Loading

Reporte Escucha Creativa Iquique, noviembre de 2018

Escuchas Creativas Cecrea

El corazón de Cecrea está en su sistema de participación permanente, pues buscamos que el programa se desarrolle a partir de las visiones, inquietudes e intereses de sus protagonistas. Su metodología principal es la Escucha Creativa, metodología participativa, lúdica y creativa que busca promover una participación activa de los niños, niñas y jóvenes (NNJ), a través de estrategias de consulta que posibilitan una constante retroalimentación de información para la toma de decisiones en cada Cecrea.

Se realiza al finalizar o durante cada ciclo programático. Para ello se invita a los/as NNJ que han participado de los laboratorios en Cecrea para conocer su experiencia, además de proyectar la programación y la vida del Centro. La Escucha Creativa pone de manifiesto el derecho de NNJ a participar y ser escuchados.

Para la Tercera Escucha Creativa se ha propuesto un recorrido por el barrio identificando lugares o espacios significativos para ellos, generando una reflexión en torno al ejercicio de derechos que permiten esos espacios (o, eventualmente, su vulneración).

Siguiendo la metodología antes mencionada, se les propuso realizar un recorrido por el entorno, identificando lugares relevantes para el desarrollo de sus vidas, como espacios de recreación, educación, esparcimiento u otros y en cada uno de ellos identificar derechos asociados y su estado. Es decir, reflexionar sobre si esos derechos estaban siendo respetados o vulnerados. Para esto se utilizó una simbología similar al etiquetado de alimentos, con las señales “Alto en” o “Bajo en”.

Objetivo de la Escucha

El objetivo de las Escuchas Creativas 2018 es posibilitar la construcción de relatos territoriales a partir de los intereses que movilizan a los niños, niñas y jóvenes; las problemáticas o necesidades que identifican de su territorio; las ideas creativas y proyectos que imaginan para contribuir a la solución de esos problemas; y/o las fortalezas y recursos que identifican, tanto en ellos/as mismos/as como en su territorio.

La Tercera Escucha Creativa fue realizada el día jueves 15 de noviembre de 2018, en la Casa de la Cultura de Iquique. La actividad contó con la asistencia de 35 participantes, de los cuales 16 fueron hombres y 19 mujeres.

¿Qué hicimos?

Para conocer en detalle la metodología utilizada en esta Escucha, puedes descargar la planificación aquí.

Llegada

La Escucha comenzó con la llegada de los niños, niñas y jóvenes a la Casa de la Cultura, en donde se procedió a realizar su inscripción y luego se les entregó una pulsera de un color, verde, amarillo o naranjo con el logo Cecrea y un sticker con su nombre, ambos elementos fundamentales para las futuras actividades a realizar.

El día estaba caluroso, entre soleado y nublado. Los participantes se mostraban muy amables, esta vez más traviesos que en otras ocasiones y al mismo tiempo expectantes con las actividades a realizar. Apenas llegaron comenzaron a preguntar ¿qué vamos a hacer? A medida que iban anotándose en la lista, miraban los colores de las pulseras que les tocaban y así identificaban a sus compañeros. En general se mostraban conversadores, contentos y dispuestos para jugar.

En la entrada había una pizarra con tizas de colores para que pudieran escribir y dibujar todo lo que esperaban de la Escucha, y qué les gustaría que pasara. La mayoría de los NNJ tomaron las tizas muy motivados. Pía (12 años) se sentó en el piso a dibujar un mandala durante todo el tiempo que demoró la llegada de los participantes, lo cual no pasó desapercibido para varios de ellos.

En otro sector se encontraba el hashtag #EscuchaCreativaCecrea, donde los facilitadores invitaban a los participantes a sacarse fotos solos o con sus amigos, y luego la subieran a sus redes sociales con el mismo hashtag. Se apreciaba en el ambiente cierta familiaridad entre los participantes, ya que muchos de ellos habían estado en la Escucha anterior.

