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actualización octubre-noviembre-diciembre - cuadro de tapa: En el polvo frío-Jeuroz'20

"Sobre el amor y la falta"

por Noemí De Los Santos

imágen: Des-hojando - Jeuroz'20

…” hay que castrar la lengua del pezón para que el niño pueda hablar…”

Francoise Doltó

Eros. Ausencia y posibilidad significante.

"(...) Cuando nació Afrodita (diosa de la belleza), los dioses celebraron un banquete y, entre otros, estaba también Poros (dios de la abundancia), el hijo de Metis (diosa de la prudencia). Después que terminaron de comer, vino a mendigar Penía (diosa de la pobreza), que no había sido invitada. Poros, entorpecido por la embriaguez, se durmió. Entonces Penía, se acostó a su lado y aprovechándose de la situación de Poros, concibió a Eros. Siendo hijo de Poros y Penía, Eros es siempre pobre, y lejos de ser delicado y bello, como cree la mayoría, es, más bien, duro y seco, descalzo y sin casa, duerme siempre en el suelo y descubierto, se acuesta a la intemperie en las puertas y al borde de los caminos, compañero siempre inseparable de la indigencia por tener la naturaleza de su madre. Pero, por otra parte, de acuerdo con la naturaleza de su padre, está al acecho de lo bello y de lo bueno; es valiente, audaz y activo, buen cazador, siempre urdiendo alguna trama, ávido de sabiduría y rico en recursos, un amante del conocimiento a lo largo de toda su vida, un formidable mago, hechicero y hábil con las palabras. No es por naturaleza ni inmortal ni mortal, sino que en el mismo día unas veces florece y vive, cuando está en la abundancia, y otras muere, pero recobra la vida de nuevo gracias a la naturaleza de su padre. Mas lo que consigue siempre se le escapa, de suerte que Eros nunca ni está falto de recursos ni es rico, y está, además, en el medio de la sabiduría y la ignorancia (...)"

La castración.

La alternancia significante “presencia” /ausencia: El Deseo de la Madre/ la intervención del Nombre del Padre

La presencia subjetiva de ciertos significantes es necesaria como lo es la función de nutrición, “más allá del alimento” en edades temprana para luego serlo su ausencia, permitiendo por dejar una vacante, la posibilidad de sustitución. Siendo entonces la ausencia simbólica es en sí misma la que posibilita el intercambio.

Como afirmó la psicoanalista Francoise Doltó: _” hay que castrar la lengua del pezón para que el niño pueda hablar…” aludiendo de esta manera a la renuncia de la fusión temprana del niño con su madre, que fue necesaria en un principio, él es la consecuencia del deseo de otro, hubo otro que lo deseó.

Al dar ese corte un espacio, permite que el niño pueda sumergirse, interesarse y aprehender del lenguaje, proporcionándole ahora su singularidad y la posibilidad de crear su propia ficción

Esta separación y efectos consecuentes surgen gracias a una operación simbólica como lo es la instauración de la función paterna, (y no dejemos pasar la oportunidad de aclarar que esta función puede ser distinta a la figura /progenitor ya que no se trata de una persona concreta sino de un rol y por esto mismo también se aleja de la conocida concepción patriarcal del término). A partir la posibilidad de abandonar ese primer objeto de amor, incestuoso, se habilita la circulación de deseo, el surgimiento del sujeto ($) y de no permanecer él mismo como objeto (Todo/ de desecho) del otro.

Es decir que, por un momento, ese hijo será objeto de goce de su madre y su cuerpo erotizado para luego, en el mejor de los casos poder, vía neurosis, salir de ese lugar. Si la función del padre no se instaura, hallamos respuestas a esta caída imaginaria. Podemos mencionar algunas alternativas: la angustia y sus consecuencias represivas, la manifestación fóbica, como en el famoso caso de Juanito que vía metáfora restituye esta caída a través del objeto fóbico (caballo). La estructura fóbica, es una respuesta elaborada y eficaz para afrontar y poner afuera, (contando con la posibilidad del desplazamiento significante) a lo que se le es temido que no deja de ser el temor a la propia castración.

Es la respuesta/ síntoma que pueda dar el sujeto ante un: Qué me quiere/ goza el otro? ¿Cómo se posicionará el sujeto en relación a ese goce del otro?

¿Qué es lo que le permitió a Eros ser “valiente, audaz y activo, buen cazador, siempre urdiendo alguna trama, ávido de sabiduría” ?, ser el hijo de la abundancia e imprescindiblemente ser hijo de la pobreza, de una falta, que lo implica y que lo empuja a una salida, exogámica del objeto incestuoso que personificó.

Referencias:

Dolto, F. (1971) Psicoanálisis y pediatría. Madrid. Ed Siglo XXI.

Freud, S. Obras Completas. Tomo X. Ed Amorrortu.

Lacan J. Seminario V. Las formaciones del inconsciente. Ed Paidós.

Platón. Banquete. Ed Colihue

Credits:

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