Y TÚ, ¿ERES "ANSIOGÉNICO"? En período de crisis los trastornos mentales se potencian y aún así, la Psicología sigue sin recibir el apoyo del Estado

El Siglo XXI es la era de la inmediatez, de la eficacia y, en consecuencia, de la búsqueda desesperada por el perfeccionismo basado en los estereotipos impuestos. El día a día se convierte en una carrera en la que el tiempo es el principal adversario y que, a su vez, está generando una población muy crítica consigo misma. La gravedad de esta situación recae en una mayor exposición de la sociedad para padecer algunas de las patologías más comunes en la actualidad como la ansiedad, la depresión y la baja autoestima.

Las estadísticas sobre estos tres problemas son números oscuros por la gran cantidad de clínicas privadas existentes encargadas de estos trastornos, tal y como informa Jesús de Blas, vicedecano del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León (COPCYL), pero, según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 10% de la población sufre un cuadro ansioso-depresivo. Además, en esta tabla del Instituto Nacional de Estadística (INE), podemos observar que en España, estos transtornos son más frecuentes en las edades comprendidas entre los 25 y 64 años.

¿Cómo se siente una persona que padece alguna patología de este estilo? La joven Laura Van Hoeylandt de 20 años nos cuenta su historia.

¿Cuándo hay que recurrir a la ayuda de un profesional? La psicóloga clínica Inés González Carballo nos recibe en su Gabinete privado de Valladolid en el que nos muestra de una forma muy cercana cómo es su trabajo.

INÉS gONÁLEZ CARBALLO

Para un psicólogo la sala de su consulta es fundamental en el desarrollo de su profesión, de ahí que se lleve un cuidado minucioso en la decoración y todos los pequeños detalles. El blanco es el color predominante que ha elegido Inés González Carballo para su Gabinete. Tal vez, el motivo de su elección haya sido por esa sensación de tranquilidad y de liberación de desespero que transmite, o por su capacidad para aclarar y limpiar las emociones y pensamientos. Y es que sea por el color, por la cuidada decoración o por la cercanía y confianza que la psicóloga transmitió desde el primer contacto visual, su consulta es, sin duda, un lugar que incita a la calma, a mostrar los sentimientos y emociones sin miedo a ser juzgado.

En la estancia contigua a su consulta, se encuentra una pequeña habitación en obras, que tal y como ha contado su directora, es porque están ampliando el Gabinete por la buena evolución que han tenido desde sus inicios en Valladolid. Este progreso puede llevar a pensar que es porque la crisis ha favorecido a la profesión del psicólogo, pero ¿de verdad es así en el caso de una intervención privada?

La crisis, por sus propias características, ha afectado de manera generalizada en todos los ámbitos sociales y profesionales del país y, en el caso de la psicología, tiene una doble vertiente. Por un lado, la sociedad tiene menos recursos, por lo tanto, no puede permitirse acudir a la ayuda de un profesional. Sin embargo, una crisis aunque no cree patologías, las potencia. Así que, aunque la economía es menor, la necesidad de un psicólogo es mayor y en este caso, las clínicas privadas se ven beneficiadas en cierto aspecto por el poco apoyo del Estado a la profesión, que no introduce a la psicología en la salud pública con la suficiente importancia que requiere. Inés Carballo ha pronunciado las siguientes palabras de descontento al respecto:

“Hay decisiones políticas e institucionales que deciden fomentar que la salud mental esté a cargo de la parte psiquiátrica y no de la psicológica”

¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra? A pesar del tópico de que la labor de uno u otro se distingue en la gravedad de la patología que padece el paciente, Inés Carballo lo desmiente y explica que la principal diferencia radica en que el psicólogo diagnostica y trata para revertir el problema, mientras que un psiquiatra se limita a diagnosticar y medicar, aunque en algunas ocasiones llega a tratar sin estar formado para ello.

¿Quiénes tienen una mayor tendencia a solicitar la ayuda de un psicólogo?

Cualquier persona que esté pasando por un momento complicado puede ir al psicólogo, de tal forma, que esa situación esté afectando al resto de detalles de su vida. El criterio principal es que se trate de pacientes que hayan intentado remediar previamente ese problema por sus propios medios sin obtener resultados. La psicóloga Inés Carballo cuenta a través de su experiencia profesional que a pesar de que se encuentre ante edades que abarcan todo el espectro, hay un predominio de la franja que va desde los 15 a los 45 años. Además, las mujeres suelen demandar más sus servicios que los hombres, aunque más o menos está equilibrado (un 60% de las mujeres frente a un 40% de los hombres, un dato que coincide con los ofrecidos desde el COPCYL). Esto se debe a que las mujeres a nivel emocional, según relata la directora, tienen más capacidad de expresar y de demandar ayuda que los hombres por una cuestión social y cultural.