Bienvenida

Una vez realizada la inscripción, los participantes fueron invitados a ingresar a las dependencias de Cecrea. Allí se les dio la bienvenida a la actividad. Cristián, facilitador de Cecrea, comenzó con una dinámica lúdica para romper el hielo entre los participantes.

Para esto dio las instrucciones de la actividad, los facilitadores Jairo y Felipe serían los encargados de tomar una gran foto, la que tendría que cumplir con ciertas condiciones. Cristián les entregó un papel grande enrollado donde se indicaba una característica que debía tener la foto. ¡Tienen un minuto!, les indicó.

Los niños, niñas y jóvenes salieron a crear la figura según lo que se les designó en el papel. Un grupo se sacó la foto dentro de Cecrea y el otro afuera, en el paseo Baquedano. Las instrucciones eran: primera foto: “mil brazos”, segunda: “como estrellas de rock”, tercera: “zombies”, cuarta: “me creo loco” y la quinta foto: “la Escucha Creativa”. En la quinta, se juntaron los dos grupos e hicieron una gran foto, todos y todas, en el exterior de Cecrea.

Con mucha voluntad y energía, realizaron divertidas posiciones para representar de la mejor manera el tema que les había tocado, causando mucha gracia entre facilitadores, participantes y observadores.

Mapeo de Lugares en Función del Ejercicio de Derechos

Finalizada la actividad de activación, se invitó a los participantes a caminar hacia la Casa de la Cultura para realizar la experimentación, ubicándose cada participante en la habitación del color correspondiente a su pulsera.

Una vez que llegaron todos, se les pidió que se sentaran alrededor del mapa que se encontraba en el piso. Se preguntó al grupo si alguien reconocía los sellos que tenían en la mano, similares a los usados para el etiquetado de alimentos. Todos reconocieron muy bien las imágenes. Para organizar las opiniones, se realizó una explicación sobre los conceptos “alto en” y “bajo en”, de manera que comprendieran cómo, a través de esos sellos, tendrían que identificar diferentes sectores públicos de la ciudad, donde consideraran que se habían vulnerado o ejercido sus derechos como niños, niñas y jóvenes.

Se les preguntó si habían escuchado hablar sobre los derechos de los niños, a lo que varios respondieron que les habían entregado información al respecto en sus establecimientos educacionales. Se abrió la conversación, y varios participantes pudieron dar ejemplos de los derechos que ellos identificaban.

Luego, cada grupo procedió a identificar lugares relevantes en el mapa, para así definir la ruta que tomarían para hacer el recorrido por la ciudad, identificando y analizando sus derechos.

Ya definidas las rutas y antes de salir a la calle, se les invitó a generar una rápida lista de acuerdos de convivencia. Todos llegaron a la conclusión que debían mantenerse cerca del grupo, con autocontrol, los más grandes debían proteger a los más pequeños, y no debían cruzar la calle sin mirar antes a los dos lados.

Se procedió a realizar los recorridos de cada grupo, a cargo de un facilitador, el cual estaba encargado de dirigir el camino e ir haciendo las pausas e invitando al análisis en cada uno de los puntos señalados previamente por los niños, niñas y jóvenes.

Cierre

Una vez que todos los equipos estuvieron de vuelta, se reunieron y se les entregaron sus colaciones, luego de lo cual se sentaron en el piso a comer.

El facilitador Jairo les preguntó: ¿Se dieron cuenta de qué derechos se respetan en esta ciudad? Varios participantes plantearon sus posiciones al respecto. Luego se les preguntó: ¿Qué ejemplos de derechos vimos que se vulneraban? Varios opinaban al mismo tiempo, se escuchó por allí el derecho al respeto. Camila planteó: “derecho a ser escuchado”, explicando que en el colegio no las escuchan, que les dicen que les van a ayudar con sus problemas y no lo hacen.

