardo todo en el bulto y emprendo la salida. Cuando cruzo la puerta del gimnasio,

Tiquito está haciendo abdominales.

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