La mayoría de los pacientes que acuden a la consulta del Gabinete privado de Inés Carballo lo hacen por una decisión tomada por ellos mismos, aunque también hay casos en los que siguen asistiendo por voluntad propia pero han necesitado previamente el empujón de su médico, pareja, familiares o de cualquier otro tipo de persona cercana.

"Hay un mínimo de casos, al menos en la intervención privada, en la que el paciente acude involuntariamente. Estos casos se complican porque la persona no llega a ser consciente de que necesita nuestra ayuda"

Fotografías del Gabinete de Psicología de Inés González Carballo

Los factores de los que depende un tratamiento psicológico para que éste sea menos o más duradero son principalmente la patología, es decir, el síntoma por el que ese paciente llega a consulta, y el tiempo que esa persona lleva sufriendo. Hay problemáticas que son más fácilmente reversibles, en las que no hace falta profundizar tanto, pero también hay otras situaciones en las que las bases no están bien formadas y se encuentran deficiencias a nivel de autoestima, autonomía... Y por lo tanto, requieren una terapia más larga.

Las redes sociales pueden llegar a hacer mucho daño a nivel emocional si no se saben utilizar bien

La psicóloga se ha mostrado muy firme a la hora de hablar sobre los peligros que Internet puede traernos. La influencia que las redes sociales están teniendo en la ciudadanía es enorme. La función inicial que tenían se ha modificado. En un inicio, las redes sociales se habían creado para estar más cerca de aquellos amigos o personas que se encontraban en otros países o ciudades. Actualmente, se están utilizando como una forma para espiar al otro, para ofrecer y dejarnos empapar de un perfeccionismo irreal. Se trata de un mundo de mentira en el que todos estamos involucrados. El "me gusta" se convierte en una necesidad de aprobación para aquellas personas con baja autoestima, que hacen depender su valoración o seguridad personal según el número de " me gustas" que haya conseguido en una publicación.

La directora del Gabinete ha respondido a varias cuestiones relacionadas con su profesión y la sociedad actual. Pero, ¿qué sabe la población sobre el trabajo de un psicólogo? Aquí responde a algunos asuntos de interés relacionados con su labor como profesional de la salud mental.

IR AL PSICÓLOGO YA NO ES DE LOCOS

Cuando una persona se expone ante una cámara, la vergüenza, los nervios e incluso ciertos tabúes, le impiden ser totalmente sincera. A veces, responder a unas cuantas preguntas en Internet con una pantalla de por medio protegiendo su anonimato, hace más fácil conseguir datos más reales en cuanto a la opinión se refiere. Partiendo de esta hipótesis y, tras el análisis de las encuestas realizadas en la calle (gráficos izquierda) y las obtenidas en internet (gráficos derecha), éstas son las diferencias que hemos encontrado sobre la percepción de la psicología en una muestra de la sociedad actual.

¿Ha ido alguna vez a un psicólogo?
¿Conoce a alguien que haya ido?
Si se encontrase en una situación que le superase emocionalmente, ¿acudiría a un profesional o trataría de solucionarlo por sus propios medios?

Se ha querido realizar este estudio de investigación propio para demostrar que a día de hoy sí que sigue existiendo una barrera al expresar nuestras emociones en público. Como se puede observar tanto en los resultados obtenidos en las encuestas de calle como en las de internet, a pesar de que ya no existan tantos tabúes sobre la profesión como hace tan solo unos pocos años, sigue existiendo el miedo a reconocer que alguna vez sí que se ha recurrido a la ayuda de un psicólogo. En Internet, este miedo no se muestra tanto como en las respuestas que se han conseguido a pie de calle gracias a la colaboración ciudadana. La mayoría dicen no haber ido nunca a un psicólogo pero, sin embargo, en ambos casos hay un alto porcentaje de personas que conocen a otras que hayan necesitado la asistencia de un profesional. El dato más impactante es el encontrado en el supuesto de encontrarse ante un problema emocional, ¿cómo lo solucionaría? Sorprendentemente en las encuestas de Internet, un 68% ha contestado que preferiría resolverlo por sus propios medios frente al 35% de la calle, donde ha habido una mayoría a afirmar que irían a un psicólogo. ¿Mienten?

Sean sinceras o no las respuestas de los participantes, lo que está claro es que la sociedad está haciendo un gran cambio y a día de hoy la profesión puede estar muy orgullosa de saber que poco a poco se va tomando conciencia de la salud mental, a pesar de que aún le quede una larga lucha para conseguir el apoyo del Gobierno. Una tarea por la que el Colegio de Psicólogos trata de combatir cada día con su trabajo.

