El Sembrador salió a sembrar La semilla entre pedregales

Introducción:

A) No toda bienvenida es una auténtica bienvenida convirtiendo así la estadía en un lugar en un momento agradable.

B) Lo que encontramos en esta parábola narrada por Jesús es que parte de la semilla que el Sembrador salió a sembrar, cayó entre pedregales siendo “bien recibida” inicialmente sin embargo vemos que es expulsada luego por falta de profundidad en la misma tierra.

“ Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra… Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.” (Marcos 4:5, 16-17).

La semilla entre pedregales

Los tres puntos a considerar el día de hoy bajo este tema son los siguientes; 1) La bienvenida entusiasta, 2) la corta duración, y 3) el terreno preparado para la buena semilla.

I. La bienvenida entusiasta

A) “Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración”

  • Vemos en este texto el cambio brusco entre la recepción y la expulsión de la Palabra que cayó en este terreno.
  • Es decir, son quienes reciben la Palabra con mucha emoción al inicio, pero al no encontrar la Palabra de Dios morada en ellos, ésta comienza a incomodar y en seguida es echada fuera con repudio.
"los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración”

II. La corta duración

A) “Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan

  • Es la misma Palabra del Señor que nos anuncia que vendrán tribulaciones y persecuciones, y que la razón de esto es por la verdad recibida como retenida en nosotros:
  • Pues el Señor dice; “Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?” (Mateo 10:25).
  • Y en otra parte nos dice; “Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi Nombre.” (Mateo 24:9).
  • Sin embargo, nos garantiza que; “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).

B) Así, Cristo el vencedor es quien nos da las fuerzas necesarias para así llevar y resistir toda tribulación o persecución que venga a causa de la Palabra de verdad que ahora mora en nosotros. Sabiendo que por ello somos bienaventurados;

  • Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” (Mateo 5:11-12).
"Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno."

III. El terreno preparado para la buena semilla

A) Por lo tanto, ¿Cuál es la diferencia entre un terreno y otro? Obviamente el evangelio creído, es decir, la esperanza auténtica de ser hallados como el estar refugiados en Cristo, no sólo ante la condenación eterna sino también ante toda tribulación o persecución presente:

  • Esto sencillamente porque Cristo mismo es quien se ha colocado delante del juicio de Dios por nosotros alejando con ello de nosotros toda maldición que merecíamos.
  • Y por consiguiente sabemos que cualquier persecución o tribulación en el presente que tengamos por causa de la fe en Jesucristo, es meramente temporal sabiendo muy bien que Cristo está de nuestro lado.

B) Es por este preciso conocimiento sobre la verdad del evangelio, que produce verdaderamente gozo en nosotros. De ahí que nuestro corazón por Su gracia divina, abrazan la Palabra de Dios sobre Cristo y no la deja ir nunca más.

  • W. á Brakel define la naturaleza de este gozo espiritual de la manera siguiente; “Este gozo espiritual consiste en un delicioso movimiento del alma, generado por el Espíritu Santo en el corazón de los creyentes, mediante el cual Él los convence de la felicidad de su estado actual [por el evangelio añado], les hace disfrutar de los beneficios del pacto de gracia, y les asegura de Su felicidad futura.” (Vol. II, página 456).
  • Eso es lo que leemos por ejemplo en Isaías 61:10; “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.”
  • Como en el Salmo 33:1; “Alegraos, oh justos, en Jehová; En los íntegros es hermosa la alabanza.”
  • Y el Salmo 70:4; “Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.”

C) Sin embargo, esto no invalida que muchas veces el creyente pasa por muchos momentos de lamento, duda o tristeza, sin embargo, Dios ha prometido estar de su lado en todo tiempo hasta la gloria futura, donde gozaremos eternamente del consuelo eterno;

  • Juan 16:20; “De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”
  • Y en el verso 22 continúa; “También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.”
  • Y por último Apocalipsis 21:4 donde leemos que; “Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."

Conclusión: Nuestro Catecismo de Heidelberg Día del Señor 19, P/R 52 pregunta:

¿Qué consuelo te ofrece el regreso de Cristo para juzgar a los vivos y a los muertos?

Que en todas las miserias y persecuciones, con plena confianza, espero del cielo, como Juez, a Aquél mismo que primeramente se puso delante del juicio de Dios por mí y alejó de mí toda maldición; el cual echará a todos los enemigos suyos y míos en las penas eternas; y a mí, con todos los elegidos, me conducirá al gozo del cielo y a la gloria eterna

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Iglesia Reformada Cristo Redentor
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