La copla poesía, encuentros y celebración

Cuatro versos componen una copla, que más allá de la rima lleva consigo siglos de influencia de dos vertientes: quechua e hispánica.

Como cultura viva, las coplas van adaptándose a cada cambio de los contextos de quienes las interpretan.

Dónde nace

La conquista española trajo consigo toda la influencia de su continente, y ayudó a la conformación de lo que hoy conocemos como: “coplas tradicionales”.

“La copla es una tradición de desafío cantado hispánico, heredado de España”, recalca el sociólogo Mauricio Sánchez.

La investigadora social, Esther Balboa, explica que la copla proviene de Andalucía, España. Y que esta palabra deriva del latín "copula", que significa unión.

Por su parte, Sánchez sostiene que este lugar contaba con una predominancia arábica lo cual enriqueció sus tradiciones y lenguaje.

Para Balboa la copla andaluza se adaptó perfectamente al tiempo del Warachikuy Incaico (pruebas de destreza), la Anata aymara (festividad de la época de lluvia), que expresaba sentimientos románticos entre hombres y mujeres a través del Taki (canto).

El resultado de esta interacción cultural fue creación de los matices de las coplas en Sudamérica.

“En lo que respecta a Bolivia, cada región tiene su propia versión coplera”, sostiene Balboa.

“Destacan Potosí, Chuquisaca, Tarija y el Chaco. La Paz resignifica la Anata con la introducción del “pepino”, Oruro con su entrada folklótica, Patrimonio Cultural e Intangible de la Humanidad y Santa Cruz con la elección de sus reinas en sus innumerables comparsas a ritmo de tamborita”, detalla Balboa

“A todas las coplas la acompañan instrumentos andinos como el pinkillo, la tinya o tambor, sicuris, zampoñas; también arpas, guitarras, charangos, mandolinas, cajas, trompetas, acordeones y concertinas”, explica.

Coplas carnavaleras en Cochabamba

Las fiestas en nuestra región se ven marcadas por el calendario agrícola (siembra,lluvias y cosecha) por lo que existen diferentes melodías y temáticas para cada temporada.

La socióloga Tania Suárez explica que existen 6 tipos de coplas, la copla de Pascua que va ligada a la de Carnaval; la copla de Santa Vera Cruz que va con la de Espíritu; y los versos de Todos Santos que van ligados a la festividad de San Andrés (lluvias).

En Carnaval se festeja el tiempo de cosecha. En el campo las flores y los frutos están maduros, los animales nacen y todo es una fiesta de agradecimiento, en la cual hasta los niños pueden participar, a diferencia de Todos Santos donde la participación se limita a los adultos, según Suárez.

La cantante valluna Betty Veizaga nació en la capital de la provincia Arani, Vacas, y creció en la ciudad de Cochabamba. Sin embargo cada época de Carnavales volvía al campo para participar de las comparsas.

Veizaga recuerda con cariño este festejo, donde adornaban incluso a los animalitos como parte del festejo.

"Cada población tiene su forma de expresar su carnaval, su característica propia", señala Veizaga y cuenta que de niña, imitaba el canto de las coplas de los adultos. Pero fue muchos años después que decidió componer.

La investigadora social y gestora cultural, Melvi Mojica, explica que “una de las características de Cochabamba son las coplas, pero como nación quechua, las coplas se interpretan en quechua, es el valor, la riqueza cultural de esta característica”.

La gestora cultural cuenta que en antaño las coplas se cantaban en quechua y cuando los jóvenes se apropiaron de este elemento comenzaron a interpretarlo en castellano y fueron introduciéndose en la ciudad a través de los festivales copleros organizados por diferentes radioemisoras.

Por otro lado, Sánchez manifiesta que la versificación "hispánica" y la del "quechua antiguo" datan de la época tras la conquista española. "Por eso, es que tienes coplas en quechua y coplas en español o las tienes mezcladas”, asevera.

Sin embargo el uso del idioma quechua en las coplas tiene una justificación, referida a las temáticas que este canto hace alusión.

El desafío cantando, el mensaje en las letras

Las características de la copla son la espontaneidad y la picardía con las que se componen durante encuentros de esparcimiento.

La mayoría de los Takipayanakus fueron cantados en quechua, porque en este idioma la picardía no ofende a nadie", sostiene Balboa y explica que las principales fuentes de inspiración para las coplas son: las alusiones al tamaño de los genitales, a la guerra de géneros, y las relaciones de poder entre las parejas.

Algo que reafirma la investigadora Tania Suárez, quien está convencida de que la copla en Carnaval se usa para “decir sin decir” como un juego de doble sentido.

Los encuentros de coplas, son espacios donde un varón “conversa” con una mujer por medio de versos con el afán de cortejo o desafío.

“En cuanto a las coplas, hay una parte como el estribillo, que es la persona pícara con habilidad, que saca en ese momento, porque la copla se caracteriza por eso, porque tiene que hacer alusión digamos al coqueteo, al galanteo”, relata Mojica

Carnaval es un momento de “válvula de escape”, sostiene Sánchez, en el cual “se dicen verdades y se dicen cosas que de otra manera no se dirían”.

