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“Desde niña sentí la habilidad de poder crear” Allison Centeno

Redacción: Carlos Murillo, Alumni.

Cuando pensamos en biología, vienen al pensamiento imágenes relacionadas con el ambiente, el bosque y un sinfín de bellas especies exóticas. Cuando pensamos en los profesionales que se desempeñan en esta ciencia, es natural imaginar su conocimiento apasionado por los seres que estudian y la insaciable necesidad de develar aquellos detalles que la naturaleza oculta sobre sí misma.

Como buena bióloga, Allison Centeno posee todas esas cualidades. Pero, cuando a esto se le suma una serie de habilidades desarrolladas con los años a base de talento y disciplina, es justo decir que ella es un diamante que -a pesar de cursar apenas el tercer año de biología marina en la Universidad Nacional- brilla como un diamante dentro del gremio profesional.

Hija de don Luis Eduardo Centeno, trabajador de una finca bananera en Limón, y doña Dileny Chaves, encargada del trabajo del hogar, Allison creció en una familia que se esforzó para darle un mejor futuro a ella y a su hermano John. Allison afirma que desde niña le incentivaron a aprender cosas nuevas y comprender el mundo que le rodeaba. Al ser una niña curiosa, sus enormes ganas de aprender la llevaron a leer desde muy pequeña, pasar horas viendo programas sobre naturaleza y realizar anotaciones sobre los animales que miraba ahí o los que podía encontrar en los alrededores de su hogar o el de sus abuelos.

Aún siendo pequeña, desarrolló una personalidad orientada a lo artístico. Le gustaba crear, dibujar, escribir cuentos infantiles y cantar. Un poco más grande, admiraba el trabajo de los científicos que observaba a través de la televisión -y sabía que eso era lo que quería para sí misma- pero en esos años era difícil visualizarse como tal, pues en estos programas de ciencia las apariciones de mujeres eran pocas o esporádicas.

Al terminar su primaria en la Escuela de Excelencia Los Geranios, en Guácimo de Limón, llegó la hora de tomar la decisión sobre dónde continuar sus estudios de colegio. Entre las opciones disponibles -que incluían un liceo académico, uno técnico y el Experimental Bilingüe de Río Jiménez-, se decantó por la última opción, al tener esta modalidad mejor reputación y la posibilidad de especializarse en inglés conversacional. A diferencia de la escuela, no fue siempre siempre la mejor nota de su colegio, pero Allison acepta que la exigencia del colegio le facilitó después la posibilidad de estar a un nivel más alto del promedio en sus capacidades académicas, profesionales y de idioma.

Publicación de Bióloga Ilustrada, página de divulgación de ciencia creada por Allison

Durante su tiempo de secundaria cantó en el Festival Estudiantil de las Artes y quedó en dos ocasiones 3er lugar en el concurso Canción por la Paz. En relación con su amor por la naturaleza, en octavo año le hablaron de EPI (Ecology Project International) y, al descubrir todo lo que podía a través de esta organización, se involucró en sus iniciativas de forma permanente.

Producto de su vinculación con EPI, Allison y varios de sus amigos desarrollaron un emprendimiento llamado Polynnova, que consistía en desarrollar materiales a partir de bolsas plásticas y otros residuos. El proyecto participó en la Feria Científica Nacional, donde obtuvieron una mención honorífica. En 2015, Polynnova ganó la Feria de Biociencia, lo cual representó un momento inolvidable de su vida, y les abrió las puertas para que su proyecto fuese reconocido y mencionado a través de notas y entrevistas distintos medios escritos y televisivos nacionales como Buen Día y La Nación.

En esta etapa, Allison recuerda cómo Edunámica le colaboró con en el desarrollo financiero del proyecto y generó los medios para que el proyecto prosperara, al punto de intermediar el uso de laboratorios del TEC para ahondar en el diseño de los materiales que el emprendimiento estaba creando.

Una vez finalizado el colegio, Allison se incorporó a la carrera que le había gustado desde su infancia en la Universidad Nacional. Allí, mientras continúa con su carrera, ha invertido su tiempo en el movimiento estudiantil, realizando horas asistente en proyectos de carreras STEM y participando de aquellos movimientos activos que promueven la inserción de mujeres en las carreras relacionadas a ciencia y tecnología.

Previo al inicio de la pandemia, surgió una idea que, en poco tiempo, ha revolucionado la forma de ver, aprender y pensar acerca de la biología y su enseñanza: Bióloga Ilustrada. Mientras se encontraba en residencias universitarias, conviviendo con otras 27 personas, Allison relata que miraba las ilustraciones creadas por otras personas en Instagram, y pensó que ella podía realizar algo semejante. Al principio, practicó el diseño de sus ilustraciones utilizando su dedo sobre la pantalla táctil, y naturalmente empezó a dibujar animales.

Al principio, comenzó a publicar sus ilustraciones en su cuenta personal y, al darse cuenta que muchas personas tomaron con positivismo la idea, aprovechó su capacidad de ilustrar para poder enseñar sobre biología y divulgar ciencia de una forma completamente diferente e innovadora.

A la fecha, Allison -a quien aún le restan algunos meses de carrera para graduarse y cuya página está apenas iniciando- es reconocida en algunos círculos temáticos a nivel universitario y nacional por darle un aire renovador y colorido a la forma de explicar la biología. Con solo 21 años de edad, esta futura bióloga ha tenido una vida cargada de experiencias enriquecedoras y sigue encaminada a revolucionar de forma colorida los mecanismos que existen en la actualidad para divulgar las ciencias.