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Reporte Escucha Creativa Castro, octubre de 2018

Escuchas Creativas Cecrea

El corazón de Cecrea está en su sistema de participación permanente, pues buscamos que el programa se desarrolle a partir de las visiones, inquietudes e intereses de sus protagonistas. Su metodología principal es la Escucha Creativa, metodología participativa, lúdica y creativa que busca promover una participación activa de los niños, niñas y jóvenes (NNJ), a través de estrategias de consulta que posibilitan una constante retroalimentación de información para la toma de decisiones en cada Cecrea.

Se realiza al finalizar o durante cada ciclo programático. Para ello se invita a los/as NNJ que han participado de los laboratorios en Cecrea para conocer su experiencia, además de proyectar la programación y la vida del Centro. La Escucha Creativa pone de manifiesto el derecho de NNJ a participar y ser escuchados.

Para esta Escucha Creativa se ha propuesto un juego de simulación: ha sucedido una catástrofe en la Tierra, se ha acabado el agua y debemos abandonar el planeta. Los primeros en realizar el viaje para salir de la Tierra serán los participantes de Cecrea.

Antes de realizar el viaje, tendrán 90 minutos para diseñar los espacios que tendrá la nave espacial y pensar en actividades que quisieran hacer durante el año que durará el viaje. Además, elaborarán un perfil de los adultos que podrán acompañarles en la travesía.

Una vez realizado el viaje se realizará un rito para refundar las ciudades en el nuevo planeta, identificando qué quieren conservar de sus ciudades actuales, que cambiarían y qué sueñan para esa nueva ciudad.

Objetivo de la Escucha

El objetivo de las Escuchas Creativas 2018 es posibilitar la construcción de relatos territoriales a partir de los intereses que movilizan a los niños, niñas y jóvenes; las problemáticas o necesidades que identifican de su territorio; las ideas creativas y proyectos que imaginan para contribuir a la solución de esos problemas; y/o las fortalezas y recursos que identifican, tanto en ellos/as mismos/as como en su territorio.

La Escucha Creativa fue realizada el día sábado 13 de octubre de 2018, a partir de las 15:00 hrs., en el Centro Cultural de Castro. La actividad contó con la asistencia de 15 participantes, de los cuales 10 fueron hombres y 5 mujeres. En cuanto al rango etario, hubo 1 participante entre 6 y 10 años, 5 entre 11 y 15 años y 9 entre 16 a 19 años.

¿Qué hicimos?

Para conocer en detalle la metodología utilizada en esta Escucha, puedes descargar la planificación aquí.

Llegada

Los niños, niñas y jóvenes convocados a la actividad empezaron a llegar minutos antes de las 15:00 hrs., varios de ellos ya se conocían, algunos llegaron juntos, todos eran participantes previos de laboratorios Cecrea. El espacio y las personas eran conocidos para los participantes, de manera que se observaba un relajo y naturalidad en el trato, este representa un lugar seguro y de encuentro para ellos.

Al costado derecho del salón central había un espacio para que los participantes se inscribieran; una de las facilitadoras apoyó este proceso escribiendo los nombres de cada uno en el adhesivo que los identificaría.

Luego, se les invitó a escribir en la pizarra Cecrea o a dejar una nota en un buzón, en caso de que no quisieran escribirlo públicamente, cuáles eran las expectativas que tenían respecto a la Escucha. En la pizarra dejaron tres notas: “esperamos pasarlo bien”; “que sea entretenido”; “que sea bacán”, mientras que en el buzón dejaron algunas bromas y expectativas asociadas a lo antes mencionado.

Una vez que se inscribieron se les asignó una banda de color amarillo a los más pequeños y de color rojo a los más grandes, esto indicaría el grupo en el que trabajarían posteriormente.

Bienvenida

Para dar inicio a la jornada, Manuela, una de las facilitadoras, los convocó al centro de la sala y les pidió ordenarse en forma de óvalo para iniciar la bienvenida, con una actividad de presentación. Se explicó el objetivo de la jornada y la importancia para Cecrea de la participación de todos.

En ese momento, se informó que había problemas de agua en el centro cultural, ya que estaría cortada y debían cuidarla, agregando que sólo quedaba el agua que estaba en las cañerías y la de 3 botellas que habían alcanzado a almacenar.

