La UCR llega a “la nube” Una novedosa plataforma busca apoyar, con tecnología de procesamiento y almacenamiento de datos, diversos ámbitos de la Universidad de Costa Rica (UCR), particularmente la docencia, a través de nuevas herramientas para profesores y estudiantes.

Por: Karol Castro Ureña | karol.castrourena@ucr.ac.cr

Laboratorios completamente virtuales, conferencias remotas o clústeres para investigación: estos son algunos de los servicios que ofrece la Nube Académica Computacional (NAC), un proyecto que busca crear una infraestructura de computadoras y redes dedicada a proveer servicios de información digital de forma remota.

Este es un proyecto que reúne al Centro de Informática (CI) de la Universidad de Costa Rica, al Centro de Investigaciones en Tecnologías de la Información y la Comunicación (Citic), y a la Escuela de Ciencias de la Computación y la Informática (ECCI), en un esfuerzo conjunto que desde el 2012 trabaja en el proceso de investigación y construcción de la NAC.

“El objetivo es contar con una plataforma tecnológica que le facilite al docente y al investigador la creación de recursos computacionales remotamente. Eso implica, por ejemplo, que la plataforma tenga ciertas características de la tecnología cloud, como lo es la disponibilidad, la elasticidad, robustez y escalabilidad”, comentó Luis Loría, coordinador del área de Investigación y Desarrollo del CI.

Con esto se busca apoyar, a través de tecnología de procesamiento y almacenamiento de información, las áreas administrativas, de docencia, investigación, acción social y vida estudiantil de la UCR.

Entre los programas que han desarrollado destaca el esfuerzo para potenciar los cursos apoyados con tecnologías, a través de plataformas como Metics (Unidad de Apoyo a la Docencia Mediada con Tecnologías de la Información y Comunicación), el proyecto Multiversa para educación virtual y las videoconferencias ligadas a estas plataformas, de modo que se puedan realizar clases remotas.

En el área de investigación se espera poder elaborar entornos apoyados por tecnologías con ciertas características de acuerdo con cada campo de estudio, por lo que las unidades académicas o centros de investigación podrán ejecutar en la nube su propio clúster y así contar con más capacidad de procesamiento y reducir costos.

Dada la tendencia de software libre y Código Abierto de la UCR, en la implementación de la NAC se está utilizando una cantidad significativa de software libre, en combinación con algunos productos de licenciamiento cerrado. Es así como esta nube podría trascender el ámbito institucional.

“El proyecto en sí ha generado otros también muy importantes, que se llevan a cabo utilizando herramientas de software libre. Entonces nosotros podemos compartir lo que se ha hecho, ya sea el software o las publicaciones sobre las investigaciones”, explicó Loría.

Tras la pantalla

El cloud computing o computación en la nube “es una forma de hacer computación, que me ofrece acceso ubicuo (desde cualquier dispositivo conectado desde Internet), a servicios según mis necesidades y, además, por demanda”, señalaba Ricardo Villalón, investigador del Citic en una conferencia en octubre del año pasado.

Cuando se habla de “demanda” se puede imaginar el servicio de agua o electricidad, son servicios que el usuario consume cuando los necesita. En el caso de la NAC, estos servicios se adquieren a través de un conjunto de recursos computacionales compartidos: un centro de datos institucional.

Infraestructura detrás de la Nube Académica Computacional

Los servidores ubicados en ese centro de datos deben cumplir con características específicas para satisfacer las diversas necesidades de la institución (como almacenamiento o calidad de red), a la vez que le permite a los usuarios “hacer una solicitud de algún servicio informático sin tener que realizar un proceso complejo de gestión”, apuntó Villalón.

Otra característica importante del ambiente de nube es la resiliencia (tolerancia a fallas, capacidad de reponerse cuanto hay situaciones adversas) de modo que cuando un usuario desee acceder a un servicio, este último funcione bien, de forma estable y que si presenta problemas, se manejen apropiadamente.

Los servicios de cloud computing que se desarrollarán, principalmente, en la NAC son los vinculados a Plataforma e infraestructura como servicio (PaaS e IaaS, por sus siglas en inglés, respectivamente).

La plataforma como servicio consiste en poder tomar una computadora virtual, sin nada en el disco duro y añadirle un sistema operativo y algunos productos que la hacen funcional. De allí el usuario obtiene la computadora junto al software.

“También se trabaja en el diseño de software como servicio a modo de meta, donde un estudiante pueda tener “su computadora en la nube durante toda su vida académica”, afirmó Loría. Los usuarios pueden utilizar este servicio con conocimientos básicos de tecnología de información y comunicación (TIC).

En cuanto a la infraestructura como servicio, esta se refiere a cuando se pueden obtener de la nube recursos tecnológicos como una computadora, un servidor o un cluster pero gestionado totalmente por el usuario final, el cual debe contar con conocimientos técnicos para abordar este servicio.

Largo recorrido

Para el 2012, el Centro de Informática se planteaba la renovación de sus equipos, dado que la plataforma de los servidores existentes en ese entonces tenía más de seis años de uso y se encontraba obsoleta, lo cual generaba muy altos costos de mantenimiento y renovación.

Al mismo tiempo, en el Citic comenzaban a tratar de investigar la tecnología cloud con fines académicos, por lo que más allá de sólo ampliar la capacidad de almacenamiento y de procesamiento ambos centros decidieron crear la primera Nube Académica Computacional.

Un avance del proyecto se dio cuando el Centro de Informática cambió sus servidores obsoletos por otros de la tecnología Blade (que posee mayor capacidad de procesamiento y la posibilidad de virtualizar servicios) y que a su vez sirvió para fortalecer la infraestructura del Centro de Datos Institucional (CDI) donde se resguarda la información digital de la UCR.

Sin embargo, uno de los principales problemas es la disponibilidad de recursos para poder cumplir con las tareas que demanda un proyecto de esta magnitud.

Los servidores ubicados en ese centro de datos deben cumplir con características específicas para satisfacer las diversas necesidades de la institución como almacenamiento o calidad de red, a la vez que le permite a los usuarios hacer una solicitud de servicios informáticos sin tener que realizar un proceso complejo de gestión. Foto cortesía del Centro de Informática.

Por ahora, esperan poder liberar la plataforma de videoconferencias en el transcurso del año -que podrá ser utilizada desde Mediación Virtual y es creada de manera dinámica- y afinan detalles en materia de seguridad, uno de los puntos de mayor discusión cuando se habla de la nube.

“Hay todo un modelo: controles de seguridad, monitoreo en tiempo real, la configuración de lo que está generando cada equipo real o virtual, el tema de los certificados digitales -tanto para identificar personas como para dar garantía a las comunicaciones entre las computadoras de la plataforma- y el uso de firewall”, explicó Villalón.

En la misma línea también trabajan en una autoridad certificadora para asegurar las comunicaciones a lo interno de los servidores, así como para que el sistema de autenticación de la universidad permita conectarse con firma digital.

La solicitud de la firma jurídica o el sello electrónico de la UCR es otra tarea por concretar, de modo que en el futuro se puedan obtener documentos firmados por la institución desde la comodidad de la casa.

Created By
C+T | Suplemento de Ciencia y Tecnología
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Credits:

Fotos: cortesía del Centro de Informática, UCR

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