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¿Oras por los que están estudiando OTRA cultura e idioma?

Carlos Salamanca practica en yukpa colores, cantidades y los verbos agarrar, colocar, lanzar, además de dentro, fuera, adelante, atrás y al lado. Pide sabiduría para usar su inteligencia en el aprendizaje pues le ha parecido complicado.

Nelly García ayuda a preparar un sancocho mientras aprende en cubeo palabras relacionadas con los procesos: cómo hacer sancocho, cómo picar la yuca, etc. Pide capacidad para entender cómo es que la gente percibe su mundo, cosmovisión.

Gustavo Ricardo aprende con el análisis de discurso la manera en que se cuentan las historias, aquí analiza con su ayudante jiw un texto. Pide sabiduría para terminar de analizar el discurso y buen juicio para sacar conclusiones de la cultura.

Elizabeth Trujillo corrige errores de transcripción de un texto sobre procesos en nukak, por ejemplo cómo elaboran flautas, bandas, hamacas. Pide por un mejor entendimiento de la cultura y el idioma que se hace más difícil en una etnia que está migrando.

Detalles importantes

Al principio, el idioma es solo una mezcla de sonidos. Luego, con el estudio y la práctica, podemos hacer una "pequeña charla" y reconocer una palabra extraña aquí y allá. A medida que nos familiarizamos con el lenguaje, nos damos cuenta que hay una mejor manera de decir una frase o, ¡incluso dos o tres formas más! Los hombres pueden decir algunas frases de manera diferente a las mujeres.

En el idioma Yukpa de la Sierra de Perijá en Colombia, un hombre diría "Estoy cargando mi saco" de una manera y la mujer lo diría de otra manera; y dependería en dónde se lleva el saco (en el hombro, la cabeza o en la mano), para saber qué verbo usar. Y cuando hay que responder a la pregunta "¿A dónde vas?" descubrimos que, si estás con otra persona tienes que poner una terminación diferente en el verbo para que sea dual y si estás con tres o más, ¡cambia nuevamente para convertirse en plural!

Algunas de las muchas maneras de decir "cargar algo" dependiendo de cómo se carga, en idioma Tzetal de Chiapas, México. Fuente: Ron Binder

Pero también hay todo tipo de sufijos pequeños que necesitan ser aprendidos. Para decir come tu carne, se dice "sanku ochaku" pero se convierte en "sankse ya pa uchaku" para decir: como mi carne, y "sanku che ochaku" para decir come su carne, además la u ¡es una vocal que no tenemos en español! Ahora que hemos descubierto las terminaciones verbales para cada persona en singular, dual y plural y los posesivos, tratamos de hacer oraciones más complicadas con dos o tres verbos en ellas, solo para descubrir que hay diferentes terminaciones para poner el verbo si este viene en el medio de una oración. Después de algunos años dominando esos detalles y más, al final tenemos que hacer un análisis del discurso y observar la forma en que se cuentan las historias en esa cultura y si hay un estilo de discurso diferente para una narración o una explicación.

Carlos Salamanca identifica en yukpa las partes del cuerpo usando el sustantivo propio, por ejemplo Su cabeza = ywasa, Mi cabeza= wasa, la cabeza de el = awasa, y las palabras para ponerse en ti, a él y él se pone.

Puedes participar

Muchos solo orarán "Dios bendice a los misioneros", lo cual está bien, pero tal vez podrías animarte a orar más específicamente. ¿Puedes imaginarte cuánto de tus oraciones necesitan los misioneros que están aprendiendo la cultura y el idioma de la gente a quienes fueron enviados a ministrar? El estudio de la cultura y el idioma puede ser para muchos misioneros una lucha día tras día, mes tras mes, incluso año tras año, y lo hacen sólo por saber que, de esa manera, podrían presentar con fluídez las verdades de la Palabra de Dios. Requiere disciplina, obligarse a estudiar una cierta cantidad de horas cada día, incluso cuando no se tienen ganas. Tal vez dedican horas sólo para entender lo que significa una pequeña palabra. Algunas veces aunque no sean vacaciones, es tentador tomarse un día libre o ir a la ciudad por unos días para alejarse de todo, pero al volver nada sigue siendo fácil.

¿Difícil? Sí, pero emocionante, ya que los misterios del día a día se descifran y los misioneros son un poco más capaces de comunicarse y comprender. Pero no están solos. Dios no quiere que ninguno perezca y se deleita en ayudarlos y darles sabiduría, acelerando así el día en que estas personas puedan escuchar el Evangelio del Señor Jesucristo. Y ahí estás tú también. ¿Por qué no le escribes hoy a los misioneros que conoces y les preguntas qué aspecto del idioma o la cultura están tratando de comprender y cómo puedes orar específicamente por ellos?