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la tradición de los muñecos para despedir el año viejo El paso a paso

Fotos: Hansel Vásquez y Luis Rodríguez L

Este año debido a la contingencia de la Covid-19, la cantidad de muñecos de año viejo que solían estar en las terrazas de los barrios más populares se ha reducido. Sin embargo, la tradición sigue viva a manos de algunas familias que se niegan a dejarla desaparecer.

Eduardo Epinayú es un joven que desde su infancia ha tenido la costumbre de realizar un muñeco de año viejo para su barrio Santo Domingo de Guzmán. Dice que lo hace por diversión y por ver a sus vecinos y amigos felices.
Eduardo, se encarga de toda la confección con ayuda de sus amigos, quienes le sirven de modelos para coger las medidas del muñeco y poder coser la vestimenta.
Los momentos de risa no pueden faltar. Pasan horas y hasta días en la realización de su anhelado muñeco.
Al terminar la confección vienen los detalles: una cabeza improvisada hecha con un coco, gorra y hasta peluca. Y por supuesto una botella de licor.
En esta ocasión, los ojos, la nariz y la boca, fueron tallados a mano con un pedazo de fibrocemento.

El resultado final es un muñeco listo para las celebraciones de Nochevieja. Ahora solo falta esperar que llegue el momento, quemarlo y divertirse.

En otros barrios de la ciudad también hay muñecos de año viejo. Este es "El Covid" y está en el barrio San Felipe.

Credits:

Fotos: Hansel Vásquez y Luis Rodríguez L Redacción: Maria Angélica Noguera