Una vez entregada la información, Weicha, otro de los facilitadores, explicó la actividad a realizar para la presentación: cada persona tenía que decir su nombre y hacer un movimiento, y luego el resto lo repetiría. Esta actividad sirvió para romper el hielo entre los participantes y activarlos, y así poder iniciar la jornada.

A continuación, se invitó a los participantes a una de las salas del recinto para ver un video de Cecrea. La actividad no estuvo libre de dificultades dadas algunas fallas técnicas, ante esto, los participantes de inmediato ofrecieron ayuda y resolvieron la situación. Se dispusieron de pie en la sala y se dio inicio al video, que pronto fue interrumpido por un extra noticioso sobre la sequía en la Tierra y la necesidad de abandonar el planeta. Para esta misión se convocaba a los niños de Cecrea, con el fin de realizar un viaje espacial que les permitiera refundar la ciudad en otro planeta.

El ambiente era de atención, los NNJ estaban expectantes. Una vez finalizado el video, recibieron las instrucciones y con una actitud de “manos a la obra”, se dio inicio a la siguiente actividad. Para esto, se dividió a los participantes en 2 grupos, por rango etario, los cuales se trasladaron a 2 salas distintas para poder desarrollar el trabajo asignado.

Se podía observar que los facilitadores no necesitaban poner límites, dado que había un adecuado trato en el grupo. Los diálogos en ocasiones eran en torno a bromas, había muy buen humor. Se evidenciaba una jerarquía respetuosa, no había nadie que traspasara el límite del respeto, los diálogos y los intercambios eran educados y cordiales.

Preparación del Viaje

Para iniciar la preparación del viaje, cada grupo fue invitado a imaginar y definir las secciones que debería tener la nave espacial en la cual realizarían esta travesía. Para ello, se sacaron los materiales disponibles: planos de la nave, lápices de colores, plastilinas, papel lustre, post-it. Para motivar la actividad, los facilitadores explicaron que sería un largo viaje a otro planeta en busca del agua, porque sin agua no hay vida, se planteó que la nave sería el lugar que iban a habitar y debían diseñarla.

Se les propuso realizar la nave con cajas y otros materiales o planos, escogieron crear sobre los planos de la nave. Desplegaron los planos en el piso y se sentaron alrededor, repartiendo los materiales, la actividad se desarrolló con naturalidad, el dialogo fluyó. Los facilitadores orientaron, motivaron y guiaron.

Se les indicó: “Hagan volar su imaginación, acá no hay límites, la nave es grande, es mejor si los tripulantes tienen intereses distintos”; “van a habitar otro planeta, si tuvieran que hacer otro lugar para vivir ¿Cómo lo harían?”

No tardaron mucho en comenzar una lluvia de ideas. Uno de los grupos se subdividió para definir en forma separada sus propuestas en torno a la nave.

Uno de los facilitadores invitó a revisar los espacios creados, que en su mayoría hablaban de la recreación. Ponían énfasis a la elaboración de energía limpia, ya que se cuestionaban cómo iban a hacer funcionar las cosas que necesitaran electricidad o energía para funcionar. Reflexionaron en torno a tener objetos que fueran autosustentables, que generaran energía por viento o agua. Revisaron lo que llevarían en el viaje, para no generar contaminación el nuevo planeta al que llegarían. Así también revisaban que hubiera cierta coherencia entre las salas cercanas, por ejemplo “no puede estar la sala de manejo de energías contaminantes al lado de la sala de juegos y del gimnasio” (Manuel).

Luego se les solicitó realizar la definición del perfil del adulto que los acompañaría a este viaje. Se propuso total libertad de creación, diciendo por ejemplo, que este adulto podría tener muchos brazos si querían que fuera abrazador, u orejas grandes si querían que los escuchara. Los NNJ se mostraron entusiasmados, se designó a una modelo para dibujar la silueta del adulto, y luego fueron pensando en sus características.

¿Cuál es el rol del adulto? Mediador, que nos ayude a seguir el camino por el que tenemos que ir, que nos ayude a pensar, no imponga, que sea creativo, no tan serio, el adulto es un humano, también se enoja.

