Dos miradas sobre la ley de aborto: las visiones de Mónica Maureira y Antonio Correa sobre el proyecto Este jueves Michelle Bachelet promulgó la ley que despenaliza el aborto en tres causales, iniciativa impulsada por el Ejecutivo, que se transforma en un emblema del segundo gobierno de la presidenta. A un día del levantamiento de la ley, Página Abierta analiza las repercusiones de la legislación a través de las distintas miradas, de dos actores principales en su tramitación: Mónica Maureira, consultora de la Unión Europea en Chile en temas de género y Antonio Correa Ferrer, Director Ejecutivo de Idea País.

Ambos participaron activamente en la discusión de la ley que despenalizó el aborto en tres causales por inviabilidad fetal, riesgo de vida de la madre y violación.

Él es abogado de la Universidad Católica -donde fue presidente del centro de alumnos de su carrera-, docente de la UAndes y Director Ejecutivo de Idea País, institución de pensamiento contrario a la legislación y que durante su tramitación propuso políticas de acompañamiento como solución a los embarazos no deseados. Por su parte, ella es periodista con postítulo en Derechos Humanos de la Universidad de Chile y docente en la UDP, además, es consultora de la Unión Europea en Chile en temas de género, y coordinadora del Observatorio de Género y Equidad -fundación que promueve el debate respecto a la situación de las mujeres en el país-.

Ambos dan sus impresiones del proceso a Página Abierta:

¿Calificarías la promulgación de la ley de aborto como un hito en el gobierno de Michelle Bachelet?

Mónica: Es un hito importante, ya que devuelve ciertos estándares mínimos del ejercicio del derecho a las mujeres post dictadura y en una larga democracia. Nos pone bastante a tono también con las exigencias mínimas que nos demanda la comunidad internacional. Pero más que la ley, lo que ha sido un gran avance es el debate que se ha dado en torno al proyecto de ley. Hace 20 años atrás no teníamos discusiones sobre aborto, con esto quiero decir, que durante décadas hubo una preparación de muchas organizaciones de mujeres y desde la academia, de generar argumentos jurídicos acorde a lo que estaba sucediendo a nivel internacional, y que permitiera de alguna manera evidenciar que la mayoría de la población reconoce que la interrupción de un embarazo de manera voluntaria, es un derecho de las mujeres.

Antonio: Claro que para ellos es un hito político, el gobierno se había propuesto aprobar esto. Eso sí, a mí me parece un hito particularmente malo, pero entiendo que para el gobierno esto es una especie de conquista cultural.

¿Consideras qué Chile ha cambiado en visiones valóricas durante el último gobierno?

Mónica: Yo diría que sí, si uno mira las encuestas por ejemplo de hace 20 o 15 años atrás respecto de estos mismos temas, se ha ido creciendo. Nosotros terminamos la ley con un 70% de aprobación. Entonces tenemos que tratar de mantener ese 70%, pero de hacer crecer este otro 30% de personas que considerarían un aborto en más causales.

Antonio: Yo creo que no. El gobierno ha sido bastante astuto en llevar el aborto y presentarlo en un debate bajo tres causales, cuando la ley promulgada ayer está lejos de ser una legislación que solo despenalice. Si tú te fijas, la aprobación del aborto en Chile sigue siendo muy baja, me refiero al aborto a los cuatro o tres meses de gestación. Y si bien la aprobación de las tres causales es amplia, la discusión se torna un poco mentirosa porque el proyecto va más allá de ellas. Este proyecto no solo despenaliza, sino que legaliza.

¿Tú crees que la ley fomenta el aborto?

Antonio: Claro. Cuando algo no está prohibido y está garantizado como un derecho que además es gratuito, obviamente es más fácil. En ese sentido fomenta. Yo no digo que alguien piense que hacerse un aborto no sea una situación terrible, ni siquiera sus promotores, ni Bachelet, ni nadie. Pero si el gobierno pone incentivos y facilita la realización de algo, ciertamente lo fomenta.

Mónica: La ley que fue promulgada en Chile es una ley que se restringe a solo tres causales, por lo tanto hablar de un aborto libre, es bastante grosero en términos de la recepción que hay detrás de la despenalización del aborto en estas causales bastante extremas. De hecho, un análisis que se hace desde las organizaciones que trabajan en temas de derecho y desde las organizaciones feministas, es que estamos hablando de la despenalización del aborto que solo va a atender la demanda de un 5% de la población de mujeres.

Pese a esto, un importante segmento del país no ha visto con buenos ojos estos cambios. Reflejo de esto fue el Tedeum Evangélico ¿Piensas que hay un Chile que prefiere mantener el Status Quo?

Mónica: Yo creo que el Chile que prefiere mantener el Status Quo es minoritario, pero tiene más pantalla respecto del Chile que es más democrático y que tiene mucha más libertad para pensar y tomar decisiones.

