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CLAVES PARA NAVEGAR POR LA EXPOSICIÓN

Esta exposición nos adentra en los secretos del color, para explorar su naturaleza física, psicológica, tecnológica y cultural. Su recorrido nos irá guiando por la curiosidad y el afán del ser humano por capturar y comprender la esencia ilusoria e intangible de los colores a través de la ciencia, el arte y la tecnología. Se trata de un viaje a una realidad sumamente cercana y, al mismo tiempo, profundamente misteriosa que invita al espectador a cuestionar su propia percepción visual y a indagar en los descubrimientos, las historias y las innovaciones que han tratado de penetrar en el conocimiento de lo visible y lo invisible.

Isaac Newton. Opticks: or, a treatise of the reflexions, refractions, inflexions and colours of light, 1704. Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid; Jesse Ramsden. Prisma, 1760-1775. Museo Nacional de Ciencia y Tecnología © Color. El conocimiento de lo invisible. Espacio Fundación Telefónica, 2021.

DEL ESPECTRO VISIBLE AL INVISIBLE - A lo largo de la historia, el ser humano ha tratado de explicar empíricamente la naturaleza enigmática de los colores, pero no fue hasta la Edad Moderna cuando se produjo el primer gran avance científico en este terreno. Con la ayuda de un prisma, el británico Isaac Newton demostró que la luz blanca se descompone en siete colores, convirtiéndose en símbolo de la capacidad humana de comprender la materia y asentando las bases de la nueva física del color. Sus estudios fueron recogidos en 1704 en el famoso libro Opticks que, décadas más tarde, influyó notablemente en las teorías del científico ilustrado Jesse Ramsden. Hoy en día, los múltiples avances en la ciencia del color han sido aplicados en estudios y experimentos de otras disciplinas como la farmacología, la neurociencia, la astrofísica y hasta la inteligencia artificial.

«Cuando hube separado los rayos, el espectro formado apareció teñido con esta serie de colores: violeta, añil, azul, verde, amarillo, naranja, rojo, junto con todos sus grados intermedios, en una continua sucesión». Isaac Newton
Vista de la exposición © Color. El conocimiento de lo invisible. Espacio Fundación Telefónica, 2021.

CARTOGRAFÍA DEL COLOR - Durante el siglo XVIII se desarrolla un gran interés por la clasificación de los colores y, con ello, el deseo de poder organizar y universalizar un fenómeno intangible. Con el tiempo, la cartografía del color ha ido evolucionando, desde las pioneras ideas de Francisco de Aguilón en 1613 hasta los actuales sistemas de RGB o CMYK, que llegan a incorporar más colores de los que el ojo humano es capaz de apreciar. En 1810 tuvo lugar una de las más importantes aportaciones al estudio del color, cuando el científico y poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) publicó su Teoría de los colores, una aproximación opuesta a la de Newton. En ella, los colores no son parte de la luz sino gradaciones fruto de la interacción entre dos elementos polarizados, luz y oscuridad. Goethe fundamenta su carta de colores en la subjetividad de la percepción, atendiendo a la vivencia que el ser humano tiene ante un color determinado: cómo lo recibe, el modo en que su mente lo procesa y las emociones que suscita en él.

Foto: Johann Wolfgang von Goethe. Zur Farbenlehre, 1810 © bpk / Hermann Buresch.

EL COLOR COMO INVENCIÓN - El color puede definirse como una experiencia visual, pero también como una invención sujeta a los avatares de la historia y a convenciones culturales en constante transformación. De entre todos los colores, el azul ha provocado un especial interés. Sus subjetivas asociaciones con elementos de la naturaleza como el cielo o el mar, y el afán por atrapar su cromatismo más puro, derivaron en la construcción de artefactos como el cianómetro, una rueda constituida por diferentes grados de azul de Prusia. A esta tecnificación del color se une la audacia por ampliar el espectro cromático, cuyo ejemplo más célebre es la aparición del intenso y vital azul Klein (IKB), que a finales de los años cincuenta revolucionó el oscuro arte de la posguerra. Desde el punto de vista cultural y social, el azul ha sido fundamental en el repertorio visual de nuestra historia, portador de un código repleto de significados que ha pasado de simbolizar riqueza y poder durante el medievo y la modernidad, hasta democratizarse por completo en el siglo XX. Así, los avances del sector químico y textil propiciaron los tintes industriales y la producción en masa, generando iconos de la indumentaria actual como los famosos pantalones vaqueros.