Finalmente se les invitó a reunirse y hacer un resumen de las opiniones expresadas y al mismo tiempo se compartió una colación de frutas. Luego, se les indicó que había llegado el momento de partir al viaje.

El Viaje

Para poder realizar el viaje se invitó a los niños, niñas y jóvenes a ingresar a una sala que estaba oscura y en donde había un computador conectado a un parlante y un data que proyectaba imágenes del universo. Se les pidió que se pusieran cómodos, sentados o tendidos en el suelo, que se relajaran y disfrutaran de ese momento.

La mayoría de los asistentes se ubicaron en el suelo, sólo una de las jóvenes se sentó sobre un mesón, mientras se dedicaba a revisar su teléfono celular.

Luego de aproximadamente 5 minutos, la facilitadora les dio la instrucción de vendarse los ojos, para esto les entregó a cada uno una venda de trozos de tela reciclados para cubrirse los ojos.

Luego todos se pusieron de pie y formaron una fila, de esta manera la facilitadora guió a los participantes y los hizo avanzar por la sala, pasar por el hall e ingresar a otra sala.

Durante esta actividad la mayoría de los NNJ disfrutó tanto del viaje como del paseo vendados, pues se reían bastante al ir en fila a ciegas confiando uno en el otro.

En esta nueva sala, se escuchaba una música ambiental de relajación y mientras los niños, niñas y jóvenes iban ingresando lentamente y tomando una ubicación dentro de la sala, algunos comenzaron a decir bromas, lo cual generó risas en varios de ellos.

La facilitadora comenzó a hacer un relato sobre el viaje que habían realizado, les pidió que imaginaran cómo era este nuevo lugar al que habían llegado. Un planeta nuevo, donde tendrían que imaginar todo: sus aromas, el aire –les invitaron a inspirar y exhalar-, y de esta forma crearían la nueva ciudad de Castro. Se les invitó a pensar en lo que querían y no querían llevar a esta nueva ciudad.

Refundación de la Ciudad

Una vez terminada la etapa del viaje, se invitó a los niños, niñas y jóvenes a reflexionar en torno a la experiencia de imaginería realizada, repasando las preguntas que se habían planteado durante la meditación. Algunos participantes manifestaron sorpresa por las sensaciones que habían vivido, señalando que había sido muy agradable.

El ambiente era pausado y reflexivo, algunos se sentaron en el suelo, otros en los mesones, se inició el diálogo, todos respetaban su turno, se escuchaban. La facilitadora invitó a reflexionar: ¿qué se llevarían de Castro al nuevo planeta?

Se compartieron las ideas acerca de lo bueno y lo malo que en su opinión tiene la ciudad y las cosas que les gustaría cambiar, considerando temas relacionados a la convivencia de la comunidad, aspectos climáticos, infraestructura, actividades recreativas y comerciales, contaminación y medio ambiente, entre otros.

Luego se entregó una planta de kalanchoe a cada integrante y Nicole les comentó que ese sería el símbolo de la refundación de la ciudad.

Cierre

Ya hacia el final de la jornada, los participantes de la Escucha se reunieron el centro del salón para iniciar el cierre. Los NNJ se mostraban distendidos, los más pequeños jugaban, corrían, saltaban; los más grandes bromeaban y se reían a carcajadas. Ese era el ambiente emocional al cierre de la actividad.

Se les preguntó entonces sus impresiones sobre la actividad. En general, las opiniones fueron positivas. A Baltazar, de 10 años le aburrió “El Viaje” porque en su opinión se habían mantenido quietos mucho tiempo. En respuesta, Gabriel les contó que siempre las actividades eran distintas, así podían ir cambiando de acuerdo a lo que les fuera pareciendo mejor.

Cristóbal, de 15 años, señaló que la Escucha anterior le había gustado más, porque había sido más didáctica, ésta había sido mucho más reflexiva, pero igual se había logrado el punto de expresarse.

Gabriel, de 15 años, manifestó que la metáfora del viaje había estado muy bacán; a Belén le pareció que era una buena instancia para transmitir lo que pensaban, ya que en los laboratorios están siempre expresándose y jugando entre ellos, pero para terminar de construir los objetivos y en base a eso crear más actividades era necesario actividades como las Escuchas.