Luego se planteó la segunda parte de las preguntas: ¿Qué podemos hacer nosotros para que estos derechos se ejerzan? Una niña propuso: “Ir a la Municipalidad o nosotros también hacer el cambio”. Jairo respondió: Claro, tenemos canales de participación ciudadana, como ir al Municipio o al gobierno local y nosotros también cambiar nuestro estilo de comportarnos. Esperanza dijo: “Tenemos que demostrar molestia también y con eso también estaríamos respetando el derecho a la reunión. Hacer ver que lo que está pasando está mal”.

Asimismo, se les preguntó si se sentían empoderados como para hacer valer sus derechos. Ante esto un niño preguntó:

¿Quiere que hagamos un movimiento anarquista?

Se les aclaró que más bien se trataba de empezar a generar una conciencia. Todos y todas comenzaron a hablar y compartir sus opiniones.

Finalmente como cierre de la jornada, se les invitó a tomar una foto grupal, tomando varias fotos, unas ordenados, otras desordenados. Todos y todas disfrutaron y rieron con la actividad.

Los niños, niñas y jóvenes se despidieron y se fueron junto a sus facilitadores a sus respectivos establecimientos. Y así finalizó la Tercera Escucha Creativa 2018 en Iquique. ¡Fue una entretenida jornada!

Lo que escuchamos y observamos

Los niños, niñas y jóvenes se dividieron en 3 grupos de trabajo, y se les dieron las indicaciones respecto a la actividad a realizar. Para iniciar, se abrió el debate respecto a si conocían algunos de sus derechos. Uno de los facilitadores planteó: ¿Quién me puede decir derechos que conozcan que son de ustedes? “¡Derecho a salir de fiesta!” (Ramón, 9 años). Poco a poco cada uno de los participantes fue expresando su opinión:

¡Derecho a la educación!
¡Derecho a divertirnos!
¡Derecho a la libertad de expresión!
¡Derecho a la vivienda digna!
¡Derecho a la alimentación!

Luego se les comentó que la idea era analizar el mapa de la ciudad que tenían disponible e identificar lugares que reconocieran como sitios en donde se respetaran o vulneraran sus derechos, para luego hacer un recorrido y visitar esos lugares y ubicar las señales “Alto en” o “Bajo en”, en relación a los derechos identificados. El recorrido consensuado por el grupo fue ir por calle Baquedano en dirección a playa Cavancha, terminando en el Colegio Inglés.

Para iniciar el análisis, se puso como ejemplo a Cecrea y se les consultó su opinión en relación a si en este espacio se respetaban o vulneraban sus derechos. Hubo bastante debate e intercambio de ideas al respecto, finalmente consensuaron y asignaron a Cecrea dos sellos: “Alto en diversión” y “Bajo en libertad de expresión”.

Una situación planteada por los NNJ y que se repite en diferentes contextos es la falta de consideración respecto de sus opiniones y preferencias. Ramón (9 años), dice que una vez en su colegio un profesor les preguntó si querían cantar, a lo que él respondió que no. Sin embargo, éste les dijo: “Todos van a cantar”, lo cual lo hizo sentir que claramente no estaban respetando su sentir.

Algunas situaciones planteadas por los niños, niñas y jóvenes como vulneraciones de sus derechos, dicen relación con la poca consideración que en sus entornos educativos se les da a los problemas personales de los alumnos y alumnas.

Nos dicen: sí lo vamos a solucionar y que luego pasa un mes, y al final solo dicen: ¡Ahh! ¡No, es que estamos averiguando! (Camila, 12 años).

Al parecer, dados los comentarios del resto de los participantes, la situación planteada por Camila refleja una realidad generalizada en la mayoría de los establecimientos educacionales. Éstos dicen velar por el bienestar de los NNJ, tener profesionales en el área pero la realidad es diferente. Muchas veces los NNJ tienen problemas en sus hogares y no tienen más lugares donde recurrir y/o personas con quienes hablar, más que las que existen en su entorno escolar. Sin embargo, en muchos casos no encuentran la respuesta y contención necesaria para estas situaciones, generando malestar y frustración entre los afectados.

