JORGE DUQUE CELEBRA LA VIDA La salud es el espíritu de la colección primavera-verano 2018 que el diseñador paisa presenta con CARRUSEL y el Banco de Bogotá en la edición 28 de Colombiamoda. Una propuesta en la que reinan los materiales inusuales como resinas sintéticas, PVC, metales y cristales.

Por: Flor Nadyne Millán M.

Le encanta el café oscuro y usar ropa de colores ‘recoloridos’, como llama a la gama de los amarillos y naranjas, sus favoritos. Estos dos tonos lo seducen especialmente porque lo hacen sentirse vivo, con mucha energía, lleno de luz. Jorge Duque lo dice mientras sostiene una de las primeras de las tantas tazas de café que se toma al día. Allí, en su taller de moda en Bogotá, nos muestra un vestido de tul azul que dan ganas de morder porque parece un algodón de azúcar.

"Mis vestidos buscan exaltar la luz que hay en cada mujer porque la moda no es un ejercicio oscuro, sino luminoso”.

"Mis vestidos buscan exaltar la luz que hay en cada mujer porque la moda no es un ejercicio oscuro, sino luminoso”, dice. Y de inmediato llegan a la mente las imágenes de la brillante participación de este manizaleño de 42 años y con cara de adolescente en Project Runway Latin America (2010), el reality de moda con el que conquistó el gusto de jueces implacables como el diseñador de moda venezolano Ángel Sánchez y que lo puso en la retina de mujeres como la socialité Paris Hilton, las cantantes Jennifer Lopez y Ariadna Grande y las supermodelos Izabel Goulart, Alessandra Ambrosio o Adriana Lima.

Es cierto. Sus creaciones no están hechas para que la mujer se desdibuje, sino para que se vea. Este diseñador autodidacta, que dejó su profesión como fisioterapeuta, lo logra con precisión. Sus piezas son visualmente fuertes, muy femeninas e impactantes por los materiales no convencionales que usa como resina, plástico, metal, acero, corcho o madera. Hablamos con él de su particular forma de crear, su evolución en el diseño y de la colección que preparó para su pasarela en Colombiamoda con CARRUSEL y el Banco de Bogotá.

Foto: Santiago Escobar.

¿Qué recuerda de su paso por el reality Project Runway Latin America?

Fue fundamental, porque yo venía trabajando en mi taller de moda, pero no lo conocían sino mis papás y Santiago (su pareja). Tenía muchos problemas económicos en ese momento y si tocaba las puertas del mundo editorial de moda no me las iban a abrir porque simplemente era un gato que cosía y no faltaría la pregunta: '¿Y no estudiaste en Milán?' De alguna manera entrar al reality fue como estar en esa universidad a la que no tuve oportunidad de ir.

Pero ahora está estudiando moda...

Y mira qué curioso, ahora que puedo financiarme una muy buena escuela de moda, no me interesa. Estoy estudiando en el Sena, porque me parece maravilloso. Sí, podría pensar en estudiar en Italia, Francia, incluso alguna vez me ofrecieron hacerlo en Milán, pero el conocimiento está donde uno lo quiera buscar. Coser bien ya no es un secreto guardado en una bóveda como en su momento lo fue en París. Aquí conseguimos las mismas máquinas y tenemos los mismos libros de patronaje. Es un tema de pensar hacia adentro.

Camisa en tul y cintas reflectivas y pantalón de prenses en tela reflectiva. Foto: Hernán Puentes.

¿Y por qué eligió el Sena?

Desde lo técnico, me parece lo más teso que hay. Las herramientas que da no existen en otro lugar. No sé ni cómo explicar por qué no me fui a estudiar a Parsons School of Design de Nueva York. ¿Para qué? No sé qué me iba a dar de más en mi vida. Además, no tengo la sed de vivir el universo moda como algo donde solo existe el lujo y un altísimo nivel de vida. Yo llevo más de 30 años cosiendo; quiero más herramientas y el título.

¿Que no haya estudiado en una facultad de Diseño le da cierta libertad de acción?

Sí, soy más libre a la hora de hacer y expresar moda porque no tengo las herramientas académicas de otros. Yo las fui encontrando en el camino, como en un juego. Eso, a lo mejor, también forma parte de mi ADN y hace que mi propuesta sea tan peculiar.

