El hombre de los cuatro intentos "No hay quinto malo"

Fracasar en cuatro ocasiones a sentarse en el despacho más importante de Costa Rica no merma su pasión… y no se cierra a la posibilidad de intentarlo por una quinta vez.

La mayoría de costarricenses lo conoce, algunos hablan de él con una sonrisa en el rostro y otros fruncen el ceño cuando escuchan su nombre.

Encoje sus hombros cuando le preguntan por sus detractores y comparte su trabajada dentadura siempre que se cruza con un saludo amable.

Le faltaba un año para obtener la licencia de conducir cuando inició su carrera política, esa trayectoria de la que cuatro presidentes y dos partidos políticos en que militó han sido testigos.

Infancia

Escucharon su llanto por primera vez el 13 de octubre de 1960, mismo día que Cuba tomó una de las decisiones más importantes para lograr su independencia: la nacionalización de la banca.

Ese día, Claudio Guevara y Mariechen Guth recibirían a su hijo en el hospital capitalino que 45 años después ardería en llamas provocando la pérdida de 21 vidas.

Carrera política

Precisamente fue su padre quien lo introdujo a la misma agrupación política de Calderón Fournier y Miguel Ángel Rodríguez. Sin embargo, algo no pintaba bien y sus ideas de libertad (esas que dicen ser su pasión) lo llevaron en 1994 -mismo año en que José María Figueres llegaría al poder- a fundar su propio partido: El Movimiento Libertario.

Almacenó cuatro calendarios antes de llegar por primera vez a donde solo logran llegar 57 personas, ahí donde se deciden los rumbos de la patria, ahí donde se legisla principalmente para las mayorías y se ve de lejos a las minorías.

En 2002 llegó el momento de intentar colocarse por primera vez esa banda que los 8 de mayo de cada cuatrienio parece atractiva, pero que pesa más que una tonelada sobre los hombros de quien la lleva. Llegó en 2006 el segundo intento, en 2010 el tercero y en 2014 el cuarto fracaso.

Esa última vez fue quizá la más importante, ver más lejos que nunca a Zapote nuevamente enchiló sus ojos y al reconocer otra vez su derrota carraspeó su garganta.

Pronto volvieron la sonrisa y los debates para desde una curul defender sus ideas de libertad, esas que no lo dejan dormir y algunos califican de locura ¿Cuales? Abrir monopolios, política pública liberal y enterrar impuestos, por mencionar algunas. Todas las que combatan el socialismo dice.

Esa es la pasión de un político como Otto Guevara, colocarse la banda presidencial y que esos cuatro millones y tanto que viven acá conozcan y apliquen sus ideales. Y aunque falló en cuatro ocasiones, bien dicen, no hay quinto malo.

Created By
Febe Cruz Brenes
Appreciate

Made with Adobe Slate

Make your words and images move.

Get Slate

Report Abuse

If you feel that this video content violates the Adobe Terms of Use, you may report this content by filling out this quick form.

To report a Copyright Violation, please follow Section 17 in the Terms of Use.