Uno de los participantes dijo que no le gustaba que los separaran por grupo, refiriéndose a la separación por edades, que le hubiera gustado compartir más con todos.

La facilitadora procedió a regalarles a cada uno plantas en vasos pequeños otorgándole un significado al ejercicio de re-generar las ideas, diciendo que ellos, al igual que las plantas, tenían la posibilidad de expandirse.

Finalmente Gabriel dio las gracias a todos y les informó que en dos semanas más se realizaría la devolución de la Escucha, para compartirles los resultados de la misma. Luego los invitó a dejar sus plantas en el suelo, abrazarse y soltarse hacia atrás, para terminar diciendo que “entre todos vamos afirmándonos”.

De esta forma finalizó una nueva y enriquecedora Escucha Creativa de Cecrea en Castro.

Lo que escuchamos y observamos

En la Segunda Escucha Creativa realizada en Castro, se levantaron las inquietudes e intereses de los niños, niñas y jóvenes asistentes al Cecrea. Ellos manifestaron sus gustos e intereses por medio de actividades lúdicas relacionadas con un viaje a otro planeta, con el fin de hacer frente a la escasez de agua en su ciudad y en el país en general.

En la etapa de planificación del viaje, se pidió a los participantes definir las distintas secciones o salas que debería tener la nave espacial a diseñar. Entre las principales propuestas surgieron: un museo “para traer cosas de la Tierra que sabemos nunca más las volveremos a ver”; una biblioteca “va a tener la misma función que el museo, recordar lo bueno y lo malo y poder aprender… libros de historia…”

Zona de animales y plantas; servidores de Google; dos gimnasios, uno para generar energía y el otro para ejercitarse; un mirador en la punta del cohete; el control de la nave: “para saber hacia dónde estamos yendo”. Sala de manejo de contaminantes: “porque teníamos la idea original de no tener contaminantes dentro, pero no se puede porque nosotros ya contaminamos de por sí, y tuvimos la idea de trabajar la contaminación y sacar algo bueno de eso”.

Tengo la idea que en algún lado del cohete entren las bacterias por una ventanilla y tenga una máquina que trabaje con esa bacteria y haga vida nueva (Vicente, 15 años)

Vicente manifiesta interés por el desarrollo de actividades científicas, por lo que propone trabajar en torno a la ciencia y así ir descubriendo e investigando a la vez que se va realizando el viaje.

No hay que colocar escuelas, eso no (Francisco, 13 años)
Zona de vestuario, dormitorio, peluquería para cortarnos el pelo (Cristóbal, 15 años)

Además, se propone separar los animales, entre los que son mascota, los que son alimento y el arca de Noé con el fin de preservar especies. Además un laboratorio, baños, y la pirámide de Maslow que es la que va a ir orientando las necesidades.

Hay que llevar un psicólogo con antidepresivos, por si acaso para no deprimirnos (Cristóbal, 15 años)
Pero si estamos en un ámbito sano, no tenemos que llegar a eso, tal vez podemos necesitar un médico pero no un sicólogo con antidepresivos (Manuel 15 años)
Hay que tener una sala ultraviolenta, para gritar y pegar cuando alguien necesite (Valentina, 15 años)

En el contexto de construir la nave que los llevaría a otro planeta, uno de los primeros diálogos de los NNJ estuvo asociado a la definición de sus propias necesidades básicas. Surgió la idea de tomar la pirámide de Maslow para establecer estas necesidades. La reflexión de dos de los participantes, Manuel y Vicente, sobre la salud mental y de manera tangencial en el aporte de Valentina, da cuenta de la relevancia de ciertos temas como la depresión y la prevención de ella a través de un espacio material saludable y de convivencia armónica.

Asimismo se propuso tener un espacio para descubrir los talentos, sala de diseño de moda, un lugar para pensar, una sala de revelado de fotografía, “lugar donde tocar y escuchar música”; sala de dibujo, una disco, almacén de instrumentos, un auditorio para presentar lo que se ensaya y lo que se crea.