La psicóloga Inés Carballo ha hecho una reflexión sobre los resultados de este estudio

Gracias a la evolución de la sociedad, el psicólogo se ha convertido en una figura indispensable en el día a día de muchas personas…

En la Calle Divina Pastora, en el centro de la ciudad vallisoletana, dejando atrás Plaza de España y a un lado la Plaza de Madrid, se encuentra la sede administrativa del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León. Allí nos encontramos con el Vicedecano del Colegio, Jesús de Blas Recio, quien nos recibe en una pequeña sala de reuniones rodeada de estanterías repletas de libros.

Jesús De Blas Recio, Vicedecano del Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León

¿Ha aumentado la demanda de psicólogos desde el inicio de la crisis?

J: "Ha seguido aumentando en la misma proporción, pero no como consecuencia de la crisis. Las depresiones y suicidios están llegando ahora más a las consultas pero no hay que achacarlo a la crisis. Sí que ha habido más casos, pero no de manera alarmante."

¿Hay intrusismo en la profesión?

J: “Sí. Existe intrusismo y tenemos muchas dificultades para demostrarlo porque no dicen que están llevando a cabo una intervención psicológica. Si lo afirmaran, el Colegio puede actuar en contra de la gente que está haciendo eso”.

De Blas hablaba de subterfugios que utilizan estas personas como “las actuaciones psicosociales” en las que incorporan atención familiar o terapia de familia que, al final, no solucionan los problemas de la sociedad como pueden hacerlo los verdaderos profesionales

¿Cuál es la rama que más se está solicitando en la sociedad?

J: “El psicólogo general sanitario porque es el que tiene un espectro de intervención más alto, pero luego se va a una especialización, por ejemplo la de emergencias. No cualquier psicólogo, ni cualquier persona está preparada para meterse en un accidente de tráfico y ver restos de un cadáver, hace falta mucha formación”.

¿Por qué hay tanta demanda de jóvenes en la consulta de un psicólogo?

J: “El que no haya psicólogos en atención primaria hace que, por ejemplo, los niños que sufren acoso escolar no tengan una intervención psicológica para resolver ese tipo de problemas. Esos niños acaban con problemas de autoestima, de comportamiento, consumo de drogas, depresiones y la ansiedad…Lo mismo ocurre con casos de violencia doméstica”.

Según el vicedecano, los seres humanos debemos desarrollar los contenidos morales porque si no, funcionaríamos con las necesidades inmediatas primando los impulsos sobre la capacidad de autocontrol

¿Desde el Colegio de Psicólogos se ha observado un cambio de percepción en la sociedad hacia la profesión?

J: “Gracias a Dios cada vez más la gente percibe al psicólogo como un sanitario que te ayuda a superar una situación emocional que no tienes por qué padecer. Ya muy poca gente piensa que ir al psicólogo es porque estás loco.

Eduardo Montes Velasco, Decano-Presidente de la institución (arriba, izquierda), Jesús de Blas (arriba, derecha), Instalaciones del COPCYL

El Colegio Oficial de Psicólogos, creado en 1982, ha conseguido que la psicología se convierta en una institución formal regulada por la ley y, actualmente, cuenta con 2.116 colegiados distribuidos en las en las nueve provincias de la Comunidad Castellano-Leonesa. Además de dar formación a los psicólogos, el colegio trata de acercar la psicología a la población a través de campañas y conferencias para concienciar a la sociedad de la importancia de su existencia como profesión.

UNA LUCHA CONSTANTE

Los psicólogos se enfrentan a tres cuestiones importantes: una división moral entre lo personal y lo profesional con sus pacientes, una batalla contra el intrusismo que degenera la actividad laboral correcta, y aún sigue siendo evidente la necesidad de un apoyo por parte del Estado a esta profesión, ya que es un bien primario para el buen funcionamiento de la ciudadanía.

El rirtmo de la sociedad y la falta de educación emocional están potenciando trastornos como la ansiedad y la depresión y, a su vez, la crisis económica genera la imposibilidad de costearse una terapia, lo que crea un círculo vicioso. Estos son los motivos por los que no se ha visto un declive, ni tampoco un incremento impactante en la demanda de la profesión.

A pesar de que hay una mayor concienciación sobre esta disciplina, todavía hace falta una educación incisiva para inculcar valores emocionales y no solo racionales. La sociedad aún está despertando, la lucha continúa.

REALIZACIÓN

Begoña Pérez FernándezJulia Sánchez Fernández, Andrea Villa Bouso

Somos tres estudiantes de Periodismo de la Universidad de Valladolid que hemos realizado este reportaje para la asignatura de Ciberperiodismo sobre la profesión de la psicología con la intención de reflejar una realidad, ya no solo del sector, sino que también de la sociedad actual. ¡Esperamos que os haya gustado!

Begoña Pérez Fernández, Julia Sánchez Fernández, Andrea Villa Bouso (de izquierda a derecha)

Credits:

La situación actual de la psicología en la sociedad

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