En el Liceo Bernardo O’Higgins, como representante de los otros establecimientos educacionales, se pusieron los sellos: “Alto en Bullying” y “Bajo en ser escuchados”.

Aquí se comentó que antiguamente este liceo era sólo de hombres. Vicente y Ramón mencionaron que les gustaría ir en un colegio así. Se les consultó la razón, ante lo que Ramón (9 años) respondió:

Porque allí puedes hacer lo que quieras, puedes jugar a las peleas sin que se meta una niña. Las niñas siempre andan retando y si haces algo siempre van a acusar.

Francisco (16 años) le respondió que cuando fuera más grande cambiaría de opinión. A lo que Vicente (11 años) agregó:

Además, las niñas a uno le pegan, pero uno no les puede pegar. Las niñas sí pueden pegarle a los hombres.

Y comenzó el debate. Vicente siguió su argumento:

Por eso hay que pegarles, uno debería pescarla de las mechas y pa, pa, pa (gesto de golpe). Pa’ que la corten y pa’ que aprendan.

Las niñas presentes solo reían. Mientras los varones más grandes le señalaron a Vicente, “¡Ya cálmate! ¡Es demasiado!”. Ramón (9 años) continuó con el tema: “Pero la ley dice que no podemos pegarles, podemos molestar sí.” A lo que Vicente (11 años) respondió: “Ahh entonces hagámosle bullying, que la ley de vuelta, ojo por ojo…”. Todos entre risas y bromas comentaban. Rafael (16 años) dijo:

Estamos entrando en el tema de igualdad de género y yo aquí no me meto.

Asimismo, Vicente (11 años) mencionó que su colegio es ”alto en molestia”, ya que en su opinión, dos horas de trabajo continuo para 10 minutos de recreo es muy poco y que su mano le duele de tanto escribir. Ramón señaló que en su colegio hay cámaras en los baños, mientras que Vicente dijo que su colegio era la prisión de Alcatraz.

Otros problemas planteados se refieren a las malas condiciones de infraestructura en los establecimientos educacionales.

El año pasado nadie orinaba en el baño sino en las duchas, ya que los inspectores le ponían llaves a los baños y sólo había un baño disponible, tampoco hay confort, jabón ni tampoco se podía jalar la cadena (Ramón, 9 años).

Es de conocimiento general que en muchos establecimientos educacionales los baños no se encuentran en buen estado debido a la gran cantidad de alumnos y alumnas que los utilizan y la escasa mantención y reparación de los mismos. Pero que exista solo un baño disponible y que en el baño de hombres los niños deban usar las duchas para orinar, es una grave situación de vulneración de derechos.

Por otra parte, al hacer el recorrido por la ciudad, los participantes se encontraron con un escenario para un show de la gira de la Teletón. En ese contexto se les preguntó a los niños, niñas y jóvenes su opinión respecto a esa campaña.

Te hacen sentir mal, que si no cooperas es como si no estuvieses respetando a la gente con discapacidad (Maya, 16 años).

Ramón dice: “yo pensé que la Teletón era para comprarle los medicamentos a los niños, pero ya sé para qué es ahora”. Cristián, uno de los facilitadores, pregunta: ¿Y para qué es? Ramón responde: “Para pagarle a los artistas”. Luego de una larga conversación, en resumen, allí se pusieron dos sellos “Alto en mentiras” y “Alto en violencia y explotación”, así se reconoce un discurso compartido sobre el objetivo tácito de la Teletón como institución de rehabilitación: reunir dinero a partir de la vulneración de los derechos de personas discapacitadas.

Finalmente, se dio un momento para la reflexión en torno a los derechos relevados, su importancia y cómo fomentar su respeto por parte de todos.

