Delfines coquetos Cabo san lucas, dic. 2016

Es lunes 19 de diciembre del 2016, hace calor y estoy algo nervioso, hoy nadaremos con delfines. Por lo que he escuchado y visto en Internet son animales muy inteligentes. Lo que me asusta un poco no es eso, sino que es una experiencia que jamás he vivido y el agua no es mi fuerte, pero sin duda alguna quiero hacerlo, también estoy muy emocionado. Sarahy preparó todo, gracias mi amor. Nunca lo olvidaré.

Conociendo a nuestros futuros amigos acuáticos.
¡Saluden a los delfines, ellos harán lo mismo¡

Una de las primeras instrucciones fue colocarnos frente a la alberca, los delfines hicieron lo suyo, son animales con mucho carisma, me impresionó la manera en que se movían. El entrenador los hacía saltar, lo que provocó que nos mojáramos antes de entrar a la alberca. Fue ahí donde supe que el agua no estaría precisamente tibia. Pero qué importa, si los delfines pueden por qué yo no.

Recibiendo las primeras indicaciones.

Seguía nervioso y Sarahy me tomó de la mano. Por eso te quiero tanto hermosa. La verdad no sabía que el agua estaba salada. Lo noté porque tragué una cuanta por accidente.

Después de que todos estábamos dentro, llegó la hora de convivir con ellos, se pasearon junto a nosotros por algunos minutos, pudimos tocarlos. Era una madre soltera y su hijo de un año, el delfín coqueto, así le puso Sarahy por su cara al nadar y porque se quería lucir ante sus nuevos invitados.

Conviviendo con la madre y su hijo.

Después de jugar con ellos un rato llegó lo que todos esperaban, el paseo a toda velocidad. Escogí nadar por arriba de la superficie, como sólo Sarahy y yo elegimos esa modalidad, fui el primero en intentarlo.

El delfín va nadar frente a ti, lo único que debes hacer es tomarlo de su aleta dorsal y él hará el resto.
Observando mi transporte.

El intento número 1 fue un completo #Fail, también el 2 y el 3. Pero eso no hizo que me desanimara, aunque debo reconocer que sí me dio algo de vergüenza. El entrenador me facilitó las cosas al pedirme que nadara hacia donde estaba el delfín. Olvidé mencionar algo. Al momento de que el delfín pasara frente a mí, intenté tomarme de su aleta pectoral y después de su aleta caudal, no de la dorsal como el entrenador dijo, sí, entré en pánico.

¡Lo logré!

Nada de esto hubiera sido posible si tu apoyo mi amor, gracias por nunca dejarme solo, gracias por todo el ánimo que me diste antes, durante y después de esta gran sorpresa. Eres excepcional.

Disfrutando de un paseo único.

Ese delfín coqueto es todo un afortunado. Tan chiquito y ya besando.

Si alguien tiene la oportunidad de hacer esto, le recomendaría que por nada la dejara pasar. Para mí fue algo inolvidable e increíblemente motivador para conocer más sobre las criaturas marítimas y el cuidado que se debe tener con ellas. De igual manera me sirvió para reafirmar en mí lo hermosa que es la creación de Dios.

Besos sabor pescado.

Sarahy & Sadyel

Gracias mi vida, te quiero mucho.

Created By
Sadyel Martínez
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