¿Tiene alguna definición para su estilo?

No. Soy incapaz. Esa es la pregunta más grande que le pueden hacer a uno. Hablar de estilo solo se puede hacer con el tiempo, y el mío es la antítesis de muchas cosas que pasan en moda porque no veo a la gente por lo que lleva puesto; soy profundamente respetuoso de lo que alguien usa.

¿Por qué le gusta trabajar con materiales poco convencionales?

Porque me parece muy lindo darle una vuelta de tuerca a mi trabajo desde lo lúdico. Es un ejercicio exploratorio. Ojalá algún día uno pudiera aportar algo que quedara en la historia de la moda colombiana.

Blusa en nailon metalizado plata y pantalón en tul con cintas reflectivas. Foto: Hernán Puentes.

Ya lo está consiguiendo...

Recuerdo piezas como vestidos, chaquetas y pantalones hechos con corcho y madera. Me atrevería a decir que soy de los primeros diseñadores que usaron estos materiales en el mundo. El policarbonato lenticular, un material superraro, también lo trabajé en unos corsés la temporada pasada.

¿Con qué nos sorprenderá en Colombiamoda?

Es un ejercicio personal y traigo una cantidad de memorias de cuando trabajaba en un hospital y de todo ese universo. Me inspiran también la obra de Oskar Wilhelm Fischinger, un pintor del surrealismo primitivo del siglo XX, y el Atomium de Bruselas, ese edificio hermoso en forma de átomo que nos muestra que la vida es en sí misma un ejercicio químico.

¿Por qué se inspira en hospitales, espacios a los que mucha gente les rehúye?

Yo celebro la vida desde ese lugar que a la gente le genera pánico, porque es ver cómo también la luz sale de allí, donde también habita el alma y hay bienestar. Como diseñador les puedo decir que es estéticamente divertido, diferente. Y también quiero hacer una referencia de lo que es la vida, un laboratorio en sí mismo.

¿Por eso en su propuesta también se verá mucho verde, color que alude a los ambientes hospitalarios?

Sí, es un gran color de la colección. El verde menta es hermoso para el verano, pero también hay fucsia, ultrafucsia, rojo, azul navy, negro, tornasol, plata, oro y gris.

Vestido a rayas en seda y tul con taches en cristal rosa. Foto: Hernán Puentes.

¿Y cómo son las siluetas?

Habrá vestidos de noche, pantalones de prenses, baggies, pitillos, trajes completos, frac femenino, minivestidos, blusas de gran volumen, chaquetas tipo sastrería y tipo parka hechas como impermeables y con materiales reflectivos. Serán 30 salidas.

Y por supuesto no faltarán los materiales inusuales…

Sí, usamos fibras de vidrio y telas ligeras e irrompibles hechas con acero inoxidable, algodones fundidos con PVC, nailon con metal y cristal con gel. Hay estampaciones reflectivas, que en la oscuridad reflejan los vestidos; plexiglás (resina sintética) con taches y utilizado en los hospitales para sellar o hacer cámaras de vacío. Trajimos materiales de Alemania, Suiza, Japón, Bangladesh, Corea, Inglaterra y Perú.

Chaquetilla en folia y recuperados de cuero con taches en cristales rosa. Pantalón en PVC, textil camuflado, tul y taches en cristal rosa. Foto: Hernán Puentes.

¿Y cómo será la puesta en escena?

El discurso de la colección sucede en un espacio que semeja una sala de cirugía, con luces de neón y musicalizada en un ambiente retro, muy setentero, con los sonidos vibrantes del rock glam. La boca de la pasarela reflejará un renacer.

¿Qué le atrae de una sala de cirugía?

Estéticamente, me parece divina. La tecnología y el instrumental quirúrgico son espectaculares. Y es interesante cómo los seres humanos alcanzamos ese nivel de evolución química para intervenir el cuerpo humano y cómo queremos sacarle siempre un segundo más a la vida.

Vestido largo en nailon metalizado dorado. Foto: Hernán Puentes.

Fotografía: Hernán Puentes. Modelo: María del Mar Botero, de Informa Models. Maquillaje y pelo: Norma Jane. Producción y styling: Carolina Baquero.

Credits:

Hernán Puentes.

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