Hay muchos que están siendo respetados pero otros que se vulneran (Esperanza).
Hay gente que los respeta y los sigue al pie de la letra, pero hay otras personas que no les importa los derechos de otros y los pasan a llevar (Kobi).
Donde estés todos los derechos van a ser iguales, puede que unos sean más aprovechados otros menos, si hay derechos que son malos para los demás que no lo hagan (Ramón, 9 años).
Para que los derechos emerjan hay que compartirlo con más personas y así lo van compartiendo y así los derechos buenos van emergiendo (Ramón, 9 años).

Esta reflexión es muy consciente de parte de Ramón. A pesar de su corta edad él está proponiendo una solución que debe estar consciente en el actuar de los seres humanos.

Conclusiones

La realización de esta Tercera Escucha Creativa en Iquique permitió conocer las opiniones de los niños, niñas y jóvenes respecto de sus visiones en torno a la identificación de sus derechos y su respectiva situación de respeto o vulneración.

Las Escuchas han demostrado ser actividades necesarias y fundamentales para el desarrollo integral de los NNJ. Son instancias donde a través del juego y la creación se generan grandes diálogos. Momentos en donde se abre un espacio para compartir, escucharse y desarrollar confianzas. El hacerlos conscientes que existen derechos e identificarlos es un gran ejercicio y fundamental para el futuro, sobre todo para que aprendan a cómo relacionarse entre ellos y ellas.

En el grupo hubo opiniones dispersas pero conscientes de lo que ocurre en su entorno, lo cual es muy positivo. El escuchar las visiones y percepciones de todos y todas como compañeros es un gran ejercicio para ellos y ellas. Allí se abrió el debate de manera ordenada, el diálogo generado permitió que todos participaran.

Los participantes manifiestan tener conciencia sobre sus derechos fundamentales. Destacan sus derecho a la educación, a la libertad de expresión, a la diversión, a una vivienda digna, a la alimentación, entre otros.

Asimismo, reconocieron a la institución de la escuela como vulneradora de derechos, al señalarla como un espacio en donde no se sentían escuchados y además era afectados por al bullying.

Asimismo, se plantearon situaciones vividas por algunos alumnos en sus establecimientos educacionales, que evidencian serias vulneraciones en sus derechos, como no disponer de baños en buenas condiciones de mantención e higiene o simplemente no tener acceso a baños para orinar, teniendo que utilizar las duchas.

Por otra parte manifiestan conflictos frente a las relaciones sociales a partir de los roles de género asignado. Esto se ve reflejado en las opiniones en torno a querer estudiar en espacios separados entre niños y niñas, por las peleas y conflictos que se generan entre la convivencia compartida.

Las actividades se realizaron en forma fluida y lúdica, sin inconvenientes. Los niños, niñas y jóvenes pudieron expresar abiertamente y con confianza sus opiniones, las cuales fueron escuchadas, compartidas y adecuadamente respetadas.

Hubo una buena organización por parte del equipo Cecrea en cuanto a los elementos que se utilizaron. Lo único que afectó negativamente la jornada fue el calor que hacía a esa hora del día, lo cual influyó en el cansancio de los participantes, al hacer el recorrido por el barrio.

En síntesis, fue una Escucha muy productiva, ya que se aprendió y dialogó bastante sobre los derechos de los niños, niñas y jóvenes, haciéndolos más conscientes sobre su existencia y relevancia.

Desafío Cecrea

Como Cecrea Iquique, ¿qué haremos con esta información?

Cecrea se quiere hacer cargo de aquello que se levantó en la Escucha Creativa. A través de un proceso de validación y proyección de esta información, denominado “devolución” hemos considerado los diferentes temas, opiniones, anhelos y expectativas de niños y niñas y jóvenes para levantar una programación coherente con sus intereses.

Credits:

Cecrea

Report Abuse

If you feel that this video content violates the Adobe Terms of Use, you may report this content by filling out this quick form.

To report a copyright violation, please follow the DMCA section in the Terms of Use.