Filipinas Una Tierra- una Esperanza

Antes de llegar a Filipinas.

Nuestra historia comienza en México, en las instalaciones de JUCUM Mazatlán, una escuela de entrenamiento y disipulado misionero, en donde cada día decenas de jóvenes son retados a conocer a Dios y después darlo a conocer en todas las naciones.

En nuestro grupo de EDE somos más de cuarenta estudiantes, nueve naciones representadas unidas con el mismo propósito. Una semanas antes de que nuestra primera etapa de preparación concluyera ( fase teórica) fuimos retados a escuchar la voz de Dios para que El nos dijera en qué lugar del mundo debería ser nuestra cruzada ( fase práctica), después de días de oración y en un servicio especial se formaron tres equipos; uno de ellos se quedaría en México y dos más viejariamos a Filipinas; nosotros somos el equipo Filipinas 1.

17 personas que viajamos al otro lado del mundo a compartir el mensaje de salvación a la nación de Filipinas.

El primer milagro

Muchas cosas tuvimos que pasar para que los 17 estudiantes pudiéramos estar de misiones en Filipinas, cada uno enfrentó y luchó en diferentes áreas para lograrlo, una de ellas fueron las finanzas, todos sabíamos que se requería de un milagro para lograrlo, ya que la cantidad de $ 45,000.00 dólares era algo totalmente fuera de nuestro alcance; pudiéramos escribir todo un libro sobre esas historias, pero será en otra ocasión, hoy solo les podemos decir que el último día que se tenía para juntar el dinero el milagro llego y aunque se lee de manera sencilla, la realidad es que para muchos el término Milagro de Provicion nunca había sido tan sorprendente.

Manila, capital de Filipinas

Manila

Llegamos al lugar que se nos asignó para trabajar durante el próximo mes y medio como parte del proyecto Megaciudades; Manila, capital filipina, una ciudad de muchos contrastes, grandes edificios, comercio, con las características de una gran urbe, incluyendo medios de transportes siempre llenos, todas las personas caminando de prisa, vendedores ambulantes y muchas personas de todas las edades durmiendo y viviendo en situación de calle , eso fue lo primero que como equipo pudimos ver, la siguiente imagen fue tomada al amanecer de de nuestra llegada, en la entrada de la iglesia metodista donde estamos hospedados.

Este pequeño es un ejemplo de los muchos que se pueden ver rondando nuestra zona, gente durmiendo a cualquier hora del día, sin sueños, sin motivación o como mencionó nuestro líder de cruzada y de grupo ,Dallas, personas sin esperanza. Fue entonces cuando nos dimos cuenta que estábamos en una nación de mucha necesidad y no lo decimos por lo que se ve, más bien por lo que se siente, al final hemos sido llamados a llevar el reino de Dios a cada rincón del planeta; la desigualdad, la pobreza, la enfermedad es solo fruto de gobiernos y sociedades movidas por la corrupcion o el consumismo.

Manos a la obra

Reunión de trabajo

Empezaron nuestros tiempos de oración e intercesión, no queríamos hacer nada en nuestras fuerzas, era fácil empezar con cualquier actividad, pero terminaríamos haciendo obras de caridad, entonces en una de esas reuniones al intercambiar ideas Dios nos recordó una palabra que nuestra compañera Sara había recibido desde Mazatlán ....Misericordia.

Seguiamos orando por dirección, practicando nuestros dramas y coreografías, nos estábamos preparando para servir y mostrar el amor de Dios.

Ensayando un drama

Nuestro primer contacto con la ciudad durante esta primera semana fue para realizar la lectura de La Biblia, no como lo hacemos en nuestros tiempos devocionales sino de manera constante, sin cortes de principio a fin, buscamos puntos claves, Dios nos había mostrado un muelle y buscamos uno para iniciar, el plan era hacerlo en 72 horas pero al final se terminó antes.

Primeros minutos de lectura
Omar
Jordan en su tiempo de lectura en el Rizal Park

Fue un gran tiempo de lectura, la palabra de Dios es viva y eficaz, sabíamos que estábamos afectando el reino espiritual al hacerlo, además muchos curiosos al escuchar, ya que se hizo con voz audible se paraban y eran abordados por alguno de nosotros y se les compartía sobre el amor de Dios, personas fueron sanas y salvas en estos tiempo, Dios es bueno.

Gaby y Nelly orando y compartiendo en el muelle.

Durante nuestros tiempos de lectura, nuestros líderes Dallas y Gaby estuvieron contactando a pastores y líderes locales para ver de qué manera nuestro equipo podía apoyar su trabajo, la respuesta fue muy buena, hay mucha disposición y deseos de que trabajemos juntos, nuestro primer trabajo con la iglesia fue un taller de evangelismo para los jóvenes de la iglesia local donde estamos hospedados, fue un gran tiempo de enseñanza y de compartir experiencias .

Compartiendo en la iglesia metodista.

Hemos pasado una gran semana, sabemos que tenemos mucho que dar y mucho que aprender, sigan orando por nosotros , gracias por leer y compartí esta información.

Los amamos

Credits:

EDE septiembre 2016 Jucum Mazatlán

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