Sin embargo esta especie de licencia del Carnaval podría tener límites. Una de las críticas hacia las coplas hacia los versos que pueden dañar sensibilidades ya sea por machistas o por “vulgares”.

“Ha habido unos años en los que las coplas eran sumamente fuertes, se entiende lo picante, el canto al erotismo de la mujer y también al varón. Es algo natural. Pero cuando ya empieza a rayar en lo vulgar es cuando ya pensamos que denigra la imagen de la mujer, del varón”, observa Mojica.

La posición de la cantante Veizaga es tajante frente a las coplas "insolentes”, no le gustan, ya que considera que "los niños imitan todo lo que hacen los adultos y por eso se debe tener cuidado con lo que se expresa".

Sin embargo, “lo popular ha permitido una afloración mayor que lo que la cultura dominante prohíbe. Entonces, el destape de la sexualidad posible a través de la copla, por muy sexista que sea, es una riqueza cultural”, sentencia Sánchez.

Las coplas son versos, es poesía que trata como cualquier otro arte sobre las vivencias y cotidianidad de quien la compone.

Mojica indica que las coplas “hacen alusión al amor a la mujer a lo que es la Pachamama, la naturaleza”.

Aunque, en el momento en cual las personas comienzan a enfrentarse a situaciones diferentes a las relacionadas con los temas agrícolas, tienen la necesidad de expresarse sobre estas vivencias y comienzan a surgir nuevas temáticas.

"Este es mi cuerpo yo soy la que vivo, ¿Cuántos hijos quiero? Soy la que decido", es una de las coplas de la cantante Betty Veizaga, quien tras cantarla, cuenta que su mamá tuvo 15 partos "una máquina humana", asevera y explica que este hecho hizo que pensara sobre las decisiones y responsabilidades que se toman en pareja.

“Ya no hay Alalay, tampoco Angostura, les vamos matando con tanta basura”, denuncia Veizaga en otra copla.

Igualmente existen versos pensados para llegar a la conciencia de las personas, como las “Policoplas”, presentadas por la Policía Nacional, la semana pasada, e interpretadas por varios artistas.

"Creemos que en este Carnaval es típico acá, en la región, cantar coplas y queremos aprovechar la ocasión para poder hacer prevención" explicó el inspector departamental de Policía, Freddy Fernández, durante la presentación del material que habla sobre Seguridad ciudadana, seguridad vial y cuidado del medio ambiente.

Celebración alternativa

Las coplas tienen una historia y un proceso que se configura día a día, también tiene sus propios actores y espacios. Pero al vivir en este mundo moderno y cambiante se van manifestando nuevas alternativas de celebración, que ahora ya no están ligadas directamente con lo agrícola, sino como un modo de esparcimiento.

Son muchos los músicos que, desde la introducción de los instrumentos electrónicos, han logrado fusionar la música folklórica con géneros contemporáneos.

“Estas tradiciones (Carnaval y las coplas) son un reino de contradicciones, no es que todo valga. Y no es lo uno ni otro. Ni todo se debe prohibir ni que todo se tenga que aceptar. Es fruto del conflicto”, explica el sociólogo Mauricio Sánchez.

En este contexto, el grupo cochabambino En Coma, se embarcó hace poco en la música fusión de los instrumentos electrónicos con el charango, las quenas y zampoñas.

Si bien la banda tiene 12 años de existencia, su primer videoclip en este proyecto se dio en esta época de Carnaval, algo que los impulsa a posicionarse en este nuevo ritmo.

“De un tiempo a esta parte estamos convencidos de que la cultura respecto a la música en nuestro país es rica, es variada es hermosa y queremos rescatarla también, queremos ser parte de esto y cada uno de los muchachos (integrantes de la banda) desde su arte, desde su conocimiento, desde su formación respecto a la música ha aportado con ello”, explica el cantante de la banda, Eddy Guzmán.

La sociedad, al igual que este grupo musical, integrado por artistas con diversas influencias, va construyendo sus expresiones culturales a la par de los cambios históricos y tecnológicos.

Copla, una palabra tan sencilla y tan comúnmente utilizada, al ser articulada, puede evocar complejos sentimientos y abundantes sonidos.

Será hasta el siguiente año que cantaremos otra copla de Betty Veizaga:

"¿Carnaval alegre dónde te perdiste? Ya ha pasado un año, ni cuenta te diste".

POR: YVONNE LEÓN

VÍDEO: GERARDO BRAVO

IMÁGENES: JOSÉ ROCHA Y WEB

Made with Adobe Slate

Make your words and images move.

Get Slate

Report Abuse

If you feel that this video content violates the Adobe Terms of Use, you may report this content by filling out this quick form.

To report a Copyright Violation, please follow Section 17 in the Terms of Use.