Piensa que en ese planeta después nosotros cuatro vamos a ser los adultos a seguir después (Manuel, 15 años)
Tenemos dos horas para planificar un año (Cristóbal, 15 años)
Debemos definir la prioridad, tenemos que estar un año (Martín, 16 años)
Tiene que ser una nave autosustentable (Manuel, 16 años)
Partamos por lo básico, la diversión, cualquier cosa que sea recreación, dejemos un piso completo para recreación (Martín, 16 años)
Ya tenemos resuelto el esparcimiento, ahora tenemos que ver lo ecológico, lo eficiente y limpio (Manuel, 16 años)

El trabajo realizado por este grupo era colaborativo, todo era consultado y consensuado. Hay también acá una toma de conciencia en el tipo de adulto que serán en este otro planeta y se hacen la pregunta sobre la sustentabilidad, la contaminación. Cuando se reflexiona en torno al tiempo en el que se habitará la nave vuelve a aparecer la sustentabilidad y la recreación como uno de los elementos fundamentales.

A través de estas citas se puede observar el segundo punto relativo a espacios educativos entretenidos, ya que la diversión para ellos está asociada a la educación de manera lúdica, creativa, entretenida.

Vamos a necesitar un espacio para generar acuerdos, tal vez pueda ir rotando la toma de decisiones (Belén)

Esta es la respuesta de Belén cuando se le consulta cómo van a ir resolviendo los asuntos que tengan que ver con los habitantes de la nave.

¿Por qué nihilismo, quieres un espacio dedicado al nihilismo?” (Manuel, 16 años)
No, quiero que el nihilismo sea el ideal de la nave (Cristóbal, 15 años)

Cuando Cristóbal dice esto está apuntando a dejar la moral y los juicios sobre lo bueno y lo malo. Este punto, señala él, lo hizo situarse en un lugar que lo hace sentir incómodo en cuánto había que tener una postura sobre bueno y malo, qué dejar y qué llevarse. Esto va en contra de su filosofía nihilista de vínculo con el resto.

Un mirador en la punta con forma de piña (Tamara, 17 años)
Comida infinita (Juan, 15 años)
Necesitamos una disco Cecrea y un teleport para ir a las otras salas (Tamara, 17 años)

Este grupo soñó más y jugó para dar sus respuestas y sus reflexiones. Por ejemplo no se complicaron con los alimentos, porque tendrían comida mágica y tele transportación por la nave, aunque había que ir hasta la sala de teleport para acceder a ella.

Por otra parte, se les pidió definir las características que debería tener el adulto que los acompañaría en el viaje. Las características que más se repitieron fueron: motivador, generoso, bondadoso.

Que sea tan sensible que llore de felicidad (Gabriel, 15 años)

Paciente, bueno, divertido, inteligente, rápido, de buen carácter, flexible, versátil, responsable, intuitivo, chistoso, sincero; que tenga una relación horizontal con los demás, que actúe de mediador, y que les ayude a llegar a sus objetivos.

Que se ponga a la altura de nosotros, que sea una relación horizontal, que sea un compañero (Gabriel, 15 años)
Que nos ayude a pensar, no que nos imponga, que fomente nuestro pensamiento (Tamara, 17 años)
Que nos ayude a seguir el camino (Gabriel, 15 años)
Que sea cariñoso (Francisca, 12 años)

Fue éste uno de los pocos comentarios registrados de Francisca, refiriéndose al perfil del adulto. Ella se mantuvo silenciosa y evidenciaba timidez, aun cuando se le preguntaba en distintas ocasiones de manera directa, ella no respondía. De todos modos se mantuvo alerta a la actividad y muy colaboradora.

Que los adultos nos escuchen (Francisco, 13 años)

En relación a las ideas de la Escucha anterior, y en varias oportunidades se expresa también la necesidad de un adulto que sepa escuchar, que tenga un buen carácter y que respete a los niños, niñas y jóvenes en su integridad. Francisco asiste a un colegio particular administrado por religiosas y constantemente en sus opiniones se refleja una mayor reflexión respecto a temas éticos. También puede aportar su edad en la elaboración de ideas mucho más claras.

Que el trato hacia los niños sea diferente (Camilo, 12 años)

En varias ocasiones Camilo, activo participante de Cecrea reflejaba su malestar respecto a los adultos, agregando que son muy habladores y enojones.

