Él mismo llevó nuestras dolencias Marcos 1:29-31

Introducción:

  • Toda enfermedad física es una dolencia que perturba hasta el alma.
  • Sin embargo, toda dolencia para los que están en Cristo es solo una dolencia meramente temporal.
"Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias." (Mateo 8:14-17).
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Isaías 53:4-5).

Él mismo llevó nuestras dolencias

Los tres puntos a considerar el día de hoy bajo este tema son los siguientes; 1) Cristo llevó nuestras enfermedades, 2) Cristo sufrió nuestros dolores, y 3) en Cristo somos sanados para vida eterna.

I. Cristo llevó nuestras enfermedades

A) El origen de nuestras enfermedades.

  • En Génesis 2:17 leemos: “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
  • En Romanos 5:12 leemos que: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”

B) Cristo fue designado por Dios para llevar nuestras enfermedades en sustitución nuestra.

  • En Romanos 5:17 leemos: “Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.”
  • Y en el verso 21 leemos: “para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.”
"y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,"

II. Cristo sufrió nuestros dolores

A) El dolor es el fruto de nuestros pecados.

  • En Romanos 6:23 (a) leemos que: “Porque la paga del pecado es muerte,”
  • (b) “mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”

B) Cristo fue designado por Dios para llevar nuestros dolores en sustitución nuestra.

  • En Hebreos 5:7 leemos: “Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.”
  • En 1 Pedro 2:24 leemos: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
"cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias."

III. En Cristo somos sanados para vida eterna

A) La promesa de cuerpos glorificados y sanos.

B) La promesa de nuestro Dios de pacto que perdona y sana nuestras dolencias.

  • En el Salmo 103:3 leemos: “El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;”
  • Apocalipsis 21:1-7

Conclusión: La sustitución de Cristo en la cruz por nuestros pecados garantiza que el castigo de nuestra paz fue sobre Él, por lo tanto y debido sólo a esto, es que somos sanados por Cristo para ahora poder gozar y glorificar de Dios eternamente.

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Iglesia Reformada Cristo Redentor
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