Yves Klein. Sin título (monocromo azul) IKB 181, 1956. Museo Nacional Centro de Arte Reina SofíaHorace-Bénédict de Saussure. Cianómetro (facsímil), 1788. Bibliothèque de Genève © Color. El conocimiento de lo invisible. Espacio Fundación Telefónica, 2021.

LA TECNOLOGÍA DEL COLOR Y EL COLOR EN LA TECNOLOGÍA - Uno de los objetivos más perseguidos por la tecnología a lo largo de la historia ha sido el de reproducir la realidad de la manera más certera y fiel posible. En 1839, el nacimiento de la fotografía aceleró muy notablemente este proceso, pero captar y reproducir el color ha continuado siendo un reto hasta nuestros días. El premio Nobel español Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) es una de las grandes referencias del estudio del color en el ámbito científico, al impulsar la aplicación de la fotografía en las observaciones microscópicas de tejidos neuronales. Sin embargo, las emisiones televisivas son las que han propiciado el mayor desarrollo de la tecnología del color; en 1967 el Campeonato de Wimbledon supuso la primera retransmisión televisiva a color en Europa, donde la hierba tendía más a un marrón amarillento que a su verde real. A día de hoy, tanto en televisión como en la industria de los videojuegos, los últimos avances han conseguido que los resultados sean cada vez más similares a lo que percibimos, traspasando incluso los límites de nuestra realidad.

Bourgeois Ainé. Estuche Photo-Miniature, c. 1910. Colección Francisco Boisset & Stella Ibáñez; Santiago Ramón y Cajal. Dos láminas de vidrio superpuestas, 1907, y cámara fotográfica de fuelle, propiedad de Santiago Ramón y Cajal, c. 1900. Legado Cajal. Instituto Cajal (CSIC) © Color. El conocimiento de lo invisible. Espacio Fundación Telefónica, 2021.
Proceso de coloreado con técnicas de IA de grabaciones del Archivo Histórico Telefónica (década de 1920). Simó-Serra Lab, Universidad de Waseba (Japón) © Color. El conocimiento de lo invisible. Espacio Fundación Telefónica, 2021.

COLORES ACROMÁTICOS - El blanco, el negro y el gris, los denominados colores acromáticos, a menudo se identifican con determinadas épocas previas a la irrupción del color en el cine y la fotografía, como un ingrediente más de la memoria colectiva de esos periodos. Hoy, la inteligencia artificial ha logrado automatizar el coloreado de antiguas imágenes en movimiento, un avance impactante e insólito que permite acercarnos aún más a esos tiempos, «humanizar» aquellas vidas y empatizar con lo que vemos. En este sentido, la presentación en primicia de películas procedentes del Archivo Histórico de Telefónica de la década de 1920 y coloreadas a través de técnicas de deep learning, nos invita a un viaje temporalmente lejano y, al mismo tiempo, asombrosamente familiar.

Onionlab. Instalación interactiva para experimentar la relación entre color y emoción © Color. El conocimiento de lo invisible. Espacio Fundación Telefónica, 2021.

EMOTIVIDAD DEL COLOR - La aportación de Goethe al estudio del color ha demostrado ser fundamental para la denominada psicología del color, que analiza el comportamiento humano ante distintos colores e identifica las emociones que suscitan. Su teoría iba más allá de cuestiones matemáticas y científicas, y ponía el énfasis en la percepción subjetiva del ojo humano. Un grupo de científicos de las universidades de Lausana (Suiza) y la Autónoma de Barcelona está inmerso en esta línea de investigación. Inspirados en este trabajo, el estudio Onionlab ha desarrollado una interpretación libre de las investigaciones en una instalación interactiva que propone analizar la relación entre color y emoción. En ella, el visitante puede realizar una serie de experimentos y con su propio dispositivo móvil responder qué emociones le provocan las distintas tonalidades que van apareciendo. Aquello que comenzó defendiendo la teoría romántica de Goethe, curiosamente coincide hoy con las corrientes más avanzadas de la neurociencia y la psicología que apuntan a que, la experiencia que vivimos ante el color es, en buena medida, una construcción de nuestro cerebro.