Que nos dejen hacer lo que queramos (Baltazar, 12 años)

Baltazar se mostró un tanto aburrido en la actividad, preguntando constantemente qué venía o cuándo era el final, sin embargo siempre se mantuvo en el espacio. Se puede deducir de acuerdo a su discurso y acciones que quizá está sujeto a muchas reglas que no le permiten sentirse totalmente cómodo.

Hay que llevar buena gente… hay que hacerles un test a los adultos (Francisco, 13 años)

Refiriéndose al perfil del adulto, Francisco expresa que la buena gente es alguien que no cometa los crímenes que la ley establece, que no sea pedófilo, que respete a los niños y que habría que hacerles un test antes de llevarlos al viaje. Nuevamente por su edad y por el colegio al cual asiste, se deduce el manejo de información de ciertas temáticas y la reflexión sobre temas éticos que deben darse al interior de su familia u establecimiento educacional.

Que sea rockero (Hermes, 6 años)

Hermes, es el más pequeño del grupo, interactuó con todos, en total confianza, jugando libremente en especial con Camilo, el líder del grupo, a quien conocía de antes. Indagando en su comentario respecto al perfil del adulto que él desea llevar en este viaje, se le consultó a la madre por la experiencia del niño con el rock. Ella comenta que lo escuchan, cantan y bailan juntos. Por lo tanto se asocia a la alegría que le provoca la música.

Que no se guarde nada, pero lo que diga, lo diga con cariño
Queremos que el adulto sea una persona bondadosa, de orejas grandes para escuchar, que no sea tan cuadrado (Tamara, 17 años)
Que tenga un piercing para que represente la diversidad

Cuando señalan que el adulto no sea cuadrado se refieren a los conceptos culturales rígidos. El adulto está construido desde la horizontalidad, sin imposiciones.

Luego se les planteó el desafío de pensar cómo quisieran refundar su ciudad en este nuevo planeta, qué cosas conservarían y qué cosas cambiarían. En su mayoría el grupo opinó que no les gusta su ciudad, que existe poca tecnología disponible y que principalmente el clima no permite desarrollar una gran cantidad de actividades

No tiene todas las maravillas que prácticamente toda la gente cree (Francisco, 13 años)

En relación a Castro, Francisco dice que hay otras ciudades “más prendidas”, que acá todo es más lento y aburrido. Que sólo hay un mall, pocas tiendas y poca tecnología. Francisco siempre ha vivido en Castro, pero en su discurso se deduce que conoce otras ciudades y que por supuesto para un adolescente la tecnología el día de hoy, es algo fundamental en su diversión. Al finalizar la Escucha, toma su celular y comienza a jugar.

Es aburrido, llueve mucho (Camilo, 12 años)

Respecto a las opiniones que tienen de la ciudad actual, Camilo expresa con toda seguridad que no es bonita la ciudad y que además llueve demasiado, que incluso si hubiera lugares techados para actividades libres, no sería lo mismo porque no hay sol. A esto podemos agregar que la primavera actual y el año en general ha sido bastante lluvioso y helado, como no había ocurrido hace mucho tiempo, por lo que existe una sensación colectiva que propicia cierta apatía.

Sólo una niña mencionó que le gustaba la ciudad en verano y que lo que valoraría de un nuevo lugar serían calles amplias y limpias y zonas verdes.

En el verano es lindo, me gusta el campo (Isidora, 10 años)

Isidora intervino muy pocas veces en la jornada, pero siempre se mostró atenta a colaborar. Las veces que opinó fue en temas relacionados con las plantas, ella propuso lo del mini-jardín en la nave, explicando que necesitamos a los árboles y a la vez imaginó una nueva ciudad con las características que ella valora de Punta Arenas, como las calles amplias y limpias y áreas verdes.

¿Qué se llevarían de Castro al nuevo planeta? La buena onda de Castro porque la juventud, las personas se conocen, se saludan, hay cercanía. Se llevarían el paisaje, ya que Castro no tiene comparación. No se llevarían el mall, ni el exceso de vehículos; tampoco la moral de las personas, aquello que llaman lo bueno o malo, la ética machista de Castro o la isla, el rechazo que generan temas como la sexualidad o las drogas en las escuelas. Sacarían las salmoneras, los choritos, la explotación, se comprende que dan trabajo, pero piensan que no es sustentable.