Antonio: Sí, hay un Chile que quiere mantener el Status Quo en el sentido de no promulgar la ley. Hubo varia gente que se opuso.

Hoy los estudiantes en la Universidad Católica aprobaron con un 70% la despenalización del aborto en tres causales. Esto pese a que la directiva rechazara la legislación ¿Cómo explicas esto?

Antonio: Para eso hay que conocer el sistema de representación estudiantil de la Católica. La Feuc ha sido muy astuta porque lo que se contó fue un voto ponderado donde votan los representantes, es decir, centros de estudiantes y los consejeros territoriales, que son como una especie de diputados. Entonces, esto no fue un plebiscito general, por eso pienso que la Feuc fue muy inteligente políticamente en presentar esto como un plebiscito, cuando en realidad: esto no lo es. Es simplemente una consulta a los representantes. Lo que hizo la Feuc es muy hábil, pero es muy falso.

Mónica: Cuando uno mira lo que acaba de pasar con la Feuc, cuando uno mira las mismas encuestas que hizo la Católica respecto de estos temas, los resultados son igualmente sobre el 50%, 60%, y 70% de aprobación en estos temas. Por lo tanto, yo no lo tengo tan claro. Lo que pasa es que lo que se instala en la opinión pública, y lo que se instala en los medios de comunicación, es esta diferenciación, hay un pueblo que está pensando en el aborto y hay una parte de la élite política que no lo está evaluando.

“El año 2014 la ONU levantó una serie de observaciones sobre la legislación chilena. Dos de ellas contemplaban “establecer excepciones a la prohibición general del aborto” y “– proteger de manera eficaz a las personas lesbianas, gay, bisexuales y trans ( LGBT) de la discriminación y violencia por orientación sexual o identidad de género” ¿Crees que las leyes promulgadas por Bachelet saldan una deuda internacional?

Mónica: Sí, por supuesto que las saldan. Si bien esta ley tiene que entrar en implementación y tiene que generarse toda una normativa en torno a ella, para que esta prestación médica pueda ser accesible para las mujeres -principalmente a las adolescentes y a las niñas que son vulneradas en sus derechos-, tiene que ser más bien una condición de apertura a mantener un debate que nos permita en un futuro, ojalá no muy lejano, poder dar discusión de despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo.

Antonio: La ONU dicta esas recomendaciones, pero no son vinculantes. No existe ningún tratado internacional que obligue, eso quedó muy demostrado en el Tribunal Constitucional. No había ninguna obligación jurídica internacional para aprobar las tres causales.

Según las encuestas y el ambiente político, lo más probable es que el próximo gobierno pase a la derecha ¿Crees que algunas de estas leyes puedan verse afectadas?

Mónica: Estando en un periodo de campaña electoral se tienden a extremar posiciones. Creería que todo lo que pueda suceder respecto de esta ley y respecto de otras leyes o propuestas que se están discutiendo en el plano legislativo, va a depender mucho de lo que haga la sociedad civil organizada respecto de hacer una fiscalización ciudadana. Estos cambios nunca, nunca se han dado desde el Estado, nunca se han dado desde los gobiernos, siempre han sido responsabilidad de los actores sociales y políticos que están en la sociedad civil.

Antonio: Si la derecha se comporta de una manera consecuente intentaría hacerlo. Gran parte de la derecha le da suma importancia a estos temas, ellos creen que hay una ser humano en juego y sí cree eso, debería estar dispuesto a revertirlo.

¿Sientes que este gobierno será recordado por la agenda valórica considerando la ley de identidad de género, la promulgación del Acuerdo de Unión Civil y el proyecto del matrimonio igualitario?

Mónica: Yo creo que va a ser reconocido, pero en una década más por lo menos. No creo que en el inmediato podamos percibir este cambio, principalmente a propósito de que hay una crisis de institucionalidad, y si hay una crisis de la política mayúscula, nos va a costar poder tener esa perspectiva estando en medio de la crisis.

Antonio: Yo creo que sí, pero esta administración no solo será recordada por eso. El gobierno partió con un diagnóstico muy claro de lo que pasaba en Chile, y a mitad de camino se fue dando cuenta que las consecuencias de las implementaciones que trataron de dar fueron muy impopulares. Les fue mal ejecutándolas y arrastraron muchos problemas internos. Entonces, yo creo que este gobierno va a ser recordado principalmente por las reformas educacional, tributaria y todas esas agendas en las que intentaron avanzar sin tranzar, como se lo propusieron en un principio.

Report Abuse

If you feel that this video content violates the Adobe Terms of Use, you may report this content by filling out this quick form.

To report a Copyright Violation, please follow Section 17 in the Terms of Use.