Le agregarían a Castro ciclovías, o espacios para poder andar en bicicleta. Un parque botánico como el que está en Valdivia, también más espacios verdes para compartir con la familia. Que la costanera fuera techada, y tener más espacios públicos techados, más conchas acústicas.

Conclusiones

En esta Segunda Escucha de Castro se observó en la planificación y preparación de materiales una coordinación eficaz, con una capacidad de adaptarse a los diversos escenarios que pudieran presentarse. Los facilitadores cuentan con un set de dinámicas y un análisis crítico que permite e invita a los NNJ a situarse ante distintos escenarios, el vínculo que han desarrollado con los participantes les permite un manejo positivo y respetuoso.

En relación al desarrollo del juego y los participación de los niños/as más pequeños, si bien ellos acatan el desarrollo de las partes del mismo, les cuesta conectar con la experiencia, les cuesta imaginar a partir de las situaciones en las que el juego los sitúa. Y sobre todo reflexionar respecto a las temáticas o preguntas que se ven planteando. Se elaboran algunas ideas y discursos, que al ser indagados por el adulto, no generan mayor profundidad.

Los facilitadores constantemente propiciaban la reflexión, mediante diversas estrategias, sin embargo no existía atención plena del grupo en casi ningún momento. No existían reglas, ni anuncios que relevaran la importancia de la atención, por ejemplo. Por lo que cada participante jugaba libremente, poniendo atención a ratos.

A los varones se les observó con mayor confianza en su expresión verbal y corporal, jugaron libremente y con una muy buena relación entre ellos y los demás. No se observó lenguaje agresivo ni actitudes machistas con sus compañeras. Las niñas en cambio se mantuvieron muy silenciosas y quietas. El grupo en general se relacionó de manera sana en su trato, eso sí los liderazgos siempre estuvieron dados por los varones. La mayoría de ellos ha participado en laboratorios Cecrea y se conocen con anterioridad.

En ambos grupos se estableció que el juego, la diversión y el arte en sus diversas manifestaciones son fundamentales para su desarrollo saludable. Los participantes son reflexivos y profundos en su nivel de análisis y claridad de sus necesidades.

Cuando se inició la definición de perfil de los adultos, visibilizaron un adulto que contara con los siguientes elementos: sensibilidad, respeto, horizontalidad, empatía, juego, escucha activa, humor, bondad.

También se presentaron temas asociados a la sustentabilidad y la contaminación. El tema fue relevante desde la toma de conciencia de no repetir los errores que se cometieron anteriormente en la Tierra. Resultó destacable que en uno de los espacios de una de las naves hubiera un museo o se contara con historia como recurso para recordar la Tierra desde la añoranza y el apego, pero también desde el aprendizaje de los errores y de las virtudes de lo que en este planeta ha construido el ser humano.

En base a lo que los jóvenes presentaron para llevarse de su territorio hacia el otro planeta se destacaron: la amabilidad de la gente de Castro, así como sus paisajes. Lamentan que no hayan espacios públicos adaptados al clima de la ciudad, por ejemplo más conchas acústicas, ciclovías, costaneras techadas, un solo mirador en Castro cuenta con techo.

Lo que no se llevarían de Castro está asociado a actitudes relativas a la moral, a la actitud tabú frente a temas relevantes para ellos como la sexualidad y las drogas. Señalan que para los adultos fuera de los espacios educativos institucionales, son temas de alta sensibilidad a los que se enfrentan con brusquedad.

Esta Escucha fue de carácter más reflexiva que la anterior, sin dudas la etapa donde los participantes se mostraron más entusiastas fueron el co-diseño de la nave y la refundación de la ciudad.

Desafío Cecrea

Como Cecrea Castro, ¿qué haremos con esta información?

Cecrea se quiere hacer cargo de aquello que se levantó en la Escucha Creativa. A través de un proceso de validación y proyección de esta información, denominado “devolución” hemos considerado los diferentes temas, opiniones, anhelos y expectativas de niños y niñas y jóvenes para levantar una programación coherente con sus intereses.

Credits:

Cecrea

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